Renault

Nuevo Renault 5 E Tech 100% eléctrico

Renault se ha propuesto dar un golpe de efecto con una fórmula sencilla: practicidad en el día a día con un precio competitivo. Los ingredientes los tiene. Queda ahora, lo más complicado: ser conscientes de las propias limitaciones de la tecnología para convencernos de que un coche de unos 25.000 euros puede ser una opción como segundo vehículo. Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página para poder ayudarte. También puedes participar en el WhatsApp Ecuador.

En España, el reto es mayúsculo. En Europa, las cosas pueden ser bien distintas. Lo que sí está claro es que hay un producto lo suficientemente interesante para convencer. Un vehículo que será el relanzamiento de una apuesta, la eléctrica, donde Renault fue uno de los fabricantes más avanzados y se había quedado rezagado.

Ficha técnica del Renault 5

Renault 5
TIPO DE CARROCERÍA.Utilitario de cinco plazas
MEDIDAS Y PESO.3,92 metros de largo, 1,77 metros de ancho, 1,50 metros de alto y 2,54 metros de distancia entre ejes. Menos de 1.500 kg de peso (no se especifican más detalles)
MALETERO.326 litros
POTENCIA MÁXIMA.110 kW (150 CV)
CONSUMO WLTP.Consumo oficial no especificado. Baterías de 40 y 52 kWh.
DISTINTIVO AMBIENTAL.Cero emisiones
AYUDAS A LA CONDUCCIÓN (ADAS).Sólo confirmadas las mínimas exigidas por la Unión Europea.
OTROS.Andorid Automotive, compatible con Android Auto y Apple CarPlay.
HÍBRIDO ELÉCTRICO.No.
HÍBRIDO enchufable.No.
eléctricoSí. Versiones 70 kW (95 CV) y 90 kW (120 CV) con batería de 40 kWh. Versión de 110 kW (150 CV) con batería de 52 kWh.
precio y lanzamientoPrecio por confirmar. La marca adelanta que estará disponible por debajo de 25.000 euros.

Una mirada al pasado que enamora

Lo primero de lo que uno se percata cuando se acerca por primera vez al nuevo eléctrico de Renault es que las diferencias presentadas con el prototipo, cuando se lanzó la apuesta Renaulution, son mínimas. “Cada vez que hacíamos un cambio, Luca de Meo nos paraba los pies y nos mantenía en la senda del prototipo”, nos confirman desde el departamento de diseño.

Porque el Renault 5 eléctrico, que se llama en realidad Renault 5 E-Tech 100% eléctrico pero que desde la marca denominan simplemente como Cinco, es una reinterpretación perfecta de aquel modelo que nació en 1972 . Su imagen es una sintonía perfecta entre la nostalgia y una modernización de todos los detalles que hacían especial al modelo urbano hace más de 50 años.

Allí donde se mire hay guiños al pasado. Las luces diurnas cuadradas donde en su día estuvieron los antinieblas. El número cinco del capó en los antiguos respiraderos, unas luces y pasos de rueda traseros que recuerdan ligeramente al Turbo (aquí mucho más comedido, evidentemente).

Y la apuesta por retirar el clásico rombo en la trasera para dar protagonismo al cinco. Renault sabe que lo que verdaderamente refuerza su imagen de marca es el espíritu que destila el coche, por encima del propio logo. No estamos ante un Renault eléctrico, estamos ante el 5.

Por dentro, la historia se repite. Las pantallas tratan de recuperar el enorme marco cuadrado del modelo original, con sus formas rectas y cantos redondeados. El juego de la tapicería en los asientos, tanto en tacto como en colores, nos retrotaen varias décadas al pasado. A lo que se suma algunos detalles que sacan más de una sonrisa, como una tira en la que se recogen todas las generaciones del R5 y que sale del bolsillo traseros de los asientos delanteros, simulando algo así como una etiqueta de una camiseta.

Todos estos detalles, uno a uno, son como piezas que encajan hasta completar un puzzle donde nada parece sobrar ni faltar. Tampoco los reiterativos guiños al origen francés, tanto en su versión original como su producción actual, con su gallo  (parabrisas y el interior del maletero) y su minúscula bandera francesa en los grupos ópticos delanteros.

Lo mejor y lo peor del Renault 5 eléctrico

Para gustos, colores, pero mi sensación es que, por pura imagen, el Renault R5 tiene ganada la batalla a buena parte de los rivales. Sentado en el asiento del copiloto, las sensaciones se reafirman. Los materiales tienen muy buen tacto, hay un juego interesante de texturas y de combinaciones entre plásticos duros y otros más blandos y agradables.

Los asientos son cómodos (más de lo que las fotografías pueden dar a entender), los gráficos de las pantallas se han diseñado para adaptarse al resto de la imagen retrofuturista del vehículo. El sistema de infoentretenimiento no pudimos probarlo, pues se trataba de una grabación en loop para mostrar la disposición de los elementos y enseñarnos a Reno, una suerte de clip de Word en formato rombo que utilizará Chat GPT para mejorar la experiencia de los comandos de voz.

