
Más de la mitad de los pacientes diagnosticados con cáncer no supera la enfermedad
El cáncer continúa siendo uno de los principales retos de salud pública en Ecuador, con una mortalidad que supera la mitad de los casos diagnosticados, según datos divulgados recientemente por medios nacionales basados en fuentes del sector salud y organismos internacionales. Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página para poder ayudarte. También puedes participar en el WhatsApp Ecuador.
De acuerdo con las estadísticas, cada año al menos 30 000 personas son diagnosticadas con algún tipo de cáncer en el país, mientras que alrededor de 16 000 fallecen por esta enfermedad, lo que equivale a que 53 % de los diagnosticados no sobreviven. Esta tendencia coloca al cáncer como una de las causas más relevantes de muerte prevenible en la población adulta.
La Organización Mundial de la Salud y el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer han estimado que hacia 2030 la carga del cáncer en América Latina y el Caribe aumentará, con más de dos millones de nuevos casos y cerca de un millón de muertes en la región, lo que subraya la necesidad de fortalecer los sistemas de detección temprana y tratamiento oportuno.
En Ecuador, problemas estructurales como acceso desigual a servicios médicos, diagnósticos tardíos y limitaciones en la cobertura de terapias especializadas han sido citados por expertos como factores que contribuyen a la alta mortalidad. Reportes de organizaciones civiles y profesionales de salud destacan que, en muchos casos, los pacientes llegan a consulta cuando la enfermedad ya está en etapas avanzadas, reduciendo significativamente las probabilidades de tratamiento exitoso.
Algunas formas de cáncer con mayor incidencia y mortalidad en el país incluyen el cáncer de mama y el cervicouterino, especialmente entre mujeres adultas, donde la falta de programas de detección y la cobertura insuficiente de tamizajes suelen agravar los resultados clínicos.
Además, estudios regionales señalan que el tiempo de espera prolongado para un diagnóstico definitivo, que en ocasiones puede llegar a varios meses, influye directamente en la progresión de la enfermedad antes de que se inicie un tratamiento adecuado.
En respuesta, entidades médicas, organizaciones de la sociedad civil y autoridades de salud han llamado a implementar estrategias integrales para la prevención, detección temprana y acceso efectivo a tratamientos oncológicos, así como campañas educativas que promuevan la cultura de chequeos periódicos y estilos de vida saludables.
El panorama actual plantea un desafío significativo para el sistema de salud ecuatoriano, especialmente en términos de equidad de acceso, financiamiento sostenible y mejoras en la infraestructura oncológica, con el objetivo de reducir la mortalidad y brindar mejores perspectivas de vida a quienes enfrentan un diagnóstico de cáncer.


