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Descubren dos super-Tierras a 11 años luz del Sistema Solar

Descubren dos super-Tierras a 11 años luz del Sistema Solar.  Los dos planetas orbitan alrededor de Gliese 887, la décima

Ponen a la venta el primer vehículo solar del mundo

La cooperativa española Evovelo lanza al mercado el primer vehículo solar del mundo, Mö, un automóvil biplaza pensado para entornos

Antes de estrellarse, la sonda Messenger entrega asombrosas imágenes de Mercurio

La sonda «Messenger» de la NASA tendrá un final espectacular. Si todo transcurre según lo previsto, el próximo jueves, 30 de abril, se estrellará en Mercurio, poniendo fin así a más de diez años de investigaciones.

Para entonces se habrá agotado todo el combustible y «Messenger» impactará en el planeta más cercano al Sol a una velocidad de cuatro kilómetros por segundo, dejando un cráter de unos 16 metros de diámetro.

Como despedida, la NASA reveló una espectacular imagen captada por la sonda Messenger, Mercurio en todo su esplendor. 

Misión cumplica

La sonda ‘Messenger’ ha tomado más de 250 mil fotografías de Mercurio. Foto: NASA

«La sonda dejará de funcionar, pero consideramos que la misión de ‘Messenger’ fue todo un éxito», afirmó el director de ciencia de la NASA John Grunsfeld. «Al mismo tiempo, ahora comienza una misión mucho más larga, que consiste en analizar los datos que permitirán conocer los secretos científicos de Mercurio». La sonda ha tomado más de 250.000 fotografías y recopilado grandes cantidades de información.

«Messeger» llevó a cabo en parte un trabajo pionero. Despegó en agosto de 2004 desde el centro espacial de Cabo Cañaveral, en Florida, después de más de tres décadas sin una sola misión a Mercurio. «Mariner 10», su única predecesora, sólo había cartografiado la mitad de la superficie del planeta, de cuya existencia se tiene conocimiento desde hace más de 3.000 años.

Desde el inicio de la misión, «Messenger» recorrió más de 12.000 millas. La sonda, de unos 500 kilogramos, llegó a la órbita de Mercurio en 2011. En realidad su objetivo era dar una sola vuelta alrededor de un planeta que tiene aproximadamente el tamaño de la Luna. Pero como las circunstancias fueron favorables y había suficiente combustible, la misión se prolongó en dos ocasiones, por lo que duró cuatro años más.

Mercurio más a fondo

Si hoy se sabe que hay hielo en Mercurio o que el planeta cuenta con cráteres de los que no se tenía conocimiento hasta hace un par de años es gracias a ella.

«Messenger» no se encontró con un planeta especialmente acogedor, como ya tenía claro la NASA antes del inicio de la misión. Durante la noche las temperaturas de Mercurio bajan hasta los -200 grados Celsius, mientras que durante el día llegan a superar los 400. Y el sol se pone sólo una vez cada 88 días terrestres, el tiempo que dura un día en Mercurio.

«Messenger» sorprendió a los investigadores con sus fotografías y datos de este planeta. Protegida del calor por un escudo de cerámica especial y equipada con ocho instrumentos científicos, la sonda descubrió una inesperada y fuerte actividad volcánica, una insospechada escasez de hierro en la superficie e indicios de la existencia de agua.

Además, «Messenger» fotografió la última zona todavía desconocida del planeta. «Por primera vez en la historia tenemos un conocimiento real sobre Mercurio, que lo presenta como una parte fascinante de nuestro Sistema Solar», explicó Grunsfeld.

La NASA estará en contacto con «Messenger» hasta aproximadamente diez minutos antes de que se estrelle en Mercurio. Después tocará decir adiós, sin poder siquiera dar una última mirada a la sonda, que se estrellará en la cara oculta para la Tierra. (I)

La Luna tiene casi 5 mil millones de años

Un grupo de científicos consiguió datar en 4.470 millones de años la edad de la Luna con un novedoso análisis de los meteoritos que salieron despedidos en el momento de creación del satélite y cuyos restos acabaron aterrizando en la Tierra, según un estudio que publica esta semana la revista Science.

