Xiaomi 14

Xiaomi 14 Ultra análisis review con características y especificaciones

Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página para poder ayudarte. También puedes participar en el WhatsApp Ecuador. Uno de los mejores RAW que jamás vi, un procesado sin apenas sharpening y un resultado final que no era perfecto, pero que quedaba bastante cerca de lo que pido a un teléfono. El Xiaomi 14 Ultra viene para luchar por la mejor cámara del mercado y por ser uno de los mejores móviles de 2024, sin miedo a absolutamente nadie. He estado probándolo durante más de una semana y ya tengo clara la respuesta a si este es o no el mejor exponente fotográfico.

Ficha técnica del Xiaomi 14 Ultra

Xiaomi 14 Ultra
Dimensiones y peso161,4 x 75,3 x 9,2 mm

224,4 g

Pantalla6,73″ AMOLED WQHD+

3.200 x 1.440 px (20:9)

120 Hz

Hasta 3.000 nit

ProcesadorSnapdragon 8 Gen 3
Memoria16 GB LPDDR5X
Almacenamiento512 GB

UFS 4.0

batería5.300 mAh

Carga rápida 90W

Carga inalámbrica 50W

Cámaras traserasPrincipal: 50MP, LYT-9000, f/1,63 – f/4,0, HyperOIS

Telefoto: 50MP, IMX858, f/1.8, 75 mm, OIS

Super telefoto: 50 MP, IMX858, f/2.5, 120 mm, OIS

Gran angular: 50 MP, IMX858, f/1.8, 122º, 12 mm

Cámara frontal32 MP, f/2.0
SIstema operativoHyperOS basado en Android 14
SonidoAltavoces duales Dolby Atmos
ConectividadSnapdragon X70 5G
WiFi 7
Bluetooth 5.4
GPS
NFC
Infrarrojos
USB-C 3.2 Gen 2 (10Gpbs)
OTROSIP68
precio1.499 euros (16+512 GB)

Una clase maestra sobre diseño

Espectacular. No tengo muchas más palabras para definir el lenguaje de diseño de Xiaomi con el 14 Ultra. El año pasado ya me gustó el modelo anterior, acabado en aluminio y cuero vegano. Este año, ha habido un par de refinamientos que hacen de la nueva propuesta algo aún mejor. En primer lugar, estamos ante un dispositivo de dimensiones más contenidas. Es menos alto, más ligero y, por contra, ligeramente más grueso y ancho.

El Xiaomi 14 Ultra se siente más compacto e igual de premium. Aunque el módulo de cámara destaca demasiado

En mano se siente claramente más compacto, más cómodo, más agradable. No se echan el falta ni el titanio ni la cerámica para lucir premium. Se ha eliminado la protuberancia que se elevaba conforme nos acercábamos al módulo de cámaras. Esto, en mi opinión, es un error. El teléfono lucía único e inconfundible con esa pequeña joroba, que no tenía más que el propósito estético de hacer más agradable la transición hacia el gigantesco módulo.

En terminales con sensores de una pulgada es lógico y comprensible que el módulo ocupe tanto espacio, pero al eliminarse esa transición, pasamos directamente del cuerpo al módulo. Si bien con una funda nos olvidaremos de este problema, en un móvil acabado en cuero vegano (que invita a llevarlo sin funda, ya que no se agrietará como móviles de cristal) echamos en falta la creativa solución del año pasado.

El módulo ocupa casi tanto ancho como el propio teléfono. La joroba ayudaba a disimularlo.

Como adelantaba, el enorme módulo es ahora aún más llamativo. Es un móvil fotográfico y es de esperar que la cámara tenga protagonismo, pero en este caso es tan exagerado que el propio módulo tiene prácticamente el mismo grosor que el cuerpo del terminal, algo bárbaro. Un detalle curioso es que el sensor infrarrojo ha dejado de estar presente en el marco superior para pasar a integrarse… dentro del módulo.

