Celac reitera su rechazo a sanciones de Estados Unidos a funcionarios de Venezuela

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) reiteró este miércoles su rechazo a las sanciones de Estados Unidos a funcionarios de Venezuela, a quienes acusa de violación de los derechos humanos, tal como ya hiciera en la reciente cumbre del bloque celebrada a finales de enero en Costa Rica, dijo el organismo en un comunicado.

La nota «reafirma» la «preocupación» de Celac ante la ley estadounidense que «aplica sanciones unilaterales» contra Venezuela y subraya la necesidad de respetar «el compromiso de no intervenir, directa o indirectamente, en los asuntos internos de cualquier otro Estado».

El organismo se pronunció así en un comunicado difundido por la Cancillería de Ecuador, país que ocupa la presidencia de turno del bloque, formado por 33 países.

Ese compromiso de no intervención, indica la nota, figura en la «Proclama de la América Latina y el Caribe como zona de Paz», que fue adoptada en la segunda cumbre de la Celac, celebrada en La Habana en enero de 2014.

«La Celac saluda e insta a la promoción del diálogo y cooperación entre Estados miembros como un medio para fomentar el desarrollo político, social y económico de sus miembros», indica el comunicado, que «urge a los Estados a abstenerse de cualquier acción que pueda afectar dicho diálogo».

El pronunciamiento de la Celac se produce después de que el lunes, la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) decidiera buscar canales que favorezcan el dialogo «directo» entre Estados Unidos y Venezuela para frenar las sanciones impuestas por Washington.

En una reunión en Uruguay, que ejerce la presidencia de turno del organismo, entre el secretario general de la Unasur, Ernesto Samper, y los cancilleres de Brasil, Mauro Vieira; de Venezuela, Delcy Rodríguez, y de Ecuador, Ricardo Patiño, se aprobó promover los canales de comunicación en un marco de respeto entre estados y del principio de no intervención.

«Se van a aplicar medidas que merecen una reacción inmediata de Unasur y, por esta razón, nos hemos constituido en esta reunión y esperamos que nuestra acción favorezca a la paz, a la concordia, al diálogo no solamente entre nosotros como estados parte de Unasur, sino también evitar que países extrarregionales pudieran afectar esa tranquilidad, paz y estabilidad de nuestros estados», dijo Patiño el lunes.

Con anterioridad, el 4 de febrero, las denuncias del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sobre intentos de agresión de Estados Unidos a su país, centraron una reunión en Caracas entre el mandatario y Samper.

El responsable de la Unasur aseguró entonces que cualquier intento de desestabilización que se produzca en una democracia o de desestabilizar a un Gobierno contará con el «rechazo unánime» de todos los países de la Unasur.

En declaraciones a la prensa tras la reunión que mantuvo con Nicolás Maduro, el secretario general de la Unasur resaltó que «la democracia, con la paz y los derechos humanos forman parte de la trilogía fundamental» de la organización panamericana que encabeza.

El presidente venezolano dijo, por su parte, que pidió a Samper y a la Celac que establezcan un «escudo protector» alrededor de su país para «evitar agresiones».

Maduro explicó que le proporcionó al responsable de la Unasur «datos, información, alguna muy confidencial» de «elementos muy preocupantes» y pronunciamientos de portavoces del Pentágono y del vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden. (I)

Acusaciones contra los Estados Unidos son ‘risibles’

Las acusaciones de Venezuela sobre la supuesta injerencia de los EE.UU. en sus asuntos internos son “risibles” y nadie en Latinoamérica les da crédito, dijo ayer el asesor adjunto de seguridad nacional del presidente Barack Obama, Ben Rhodes.

“A menudo, (Venezuela) acusa a Estados Unidos de estar detrás de los retos que enfrenta. No creo que nadie en la región se crea eso, creo que es risible y que no puede servir como excusa para sus propios problemas domésticos”, señaló.

El gobierno de Nicolás Maduro acusó a Washington de estar detrás de diversos complots contra su país, y la semana pasada afirmó que el vicepresidente Joe Biden estuvo detrás de un plan para su caída.

El asesor de Obama instó al gobierno venezolano a avanzar hacia un modelo de país “coherente con la Carta (Democrática) Interamericana”, donde haya “elecciones libres y justas, una sociedad civil a la que se le permita florecer” y libertad de expresión. (I)

Estados Unidos: Acusaciones de Nicolás Maduro son risibles

Estados Unidos calificó de «risible» que el gobierno venezolano le atribuya responsabilidad por los problemas que acosan a la nación sudamericana.

Ben Rhodes, asesor de seguridad nacional en la Casa Blanca, dijo el martes a periodistas que las autoridades venezolanas «frecuentemente acusan a Estados Unidos de ser responsables de los problemas que enfrentan. No creo que nadie en la región les crea. Creo que es risible y no puede servir de excusa ante sus propios problemas domésticos».

La Casa Blanca emitió el pronunciamiento un día después de que los cancilleres de la Unión de Naciones Sudamericanas se reunieran en Montevideo, Uruguay, para evaluar el caso de Venezuela.

Venezuela enfrenta una severa crisis económica que algunos analistas asocian en parte a una desbocada corrupción que padece el país petrolero desde hace varias décadas y que ha alcanzado todos los estratos de la administración pública.

El presidente venezolano Nicolás Maduro acusó recientemente al vicepresidente Joe Biden de conspirar para derrocarlo.