el 12 de octubre dejó de llamarse "Día de la Raza"

Por qué el 12 de octubre dejó de llamarse «Día de la Raza»

Durante generaciones, las escuelas ecuatorianas repetían el mismo guion cada 12 de octubre: dibujos de tres carabelas en la pizarra, discursos sobre el «encuentro de dos mundos» y una fiesta cívica bautizada como el «Día de la Raza». La idea de fondo era simple: celebrar la llegada de Cristóbal Colón en 1492 y asumir que de ahí nació una sola identidad mestiza y homogénea. Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página para poder ayudarte. También puedes participar en el WhatsApp Ecuador.

Hoy ese nombre ya no existe en el calendario oficial del país. En su lugar figura el Día de la Interculturalidad y de la Plurinacionalidad. No fue solo un cambio cosmético de palabras, sino el resultado de décadas de presión social y una reforma legal que buscó corregir cómo el Estado cuenta su propia historia.

 

La firma que borró el viejo festejo

El punto de quiebre ocurrió el 11 de octubre de 2011. Mediante el Decreto Ejecutivo N.° 910, firmado por el entonces presidente Rafael Correa, el Gobierno dispuso eliminar formalmente la denominación tradicional.

El argumento central del decreto fue directo: el 12 de octubre no podía seguir tratándose como una fiesta de conquista ni como la exaltación de una supuesta «raza superior». El texto oficial planteó la urgencia de:

«Reconocer y rectificar el verdadero significado del acontecimiento del 12 de octubre, promover el diálogo entre las diversas culturas del país y fortalecer la unidad nacional en la diversidad de sus pueblos y nacionalidades».

Detrás de ese papel había una exigencia histórica. Organizaciones como la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), junto a colectivos afroecuatorianos y montubios, llevaban años denunciando que festejar el «Día de la Raza» equivalía a celebrar el despojo de tierras, la violencia colonial y el silenciamiento de quienes ya habitaban este territorio miles de años antes de 1492.

Lo que dice la Constitución: Ecuador ya no cabe en una sola etiqueta

El sustento más sólido para sepultar el término vino de la Constitución de 2008. En su primer artículo, la Carta Magna define al Ecuador como un Estado «intercultural y plurinacional».

Hablar de «raza» chocaba de frente con ese mandato por dos razones básicas:

  1. La ciencia ya descartó las razas humanas: En términos biológicos y antropológicos, la noción de razas no se sostiene; solo existe la especie humana con distintas diversidades culturales y genéticas.
  2. Ecuador no es un solo bloque cultural: Dentro de las fronteras ecuatorianas conviven 14 nacionalidades indígenas (como la Kichwa, Shuar, Achuar, Waorani, Tsáchila y Chachi), 18 pueblos originarios, además de los pueblos afroecuatoriano y montubio, todos con derechos colectivos amparados en los artículos 56 y 57 de la Constitución.

Seguir llamando a la fecha «Día de la Raza» perpetuaba la idea del mestizaje obligatorio: una fórmula donde los pueblos indígenas y afrodescendientes debían diluir su idioma, vestimenta y costumbres para encajar en el molde dominante.

Un cambio de nombre no resuelve las deudas

Aunque el decreto cumplió más de una década, dirigentes comunitarios e investigadores sociales coinciden en que la fecha todavía deja un sabor agridulce.

El reclamo actual es que la «interculturalidad» no se quede en bailes típicos ni en actos protocolarios de un solo día. La verdadera plurinacionalidad, sostienen desde las bases, implica presupuestos para la Educación Intercultural Bilingüe, respeto efectivo a los territorios frente al extractivismo y garantías para la justicia indígena frente al sistema ordinario.

Por eso, cada 12 de octubre en Ecuador ya no es una fiesta escolar para aplaudir a los conquistadores. Es, ante todo, un recordatorio de que este país es diverso por mandato de su gente, y de que la igualdad real entre sus culturas sigue siendo una tarea a medio hacer.