Los laterales son idénticos, salvando que ahora el botón de encendido tiene un acabado ligeramente rugoso. Me ha recordado al tacto del Alert Slider de los móviles de OnePlus, y es todo un acierto en lo ergonómico. La sensación es agradable y es un doble check para saber que estamos pulsando el botón correcto.

 

La curvatura es ahora mucho menos acentuada.

El otro gran upgrade viene al darle la vuelta al teléfono: adiós a las curvas clásicas. En el apartado de la pantalla te explicaré qué ha pasado, ya que el panel no es plano, pero apostar por una pantalla menos curva es una alegría en lo ergonómico. Cuando agarramos el teléfono tocamos marco, la estética luce más actual, y da algo más de confianza ante caídas, ya que el marco de aluminio abraza algo más el panel.

Por supuesto, estamos ante un teléfono con protocolo IP68, lo cual significa que resiste al agua y al polvo. Pese a ello, no recomendamos mojarlo bajo ninguna circunstancia: la garantía no lo cubrirá. Indicar que el teléfono viene de fábrica con un protector de pantalla. Todo un añadido de utilidad, aunque se araña con facilidad.

Casi impecable. Salvando la desaparición de la peculiar joroba que tanto me agradaba en la generación anterior, el diseño del Xiaomi 14 Ultra me parece un salto adelante. Un teléfono que, pese a tener una pantalla del mismo tamaño, es más compacto, ligero y cómodo.

 

Pantalla: un brillo pico que no siempre se deja ver

El año pasado Xiaomi apostó por la clásica pantalla curva. Una algo molesta, con muchas sombras e inevitables toques fantasma de vez en cuando. En esta generación, Xiaomi ha bajado un par de marchas y denomina a la nueva pantalla como «Liquid Display». Se ha logrado un panel más flexible alrededor de sus cuatro esquinas, permitiendo una ligera curvatura a lo largo de todo el cuerpo, sin llegar a ser tan exagerada como en la generación anterior.

Es algo bastante similar a lo que vimos hace unos años con modelos como el Google Pixel 2 XL. Un poco más curvo que el 2.5D de aquella época. Menos que los móviles que quieren ser referentes pantallas curvas. En lo personal, sigo prefiriendo un panel completamente plano. La ligera curvatura no aporta nada más allá de lo estético (siendo debatible que este frontal luzca mejor que el de un S24 Ultra o cualquier otro rival plano), y se siguen generando ligeras sombras al no ser una pantalla plana. Pese a ello, un pequeño salto adelante respecto a la generación anterior.

También es relevante hablar acerca de la resistencia del panel. Según Xiaomi, el panel es 10 veces más resistente a caídas respecto al Xiaomi 13 Ultra. Esto se logra gracias a un nuevo cristal con estructura entrelazada, una solución que permite aumentar la resistencia del vidrio.

El resto de specs son similares a lo que vimos el año pasado. 6,73 pulgadas, resolución Quad HD+ (viene configurado por defecto en FHD+), AMOLED de tipo LTPO adaptable de 1 a 120 Hz, y compatible tanto con Dolby Vision como con HDR10+.

 

 

Esta pantalla no brilla lo suficiente bajo luz solar. El brillo HBM es muy bajo en comparación a sus rivales.

El punto que menos me ha convencido del panel es el brillo máximo. Xiaomi nos habla de un pico de 3.000 nits, pero este tan solo hace referencia a un porcentaje mínimo del panel en contenidos HDR. El brillo HBM es de 1.000 nits, una cifra bastante alejada de lo que marcan sus principales rivales. De hecho, es incluso más baja que los 1.300 nits HBM del Xiaomi 13 Ultra. ¿Traducción? He tenido algunos problemas visualizando esta pantalla bajo la luz del sol.

A esto hay que sumarle que el teléfono tiene ciertos problemas con la gestión del brillo automático. En más de una ocasión y sin calor de por medio, el teléfono no estaba dispuesto a subir al máximo el brillo en condiciones de fuerte luz solar.