Sí sabemos que todo el sistema está diseñado sobre la base de Google que, además de las ventajas de Android Automotive, ya contará con un planificador de rutas en el que se tendrá en cuenta la orografía pero, también, la temperatura interior y exterior del vehículo para anticipar los kilómetros que tenemos disponibles.

Es en la mitad trasera donde el Renault R5 saca sus luces y sus sombras. Toda la comodidad de las plazas delanteras desaparece en las traseras. Mido 1,68 metros y el espacio para ir cómodo en estas plazas es muy justo. Las rodillas quedan ya muy altas con mi altura y es complicado (o imposible, dependiendo de dónde se lleven los asientos delanteros) meter los pies en el hueco inferior.

Mirado desde el optimismo, no es un coche con el que esperamos viajar y los niños no tendrán estos problemas pero, con cuatro adultos, las dos personas que utilicen las plazas traseras sufrirán un trayecto incómodo. Eso sí, la altura del techo es suficiente para que estos adultos no sufran. Lo mejor, pese a sus 3,91 metros de largo es que mantienen un maletero sólido con 326 litros de maletero.

Con esto, se nos queda un coche que es perfecto para el día a día. Dimensiones contenidas en un mercado que no para de crecer, con un habitáculo realmente conseguido y amplio en las plazas traseras. Asientos traseros suficientes para trayectos cortos con adultos o más que válidos para niños. Y un maletero muy notable para su tamaño. Todo con una diseño que enamora.

Los problemas, son los inherentes a la tecnología eléctrica. El Renault 5  llega con dos capacidades de batería: 40 kWh y 52 kWh. La más pequeña se combina con dos motores de 70 kW (95 CV) y 90 kW (120 CV). La batería grande sólo se puede combinar con el motor de 110 kW (150 CV). Esto quiere decir que, viajar, queda limitado para la versión de batería mayor y, además, habrá que armarse de paciencia.

En corriente alterna, todas las baterías cargan a un máximo de 11 kW pero la corriente continua presenta importantes diferencias. La primera es que la versión más potente carga a un máximo de 100 kW, mientras que el conjunto de batería de 40 kWh y 90 kW (120 CV) de motor eléctrico queda en 80 kW de potencia máxima. El gran punto negro aparece con la gama de entrada: no hay carga rápida. La opción de motor de 70 kW (95 CV) y batería de 40 kWh sólo se puede cargar en corriente alterna. Aseguran que con este tipo de carga, pasar del 10 al 100% de la carga nos ocupará tres horas y media.

El verdadero reto: convencer

¿Es un verdadero problema esto? Sinceramente, creo que es menor de lo que nos imaginamos pero sí puede ser definitivo para el comprador. Soy de los que piensa que, como consumidores, muchos sobredimensionamos las necesidades reales de autonomía y carga que tenemos.

Porque el Renault 5 de 40 kWh es un coche esencialmente urbano, donde no se le espera en un viaje de largo recorrido. Quizás ni en una escapada de fin de semana. Para ese cliente que entra dentro de los estándares europeos (menos de 40 kilómetros diarios) el coche, a falta de una prueba de mayor duración, puede ser una excelente opción como segundo vehículo para el día a día.

Sin embargo, no hay que perder de vista que estamos ante un coche que se ha fijado la frontera de los 25.000 euros como tope máximo en su versión de acceso. Sus versiones más potentes, seguramente, estarán más en sintonía con los 30.000 euros.

Hasta no hace tanto, este tipo de coches sencillos, prácticos, no excesivamente grandes permitían a los más jóvenes acercarse a su primer coche y realizar miles de kilómetros asumiendo las incomodidades propias de un maletero o unas plazas traseras justas. Esos coches podían encontrarse por menos de 15.000 euros.

El Renault 5 eléctrico tendrá un coche que costará el doble, que tiene esas mismas incomodidades en el confort de marcha pero que, además, su capacidad para hacer kilómetros estará mucho más limitada. Está claro que ese público objetivo ha saltado por los aires.

Pero no todo es España. En Francia, los coches más vendidos son pequeños modelo de los segmentos A y B. Ni si quiera los SUV son una opción entre los más vendidos. Coche francés, hecho en Francia, en un país con un mayor poder adquisitivo y en ese segmento, el Renault R5 eléctrico puede ser una bomba.

El problema, como suele suceder con los coches eléctricos de menor coste (y muchos de mayor coste) es que tiene que encajarte como consumidor. Con un cargador accesible y un uso casi exclusivo en el entorno urbano, este tipo de coches es ideal si se tiene un segundo vehículo disponible para viajes largos o, sencillamente, la diferencia de gasto en el día a día da para alquilar un segundo automóvil en el viaje o dos viajes largos que se realicen habitualmente por vacaciones.