#LeyBeltrones: ¿regresa la SOPA a la mexicana?

De acuerdo con diversas fuentes de la Cámara de Diputados, durante los últimos días ha cobrado fuerza un nuevo intento de aprobar el proyecto conocido como #LeyBeltrones, que pondría en riesgo la libertad de uso de información, contenidos culturales y científicos en internet: la Ley SOPA a la mexicana.

La idea básica es establecer un duro esquema de limitaciones a través de los derechos de autor para evitar la reproducción de estos contenidos en sitios de internet. La divulgación y consumo de estos contenidos disminuiría. Asimismo, el proyecto contempla mecanismos exagerados para castigar a quienes cayeran en las infracciones y elimina la libertad de usar información con derechos, siempre que no se haga con fines de lucro, al menos en internet.

Para tener claro de qué se trata la #LeyBeltrones, hablamos con el experto en derechos digitales, Fernando García (@tumbolian) y esto es lo que nos dijo:

¿Qué busca regular la #LeyBeltrones de acuerdo con los que la impulsan? 

Ellos dicen que trata de atacar un gran problema, como lo ven ellos, que es que las personas descarguen o consulten contenidos culturales o científicos por internet sin autorización de los titulares. En primer lugar, en R3D no estamos muy seguros de que cada caso de consulta de información sin solicitar el permiso directo del dueño de los derechos sea necesariamente un problema. Lo sería si representara una pérdida para su autores o para los dueños de los derechos (que no son necesariamente la misma persona), pero muchas investigaciones demuestran que este no suele ser el caso. Además, en países en los que se han aplicado medidas similares no han disminuido aquellas descargas que se querían evitar. Se trata de una premisa muy fácil: a más sanciones y restricciones sobre derechos de autor, mejor para los autores y los consumidores. Esta premisa es falsa: medidas así limitan el acceso a los contenidos y se ha demostrado que también afectan a los productores y autores.

¿Por qué cae en la comisión de cultura?

Lo hicieron a propósito, porque la vez pasada se turnó a dos comisiones, lo que complicó su trámite. Ahora, de manera deliberada, se turnó sólo a una. Yo no diría que no tiene nada que ver, aunque sí podemos decir que, en lo general, es una iniciativa que, de hecho, va en contra de la cultura. Aunque el tema tiene que ver con cultura, como te decía, también tiene que ver con otros asuntos, cuyas comisiones también deberían atenderlo, me refiero a todas aquellas que tocan ámbitos de competencia.

¿Cuáles son los alcances de la censura que podría contraer la ley?

El proyecto prevé que, para responder a alguna acusación o posible violación, se suspenda el acceso a contenidos para prevenir que ésta continúe mientras se hacen las averiguaciones. A esto se le llama censura previa y es un mecanismo del que se ha abusado en otros países para sofocar contenidos de interés público, bajar videos políticos, bajar notas que afectan a un personaje, etc. También le dan al IMPI [Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial] la facultad de recolectar ‘todos los datos’ para su investigación, aunque no se sabe qué datos serán, bajo qué métodos serán obtenidos ni cuáles serán las autoridades competentes para observar los procesos.

¿En qué se distingue la #LeyBeltrones de la Ley Federal de Derechos de Autor?

Hay una concepción equivocada de que siempre se debe pedir permiso a un autor para usar una obra suya y eso es falso. La Ley Federal de Derechos de Autor, en su artículo 151, prevé las excepciones, a esa supuesta regla. Ahí dice que las obras se pueden usar sin necesidad de permiso directo del titular de los derechos cuando no persiguen fines de lucro o se usen brevemente para realizar análisis o entregar información de actualidad. Tampoco es necesario cuando se persiguen fines de enseñanza o investigación científica. La mayoría de la información compartida en internet a través de blogs cumplen una de estas características. Sin embargo, con la #LeyBeltrones se busca que eliminar la posibilidad de reproducir contenido en internet aunque no genere beneficios económicos. Esto representa un paso atrás en el derecho a la información. Entre las sanciones se cuentan amenazas de cerrar los sitios en los que se alojen estos contenidos. Con esto se incentiva a que los buscadores, blogs y otros oculten o dejen de compartir información por temor a perder o ver suspendido temporalmente su espacio entero.

Si la ley no beneficia al titular de los derechos ni al proveedor de contenidos y mucho menos al usuario, ¿por qué insistir tanto? Es decir, ésta no sería la primera vez que se intentaría aprobar.

La ley se asemeja a la SOPA en Estados Unidos. En el Tratado Transpacífico (TTP) que está en vías de ser aprobado y suscrito por México y Estados Unidos, entre muchos otros, se están previendo modelos de derechos de autor sumamente estrictos y que van en contra del propio espíritu del nuestro. Todo parece indicar que se están preparando a tener las leyes listas para ser lo más compatibles con el TTP antes de que éste llegue, lo que evitará contratiempos a los que tienen intereses comerciales. Se trata de unificar modelos, y en este caso, nosotros perdemos.

¿Por qué se conoce a ésta iniciativa como #LeyBeltrones?

Bueno, en realidad fue impulsada por Manlio Fabio Beltrones. Él es el líder parlamentario del PRI en la cámara de diputados. La última vez, por la presión social, Beltrones terminó quitando su firma de la iniciativa. Esta vez ya no la tiene, pero sería ingenuo pensar que los diputados del PRI se mandan solos. Para ponerlo en términos sencillos: si el PRI impulsa esta ley, es porque Beltrones así lo apoya. Por ese motivo, cabe seguir llamándola así.

La #LeyBeltrones podría ser aprobada próximamente por los diputados y, de acuerdo con los rumores, es posible que de la comisión pase al pleno para que sea aprobada en un «madruguete». ¿Podrán los legisladores aprobar el mayor atentado contra el acceso a la información?


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