En lo que respecta a calibración, el trabajo es sobresaliente. Desde los ajustes de HyperOS tenemos opciones para cambiar la interpretación al gusto, utilizar colores adaptativos según la luz ambiental, y disfrutar del espacio de color que prefiramos.

Una pantalla en la que agradecemos la menor curvatura, la alta resolución y el buen ejercicio de calibración, pero en la que los 3.000 nits quedan como algo completamente anecdótico, siendo este un panel que tanto en hoja técnica (HBM) como en uso real brilla menos que la mayoría de sus rivales.

 

Sonido: una orquesta a la altura del conjunto

Donde no se queda atrás este teléfono es en el apartado del sonido. Una vez más, contamos con un doble altavoz, con salidas en los biseles inferior y superior del teléfono. El audio es contundente, rotundo y bien afinado, con un equilibrio en graves y medios digno de un móvil de su altura. No podía faltar compatibilidad con Dolby Atmos.

Desde los ajustes podemos configurar el ecualizador, con nueve modos de sonido. Entre ellos, uno personalizado para personalizar cada una de las diez bandas de graves, medios y agudos de este teléfono.

En mi experiencia, lo más recomendable es dejar al teléfono en modo automático. El audio es suficientemente bueno y está bien ajustado, por lo que no se hace necesario andar ajustando el ecualizador.

 

Rendimiento: un Snapdragon 8 Gen 3 bien dominado

El Qualcomm Snapdragon 8 Gen 3 supone una de las mejores generaciones de Qualcomm. Una en la que los teléfonos cogen temperatura con facilidad, pero manteniendo a raya el rendimiento una vez el teléfono trabaja en esta zona caliente. Nuestra unidad venía equipada con 16 GB de RAM y 512 GB de memoria interna, un acompañamiento sencillamente sobresaliente.

Al igual que en el Xiaomi 13 Ultra, este teléfono tiene sensor de proximidad físico, por lo que no tendrás los problemas que sufrían antaño algunos dispositivo de Xiaomi en llamadas y audio, ya que se apagaba la pantalla por errores del sensor virtual.

Xiaomi 14 UltraHonor Magic6 proIPHONE 15 PRO MAXASUS ROG PHONE 8REALME GT 5 PROSAMSUNG GALAXY S24 Ultra
PROCESADORQualcomm Snapdragon 8 Gen 3Qualcomm Snapdragon 8 Gen 3Apple A17 ProQualcomm Snapdragon 8 Gen 3Qualcomm Snapdragon 8 Gen 3Snapdragon 8 Gen 3 (for Galaxy)
RAM16 GB12 GB8 GB16 GB16 GB12 GB
GEEKBENCH 5/6 (SINGLE/MULTI)2.210 / 6.650 (6)2.346 / 6.809 (6)2.637 / 7.103 (6)2.223 / 6.893 (6)2.229 / 6.769 (6)2.248 / 6.987 (6)
3D MARK Wild Life Unlimited19.68419.84513.66719.13119.33720.281
3D MARK Wild Life Stress Unlimited18.905 / 15.23519.438 / 16.25515.375 / 9.17019.124 / 19.07719.337 / 15.47220.321 / 13.754
PCMARK WORK17.12420.46721.77721.77720.467

Como puedes ver en benchmarks, es un móvil a la altura de los mejores, con una caída de rendimiento gráfico muy baja. En la prueba de estrés de 3Dmark tan solo ha caído un 20%, pasando eso sí desde los 32 grados a los 46. Una temperatura algo más alta de la cuenta, pero nada alarmante.

Jugando de forma intensiva no hemos logrado superar los 50 grados que hemos alcanzado en benchmarks, manteniéndose bastante estable entre los 43 y los 46 grados.

La velocidad de escritura es especialmente alta, rozando el giga por segundo escritura y superándolo en lectura. Es un dato importante a la hora de instalar archivos pesados, mover fotografías en RAW o descomprimir cualquier paquete pesado.

