Se acerca un súper El Niño

El Niño ya tiene fecha de inicio

El Niño ya tiene fecha de inicio y estas son las probabilidades reales de un impacto extremo. Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página para poder ayudarte. También puedes participar en el WhatsApp Ecuador.

El fantasma de las grandes inundaciones y el calor sofocante vuelve a acechar al Pacífico. Tras meses de tregua bajo la influencia de La Niña, el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar) ha encendido las alarmas: existe un 61 % de probabilidad de que el fenómeno de El Niño comience a consolidarse oficialmente en el trimestre de mayo, junio y julio.

Pese al nerviosismo global que ha despertado el término «Súper El Niño» en redes sociales y medios internacionales, comparándolo incluso con la catástrofe climática de 1877, las autoridades técnicas en Ecuador piden calma y rigor científico.

La realidad según el Inocar

El Capitán de Navío Santiago Coral, coordinador de Asuntos Oceanográficos del Inocar, fue enfático al desmitificar las etiquetas sensacionalistas.

«No existe en la escala oficial una categoría llamada ‘superniño’. Es más una denominación relacionada con la posibilidad de que el cambio climático intensifique ciertos eventos», aclaró Coral.

Actualmente, el país se encuentra en estado de «Niño en observación». Si bien las aguas del Pacífico ya muestran anomalías térmicas y la llegada de las denominadas ondas Kelvin (masas de agua cálida que viajan bajo la superficie), la intensidad final del fenómeno sigue siendo una incógnita.

Los datos clave del reporte:

  • Probabilidad de desarrollo: 61 % para el trimestre mayo-julio.

  • Proyección actual: Se estima un evento entre moderado y fuerte.

  • Factores de riesgo: Presencia de anomalías de temperatura en la superficie y aguas subsuperficiales.

  • Cooperación regional: Ecuador, Perú, Colombia y Chile monitorean minuto a minuto a través de la Comisión Permanente del Pacífico Sur (CPPS).

¿Por qué no siempre que hay «Niño» hay desastre?

Una de las mayores confusiones entre la ciudadanía es asumir que el calentamiento del mar implica automáticamente lluvias torrenciales. Coral explicó que para que ocurra una catástrofe, debe existir un acoplamiento: el océano caliente debe «conectarse» con factores atmosféricos específicos.

Un ejemplo claro fue lo ocurrido en : aunque el océano registró temperaturas de un «Niño fuerte», la presencia de la corriente de Humboldt y el anticiclón del Pacífico Sur actuaron como un escudo, evitando que las lluvias fueran devastadoras.

El llamado a la prevención

Aunque la incertidumbre sigue siendo alta y los modelos se ajustan cada quince días, la recomendación de los expertos es una sola: prepararse.

«La amenaza existe. Lo importante es reducir la vulnerabilidad y estar preparados, independientemente de si el fenómeno termina siendo moderado o fuerte», concluyó el coordinador del Inocar. El Comité Erfen continuará sus reuniones quincenales para determinar si el estado de observación pasa a una declaratoria de «Niño activo» en las próximas semanas.