
Quién es Abelardo de la Espriella
¿Quién es Abelardo de la Espriella, el ‘outsider’ que avanzó al balotaje en Colombia?. Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página para poder ayudarte. También puedes participar en el WhatsApp Ecuador.
Abelardo de la Espriella construyó una fortuna, creó un movimiento propio y ahora busca llegar al poder.
El abogado penalista Abelardo de la Espriella se convirtió en la gran sorpresa de las elecciones presidenciales colombianas del 28 de mayo de 2026. Contra los pronósticos de las encuestas, el candidato logró la mayor votación y aseguró un lugar en la segunda vuelta, programada para el 21 de junio. Conocido entre sus seguidores como ‘el Tigre’, De la Espriella llegó a la contienda como un ‘outsider’ de la política nacional.
Trayectoria y propuestas
A sus 47 años, participa por primera vez en una elección presidencial y busca trasladar al Gobierno la fórmula que, según sostiene, le permitió alcanzar el éxito empresarial. Admirador del presidente estadounidense Donald Trump y donante del Partido Republicano, construyó su fortuna como abogado defensor de clientes polémicos. Entre ellos figuran el empresario colombo-venezolano Alex Saab, actualmente detenido en Estados Unidos, y David Murcia Guzmán, protagonista de una gran estafa piramidal en Colombia.
Movimiento político y visión
Su incursión en la política comenzó desde cero. Para ello, creó el movimiento de ultraderecha Defensores de la Patria, con el propósito de impedir que la izquierda continúe en el poder tras el mandato del presidente Gustavo Petro. La apuesta política del ‘Tigre’ propone convertir a Colombia en una “patria milagro”, inspirada en experiencias como las de Corea del Sur e Irlanda.
Su proyecto plantea impulsar un país de emprendedores y contempla recibir apoyo tecnológico del multimillonario estadounidense Elon Musk, a quien suele llamar “compadre”. Su programa de gobierno incluye un decálogo de “milagros” enfocado en áreas como:
- Seguridad
- Salud
- Educación
- Agricultura
- Medioambiente
- Cultura
- Mujeres
- Bienestar animal
- Sector minero-energético
- Lucha contra la corrupción
Candidatura y apoyo social
A pesar de las críticas por no haber ocupado cargos públicos, De la Espriella responde que esa condición representa una ventaja. Según afirma, no mantiene compromisos con políticos ni con grupos económicos y considera que su principal experiencia radica en haber sido exitoso como empresario. Con un discurso basado en la superación personal y mensajes patrióticos, logró captar parte del voto de derecha.
Esa base le permitió llegar a la segunda vuelta, donde enfrentará al izquierdista Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico. Una parte importante de sus apoyos proviene de sectores católicos y evangélicos que lo identifican como un hombre de familia, contrario al aborto y crítico de lo que denomina “ideología de género”. Sin embargo, han circulado videos antiguos donde se declaraba ateo; ante esto, responde que recuperó la fe hace seis años.
Comparaciones y estilo personal
De la Espriella comparte rasgos que muchos comparan con el presidente salvadoreño Nayib Bukele, tanto por su apariencia física como por algunas posturas políticas. Aunque ha recibido críticas por comentarios considerados machistas, promete combatir “con mano de hierro” a delincuentes y corruptos.
Vida personal y formación académica
Nacido en Bogotá el 31 de julio de 1978, mantiene fuertes vínculos con el Caribe colombiano gracias a sus raíces familiares en Montería. Además, posee ciudadanía italiana y estadounidense. Esta influencia se refleja en su forma de vestir y preferencias gastronómicas. Ha grabado discos como “De mi alma italiana” y “Navegante”, donde exhibe su voz de tenor.
Está casado con Ana Lucía Pineda, administradora de negocios, con quien tiene cuatro hijos. Ella ha participado recientemente en actos de campaña. Para la Vicepresidencia eligió a José Manuel Restrepo, economista formado en la Universidad del Rosario y con estudios avanzados en The London School of Economics y la Universidad de Bath.