En jornadas de juego intenso, mucha fotografía, grabación 4K y todos los usos extremos que se le puedan dar al teléfono, el 14 Ultra ha rendido como debe. Ni rastro de lag, tirones, ni el más mínimo extraño. Este teléfono es un titán del rendimiento, y no se le puede pedir nada más en este aspecto.

 

Biometría

En lo que respecta a biometría, estoy bastante contento. El lector de huellas es rapidísimo y muy, muy preciso. En esta semana de uso no me ha fallado una sola vez. Podemos complementarlo con un sistema de reconocimiento facial 2D mediante información de imagen de nuestro rostro. Esto último no es demasiado recomendable por razones de seguridad, aunque es un añadido interesante y funcional con buena luz.

 

Llámalo HyperOS, llámalo MIUI

Este Xiaomi llega con Android 14 y HyperOS, la nueva ROM de Xiaomi y nueva línea de trabajo para seguir reforzando la interconectividad de su ecosistema. El principal cambio de HyperOS llega en el rendimiento: las animaciones están ahora más optimizadas y son más rápidas, amén de que el sistema es en general más ligero.

 

MIUI parece. HyperOS es.

La estética, no obstante, sigue siendo muy similar a la de iOS, aunque se respetan en cierta medida las líneas de Material You marcadas por Google. Relativo a lo estético, me gusta especialmente el trabajo que se hace con la pantalla de bloqueo. Sí, es calcado a la personalización del iPhone 15, pero está muy bien resuelto lo de poder crear pantallas de bloqueo con efecto de profundidad.

También he de apuntar que, al menos en estos días de uso, no he sentido carga publicitaria en el teléfono. Xiaomi suele hacer distinciones entre familias de producto, haciendo que sus teléfonos de gama alta no tengan carga de anuncios en las aplicaciones nativas.

Esta ROM es muy personalizable y algo más ligera que MIUI. Algo que se nota en su desempeño

Tampoco he tenido ningún tipo de bug ni problema durante estos días de uso, habiendo disfrutado de una ROM fluida, rápida y completa. Sigo esperando como agua de mayo que Xiaomi brinde a Europa una ROM algo menos recargada a nivel estético y más adaptada a las líneas de diseño europeas. Pese a ello, la experiencia ha sido notable.

Una autonomía correcta que deja con ganas de más

En lo que respecta a la autonomía, los 5.000mAh de este Xiaomi 14 Ultra no rinden todo lo bien que deberían. La duración es muy similar a lo que experimenté la pasada generación: unas seis horas de pantalla. Si le damos mucha caña a la cámara (este teléfono la pide), nos conformaremos con unas cinco.

Apuntar que este tiempo de pantalla es orientativo, basado en que prácticamente todas las semanas analizo y mido nuevos teléfonos. No he sido capaz de medir este dato desde los ajustes de HyperOS, al menos en mi unidad.

Cargar el teléfono al 50% en 15 minutos será de gran ayuda en esos días de uso intensivo

Un gran punto a tener en cuenta es que la carga rápida tiene una potencia de 90W y que tarda en cargarse al completo 41 minutos. En unos 15 minutos carga más del 50%. Bien para cuando podemos darle ese empuje extra, pero en autonomía sigue lejos de un S24 Ultra o un iPhone 15 Pro Max.

He notado que el consumo en reposo es algo alto, de más de un 5% por noche. No he instalado muchas aplicaciones más allá de las habituales, por lo que estoy convencido de que hay bastante trabajo de optimización por delante.

 

Cámara: DIVERSIÓN, en mayúsculas

Hablemos de la cámara. Qué cámara. Llevaba mucho tiempo sin divertirme tanto con una, pero antes de que me lleve la emoción toca hablar de la parte técnica. Xiaomi ha repetido con un sensor Sony de una pulgada y una configuración de doble teleobjetivo, pero hay cambios muy relevantes en la configuración.