El grupo multidisciplinar de científicos de la NASA, la Universidad de Arizona y el Instituto Superior de Estudios Teológicos (ISET) descubrió huellas del momento de creación de la Luna en los restos de los meteoritos rocosos que han ido llegando a la Tierra desde hace millones de años.

Los expertos concluyeron que la Luna se formó a partir del «mayor impacto» de la Historia del Sistema Solar, cuando un protoplaneta (pequeño cuerpo celeste considerado un embrión planetario) colisionó con el cuerpo celeste que más tarde se convertiría en la Tierra.

Se desconoce exactamente cuándo se produjo este impacto, pues los científicos siguen debatiendo la edad de las muestras de suelo y rocas lunares que trajeron de regreso a la Tierra los astronautas de las misiones Apolo.

Sin embargo, los investigadores han descubierto que, en el momento del choque, meteoritos de más de un kilómetro de largo golpearon con mayor velocidad de la normal un cinturón de asteroides.

Entonces, la superficie de los meteoritos se calentó más de lo normal y dejó tras de sí «un registro permanente del impacto», que ha permitido saber a los científicos que la Luna se formó hace 4.470 millones de años, tal y como apuntaban otros estudios anteriores.

«El antiguo impacto lunar se grabó a sí mismo», afirman los investigadores, que pudieron descifrar las huellas del tiempo midiendo y analizando los meteoritos que se produjeron tras las colisiones con el cinturón de asteroides.

«Esta investigación nos está ayudando a definir nuestras escalas de tiempo para saber cuándo paso qué en el Sistema Solar», apuntó Bill Bottke, alumno del Laboratorio Lunar y Planetario de la Universidad de Arizona.

Los científicos están evaluando la utilización de estos nuevos conocimientos para saber cómo se formaron otros antiguos cuerpos celestes, como el asteroide gigante Vesta, que se encuentra en el cinturón de asteroides comprendido entre las órbitas de Marte y Júpiter y que alberga cientos de cuerpos celestes.

La sonda Dawn de la NASA visitó, durante 14 meses, entre 2011 y 2012, a este asteroide gigante y consiguió tomar más de 30.000 imágenes para proporcionar a los expertos mejores conocimientos sobre la composición y la historia geológica de Vesta, que tiene un diámetro medio de 525 kilómetros.

Hallan componentes esenciales para la vida a 455 años luz de la Tierra

Un grupo de científicos ha detectado, por primera vez, componentes orgánicos esenciales alrededor de una distante estrella joven, lo que alienta la posibilidad de que haya vida más allá del Sistema Solar.

Según un artículo que publicará mañana la revista científica «Nature» y que avanzó hoy en un comunicado el Observatorio Meridional Europeo (ESO), este equipo internacional ha detectado «grandes cantidades de cianuro de metilo (CH3CN)» en el «disco protoplanetario que rodea a la joven estrella MWC 480».

Este descubrimiento es clave, según argumentan los expertos que han llevado a cabo la investigación, porque esta molécula contiene enlaces entre átomos de carbono y de nitrógeno.

Estos lazos químicos son «esenciales» para la formación de los aminoácidos, que a su vez son unos elementos básicos de las proteínas y, por lo tanto, «componentes esenciales para la construcción de la vida».

Tanto el cianuro de metilo como su pariente más sencillo, el ácido cianhídrico (HCN), fueron encontrados «en los fríos confines del disco recién formado» en torno a la estrella MWC 480, un astro unas dos veces mayor que nuestro Sol y a aproximadamente 455 años luz de la Tierra, en la región de formación estelar de Tauro.

