La palabra reúne dos palabras griegas, ὠκύς (“rápido”) y τόκος (“parto”), y recoge lo primero que se conoció de la hormona oxitocina: su capacidad para estimular las contracciones uterinas. Sus papeles en la lactancia y en la conducta se describieron mucho más tarde, según explica la Clínica Universidad de Navarra.
Esta hormona interviene en el vínculo afectivo, la confianza y la conducta social, y según estudios anteriores, su administración aumenta la disposición a confiar en desconocidos.
La novedad es un estudio que halló que la oxitocina, administrada por vía intranasal, aumentó la confianza en hombres con baja predisposición a confiar, pero no como un efecto general aplicable a toda la población.
Los hombres con baja predisposición a confiar que recibieron la hormona entregaron en promedio 15% más dinero que quienes integraron el grupo placebo con la misma característica. Al combinar esos datos con los de un trabajo anterior similar, la muestra total llegó a 578 hombres y el aumento de la confianza se acercó al 17%.
El estudio confirmó la conclusión central del trabajo de 2005, aunque añadió un límite preciso: la oxitocina no volvió más confiadas a todas las personas. Según los investigadores, el efecto apareció en hombres que ya partían de una baja predisposición a confiar.
La investigación respondió así a una duda que seguía abierta desde hace dos décadas: si la hormona realmente incrementaba la confianza y bajo qué condiciones podía hacerlo.
“Después de más de 20 años, hemos logrado aportar pruebas sólidas de un efecto selectivo de la oxitocina”, ha celebrado Fehr.
La oxitocina pareció modificar el comportamiento de confianza solo en un subgrupo concreto y no como una respuesta universal. El hallazgo sugiere que su efecto depende de características previas de la persona, en este caso una baja tendencia inicial a confiar.
Los autores refutaron de forma explícita la idea de que la hormona haga más confiadas a todas las personas. Su conclusión fue que aumenta selectivamente el comportamiento de confianza en hombres con una baja predisposición a confiar.
Otras funciones de la oxitocina
Las dos funciones físicas principales de la oxitocina son estimular las contracciones uterinas durante el trabajo de parto y el alumbramiento y estimular las contracciones del tejido mamario para facilitar la lactancia después del parto, explica Cleveland Clinic de Estados Unidos.
También actúa como mensajero químico en el cerebro y desempeña un papel importante en muchos comportamientos humanos e interacciones sociales, describió la clínica y enumeró los siguientes:
- Excitación sexual.
- Reconocimiento.
- Confianza.
- Vínculo romántico.
- Vínculo entre padres e hijos.