  • Sensor principal: 50 megapíxeles, apertura variable desde f/1.6 a f/4.0, sensor de una pulgada Sony LYT-900.
  • Sensor teleobjetivo periscópico de 120mm (5x), zoom óptico, apertura f/2.5, OIS.
  • Sensor teleobjetivo de 75mm (3.2x), zoom óptico, apertura f/1.8, OIS.
  • Sensor ultra gran angular de 50 megapíxeles, f/1.8.
  • ToF 3D

El Xiaomi 14 Ultra es el primer teléfono que llega a España con el nuevo Sony LYT-900, el sensor más ambicioso que jamás haya creado Sony para un teléfono. En este caso, olvidarse de los IMX ha tenido pros y contras, pero ya te adelanto que los resultados me han encantado.

Respecto a la app de cámara, es muy similar a la del año pasado. Este año estrena novedades, como el modo director para poder grabar vídeo con ajustes manuales (es una absoluta locura el nivel de control que tenemos) y formato LOG (más adelante hablaremos de esto, porque es sencillamente un antes y un después.

Seguimos con los modos Leica Vibrant y Leica Authentic, siendo por fin este último el que más vamos a recomendar (desde hace dos generaciones, Vibrant era irónicamente más realista), así como con integración con Google Lens y todo lo necesario para el día a día.

 

Fotografía con cámara principal

‘Qué look más espectacular’. Es lo primero que pensé al tomar las primeras fotos con el Xiaomi 14 Ultra. El año pasado no me convenció para nada el modo ‘Authentic’, muy apagado en color y poco preciso. Este año la cosa cambia.

Estamos ante una cámara mucho más luminosa, por lo que Vibrant se convierte (en mi opinión) en un modo a evitar en condiciones de buena luz (y, al contrario, es recomendable en días oscuros): tiende a sobreexponer ligeramente y la escena pierde ese toque cinematográfico que ahora sí aporta Authentic.

 

Exposición mejor controlada en modo Authentic. Colores más apagados.

Authentic apaga los colores y las sombras, amén de tratar el color de una forma distinta. Pese a su nombre, no es fiel a la realidad, ya que busca un toque propio. No obstante, este efecto es parte de la personalidad que tiene esta cámara. Para mí, la clave de esta generación es el combinar una colorimetría relativamente precisa (sigue sobresaturando algunos colores, como el naranja y el verde) con estos elementos subjetivos. Si la fotografía es suficientemente realista, no hay problema en añadir elementos.

Como puedes ver en la marca de agua, durante el día, el móvil suele disparar con una apertura f/2.0. Es una cifra genial para no tener los problemas de enfoque que puede dar una apertura muy baja, y suficiente para tener un bokeh de nivel. Ni queremos más bokeh, siempre podemos modificar la apertura en el modo manual.

 

f/1.66 (aunque la marca de agua marque f/2.0). | f/4.0.

Aquí hablamos de un control absoluto sobre la apertura de la lente. Hay valores predefinidos (f/1.8, f/2.0, f/2.2), pero podremos ajustar al milímetro cómo se comporta la apertura. A mayor apertura, mayor luminosidad y desenfoque. Un pequeño error que sí he detectado es que, aunque baje de f/2.0 (como en la fotografía de ejemplo a f/1.66), la marca de agua nunca baja de f/2.0.

La nitidez es muy alta, el color de las pieles quizás algo más cálido de la cuenta pero, en términos generales, los resultados impresionan. Sí que he notado algo que no me ha gustado mucho: hay más carga de procesado que el año pasado. Noto perfectamente algunas zonas en las que hay mayor actuación de los algoritmos de reducción de ruido, haciendo que se pierda nitidez por el lavado de la imagen. También se nota ligeramente el empastado del pelo: no es tan natural como lo que vi en .