Lea también: Detectan elementos orgánicos de posible cometa

El hallazgo, llevado a cabo con un telescopio especial de la ESO en el desierto de Atacama (Chile), «reafirma que las condiciones que dieron lugar al nacimiento de la Tierra y el Sol no son únicas en el universo», según el comunicado.

«Ahora tenemos aún más evidencias de que esta misma química existe en otras partes del universo, en las regiones que podrían formar sistemas solares no muy distintos al nuestro», explica Karin Öberg, astrónoma del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica de Cambridge y principal autora del artículo.

Öberg destacó que tanto las moléculas descubiertas en torno a MWC 480 como sus concentraciones son similares a las de los cometas del Sistema Solar, algo interesante ya que estos cuerpos celestes «conservan, desde el periodo en que se formaron los planetas, la información original de la química temprana del Sistema Solar».

Si el contexto químico en el que surgió la Tierra y el resto de planetas posibilitó el surgimiento de la vida y estas condiciones se dan en otros lugares del universo, es lógico pensar que pueda haber vida más allá del Sistema solar, apunta el estudio.

«Ahora sabemos que tampoco somos únicos en cuanto a nuestra química orgánica. Una vez más, hemos aprendido que no somos especiales. Desde el punto de vista de la vida en el universo, es una buena noticia», indicó Öberg. (I)

El avión solar llegó a China y cumplió la etapa más difícil del viaje

El avión Solar Impulse 2, que el lunes partió de Birmania, aterrizó este martes (lunes en Ecuador) en China y completó, en el primer país emisor de CO2, la quinta etapa de la primera vuelta al mundo de una aeronave propulsada solo por energía solar.

Con el piloto Bertrand Piccard en los controles, el avión monoplaza aterrizó en el aeropuerto de Chongqing a las 01:35 (12:35 del lunes en Ecuador) tras un vuelo de 20 horas y media.

En principio estaba previsto que el Solar Impulse solo haría una breve escala en esta ciudad y continuaría su vuelo rumbo a Nanjing -a unos 270 km de Shanghai- pero fue demorado debido a las malas condiciones meteorológicas y esperarán unos días hasta que mejore el tiempo.

«Estamos cansados, pero muy, muy felices de encontrarnos en Chongqing», declaró el ingeniero de la tripulación, Michael Anger, en la página de internet dedicada al proyecto.

CHONGQING, China.- Los pilotos suizos Andre Boschberg (i) y Bertrand Piccard posan para los medios junto al Solar Impulse 2 (EFE)

«En China este vuelo fue agotador, sobre todo para Bertrand pero también para el equipo, que tuvo que preparar dos vuelos seguidos y luego anular el segundo esta tarde por las malas condiciones meteorológicas en Nankin», agregó el ingeniero.

Piccard, uno de los dos pilotos suizos del Solar Impulse 2, tuvo que afrontar un frío extremo con temperaturas que descienden hasta los 20 grados Celsius bajo cero en la cabina, así como las altas cumbres de las provincias de Yunnan y Sichuan en China.

Además, sobrevoló una zona aislada de la región fronteriza entre Birmania y China, donde se registran intensos combates entre rebeldes chinos de la etnia mayoritaria Kokang y el ejército birmano.

Para volar a gran altitud la mayor parte de este viaje de 1.459 km, Bertrand Piccard tuvo que recurrir a un suplemento de oxígeno.

El recorrido de Mandalay, en Birmania, a Chongqing ha sido la parte más difícil del viaje, declaró Raymond Clerc, director del proyecto.

CHONGQING, China.- El Solar Impulse 2 es el único avión monoplaza solar capaz de volar día y noche sin una gota de combustible y lleva a cabo el intento de la primera circunnavegación de la Tierra (EFE)

El Solar Impulse 2, que salió de Abu Dabi el 9 de marzo, pretende recorrer en total 35.000 kilómetros únicamente con energía solar. Esta vuelta al mundo llevará cinco meses, de los que 25 días son de vuelo efectivo, antes de regresar al lugar de salida a finales de julio o principios de julio.

Prevista en doce etapas, la vuelta al mundo es el broche de doce años de investigación realizada por André Borschberg y Bertrand Piccard quienes, además del logro científico, tratan de llevar un mensaje político. (I)

Apple invertirá 850 millones de dólares en planta energía solar en California

Tim Cook afirmó que la planta servirá energía al nuevo centro en Silicon Valley, otras oficinas y 52 tiendas.

Descubren los planetas más parecidos a la Tierra hasta el momento

Astrónomos estadounidenses descubrieron los planetas más parecidos a la Tierra que se conocen hasta el momento y que orbitan en torno a otras estrellas, informaron hoy científicos del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica (CfA) durante el congreso de la Sociedad Astronómica Americana (AAS) en Seattle.

Los dos astros lejanos orbitan con gran probabilidad en la llamada zona habitable de sus respectivas estrellas y son sólo un poco más grandes que la Tierra. Sin embargo, los investigadores no saben con certeza si alguno de los dos planetas es habitable.

En base a datos de observación recogidos por el telescopio espacial estadounidense «Kepler», los astrónomos detectaron en total ocho planetas lejanos que con alta probabilidad se encuentran situados en las respectivas zonas habitables de sus estrellas, es decir, donde no hace ni demasiado calor ni demasiado frío para que haya agua líquida.

«La mayoría de esos planetas tienen buenas opciones de ser planetas de roca como la Tierra», explicó el autor principal del estudio, Guillermo Torres, de la CfA, en un comunicado que publica el centro.

Dos de esos denominados exoplanetas (o planetas extrasolares) resultaron especialmente similares a la Tierra en los análisis estadísticos realizados por los investigadores.

El astro con el número de catálogo Kepler-438b sólo es un 12 por ciento más grande que nuestro planeta y con un 70 por ciento de probabilidad es un planeta de roca. Orbita en torno a una enana roja, como se conoce a las estrellas más pequeñas y frías que nuestro Sol.

Sin embargo, Kepler-438b rodea a su estrella a una distancia tan escasa, que recibe en torno a un 40 por ciento más de luz que la Tierra. Sin embargo, el exoplaneta se encuentra, con un 70 por ciento de probabilidad, en la zona habitable de la estrella de su sistema.

El planeta Kepler-442b también orbita en torno a una enana roja y se encuentra, con un 97 por ciento de probabilidad en este caso, en su zona habitable. Sin embargo sólo recibe en torno a dos terceras partes de luz de lo que lo hace la Tierra del Sol y es en torno a un tercio mayor que nuestro planeta.

¿Habitables?

«No sabemos con seguridad si alguno de estos planetas realmente es habitable», destacó el coautor David Kipping, del CfA. «Sólo podemos decir que son candidatos muy prometedores».

La distancia de ambos a la Tierra apenas es sin embargo imaginable y ello dificultará las investigaciones: Kepler-438b está a 470 años luz de nuestro planeta y Kepler-442b incluso a 1.100 años luz, lo que equivale a más de 10.000 billones de kilómetros.

En comparación: la estrella más cercana de nuestro Sistema Solar es Próxima Centauri, que está a unos 4 años luz. Un año luz es la distancia que la luz recorre en un año y corresponde a 9,5 billones de kilómetros. Desde el Sol, la luz necesita unos 8 minutos para llegar a la Tierra.

Los dos exoplanetas considerados hasta ahora más similares a la Tierra eran, según los investigadores, un 10 y un 40 por ciento más grandes que nuestro planeta, pero sólo recibían un 32 y 41 por ciento de luz respecto a la Tierra, respectivamente.

En total, los astrónomos registraron más de 1.800 exoplanetas, muchos de los cuales solamente son gigantes de gas inhabitables. (I)