También hay algo más de sharpening que en la generación pasada en algunas escenas puntuales, algo que no sucedía bajo ninguna circunstancia en el Xiaomi 13 Ultra y, en definitiva, tengo la sensación de que las fotografías son más impactantes, pero no más naturales. La cámara del Xiaomi 13 Ultra era, con diferencia, la más natural del año pasado en lo relativo a nitidez. Este año necesitaré compararlo a fondo con sus rivales, ya que no lo tengo tan claro.

 

La naturalidad del RAW es brutal.

Apuntar por último, que en condiciones diurnas el disparo en RAW es una delicia. Es algo blando, pero nos permite un trabajo en edición sobresaliente. Me ha llamado poderosamente la atención lo sencillo que es rescatar información de las altas luces, algo que en sensores tan «pequeños» (comparados con cámaras profesionales) no suele ser común.

Esto se logra gracias al formato «Ultra RAW» de Xiaomi, que combina información de varias fotografías para tener un archivo final mucho más rico en rango dinámico. Al no haber el procesado del JPEG, obtenemos la verdadera naturalidad del sensor.

Por la noche los resultados son buenos, aunque aquí me atrevo a anticipar que no estamos ante la mejor cámara nocturna. Hay algunos problemas para exponer correctamente las altas luces, texturas algo más blandas de la cuenta y, en general, los resultados están una generación por detrás de lo que esperaría en este teléfono.

Nitidez bastante baja para una fotografía con un sensor de este nivel.

Como podrás apreciar, la pérdida de nitidez es notable a lo largo de toda la imagen. Queramos o no, el móvil hace un disparo con obturación lenta para compensar la baja luminosidad de la escena (algo que no debería ser necesario con una lente tan luminosa). Esto puede traducirse en fotografías algo trepidadas, incluso habiendo presencia de estabilizador óptico.

Pese a que suene extraño, el sensor principal es el que menos he utilizado en este teléfono. Que nadie se confunda: esta cámara es espectacular y está sin duda entre las cinco mejores que he probado hasta ahora. La cuestión es que este teléfono lo hace tan impresionantemente bien en zoom que, como vas a entender ahora mismo, el sensor principal se queda en lo que es un 23mm en una cámara profesional: un gran angular.

 

Fotografía zoom y gran angular

1x | 5x.

La clave del Xiaomi 14 Ultra es, sin duda, el zoom. Vas a querer disparar en 5x y, cuando descubras que puedes ir más allá… y más allá… y un poquito más allá… disparar al menos a 48mm (una distancia más similar a la que ve el propio ojo humano, que se debate entre 35 y 50mm).

1x | 5x | 30x.

La clave aquí es el procesado es muy consistente y, aunque hay cierta pérdida de calidad al disparar con zoom, si no ampliamos mucho (no tiene demasiado sentido ampliar fotografías con tanto zoom), no notaremos que flaquea.

Si analizas con calma estas tres fotografías, pronto entenderás que son un disparate si hablamos de un teléfono. Estamos partiendo de 120mm, el teleobjetivo de cinco aumentos. Pasamos a un 240mm, ampliación digital 10x. Y acabamos en… 720mm. Estamos hablando de un zoom 30x y una fotografía completamente aprovechable.

75mm (3.2x) | 120mm (5x) | 240mm (10x digital desde el 5x). Los puntos dulces de esta cámara.

Esto se consigue gracias a la tecnología Ultra Zoom de Xiaomi, que mejora mediante IA la nitidez de los disparos en los rangos más altos de zoom. Partir de un 5x y lograr esos resultados en 30x es bárbaro. La cámara llega hasta 100x (mostrando una mancha borrosa), por lo que recomiendo quedarse por debajo de 30x para disfrutar de la experiencia completa.

Sobre el ultra gran angular, me he tenido que obligar a usarlo. Al ser una cámara que invita a disparar de 48mm en adelante, los 23mm de la cámara principal resultan bastante angulares. No obstante, para situaciones en las que necesitamos aún más, el trabajo es aceptable. Pese a ser una lente f/1.8, este sensor es el más débil de los cuatro que monta el teléfono.

 

Modo retrato

Retrato Leica | Retrato master. Disparo a 75mm.

En esta generación tenemos dos tipos de retrato: Leica y Master. Master es el retrato estándar y el que más recomiendo. Leica es un preajuste que cambia la configuración de color, contraste e interpretación general que hará la cámara. El más natural es Master, el más «artístico», Leica.

La calidad del retrato es correcta y se mantiene a lo largo de las lentes. Analizando el disparo en 35mm (sensor principal con algo de aumento) para apreciar la máxima calidad, se puede observar que el trabajo de segmentación es mejorable. Tiene algunos problemas para aislar los cabellos más finos, y el recorte es preciso, pero algo brusco.

 

Selfie

El selfie es uno de los pocos puntos débiles en este Xiaomi 14 Ultra. Es correcto, pero no está a la altura de los mejores exponentes del mercado. No me ha convencido la interpretación de color, ya que apaga los tonos más de la cuenta. el HDR es algo agresivo, y en general el procesado está algo por debajo de lo que se espera de un teléfono como este.

 

Vídeo

Sobre la cámara a nivel fotográfico hemos hablado largo y tendido. Una cámara que me ha encantado, que mejora en zoom respecto al modelo anterior, y que tiene un look más cuidado pese a no haber ganado en nitidez. El culpable, como siempre, es el procesado, y esto último va a ser la clave para que este Xiaomi tenga uno de los mejores apartados de vídeo que he probado en un teléfono. Al menos, a nivel de posibilidades técnicas.

En automático graba hasta 8K, pero su zona de confort es el 4K entre 30 y 60 FPS. Estabiliza bien, peca quizás con la precisión en el color, pero los resultados son excelentes.

La gran novedad de este año es el vídeo en LOG: nunca fue tan fácil obtener resultados profesionales en un teléfono

El Xiaomi 14 Ultra es capaz de grabar en LOG, una práctica que Apple puso de moda con los iPhone 15 Pro. En concreto, hablamos de grabación LOG de 10 bit, con controles manuales para vídeo. ¿Qué significa grabar en LOG? Grabar en un formato plano, con muchísimo rango dinámico, pero que requiere posterior trabajo de conversión y etalonaje en programas externos. Es lo más cercano a grabar en RAW, sin grabar en RAW.

 

¿Qué tal es el LOG de Xiaomi?

Brillante. Al contrario de Apple, que trabaja LOG bajo su codificación ProRes, dando una calidad espectacular pero con un peso de archivo sencillamente inviable si no trabajamos con discos duros externos, Xiaomi apuesta por el clásico MPEG-4 sin codificación propia, pero bajo el espacio de color BT.2020 al grabar en LOG.

Hemos grabado el mismo vídeo con el iPhone 15 Pro y con el Xiaomi 14 Ultra: 1 minuto de grabación LOG en 4K 30p. El archivo del iPhone ocupa 3,58 GB, el archivo del Xiaomi ocupa 135 mb. Pese a la bárbara diferencia de tamaño, y la evidente diferencia a nivel informativo del archivo, he de decir que el log de Xiaomi es mucho más lógico para un móvil: un archivo que no consume por completo tu memoria y orientado a una edición más rápida.

Al no ocupar tanto espacio los archivos, es posible grabar en LOG 4K 60 FPS, aunque esto solo es posible desde el sensor principal. El resto de sensores solo pueden grabar en SDR o HDR. ¿Por qué es tan importante el LOG? Porque podemos conseguir resultados de cine en tan solo unos segundos. Basta con exportar el archivo a cualquier programa de edición, aplicar un LUT de conversión a rec.709, tocar un poco el color al gusto… y listo.

Sé que no es un proceso para todos y requiere un PC para hacerse bien. Pero este teléfono abre la puerta a aprender a ser dueños de cómo lucen nuestros vídeos. Sin necesidad de exportar gigas y gigas, sin archivos que solo pueden mover unos pocos ordenadores.