Batalla de Tarqui: las versiones de los vencidos y los vencedores

Un día como hoy, pero hace 190 años, se libró la batalla de Tarqui. Aquel 27 de febrero de 1829, la soberanía del Distrito del Sur de Colombia (actual Ecuador) fue defendida frente a las pretensiones expansionistas del Perú.

La victoria decisiva para las armas de la Gran Colombia fue conseguida por el mariscal Antonio José de Sucre y sus comandantes Juan José Flores, Luis Urdaneta y Daniel O’Leary.

Una gran cantidad de historiadores nacionales y extranjeros consideran el episodio del Portete de Tarqui como un hito fundamental en el historial de las relaciones entre Ecuador y Perú.

Pero la dimensión histórica del combate no ha estado exenta de controversia. El viejo historiador ecuatoriano Pedro Moncayo se refirió a Tarqui como una “gloriosa batalla” (1); posteriormente su afirmación fue calificada como “quimérica” por un historiador peruano (2). Otros autores del vecino país han asegurado incluso que la victoria realmente corresponde a las armas peruanas.

La guerra entre la Gran Colombia y Perú

El 3 de junio de 1828, Bolívar lanzó un manifiesto en el cual denunciaba la injerencia peruana en Bolivia —república recientemente creada por el Libertador— además de solicitar el pago de los gastos que la Gran Colombia asumió al luchar por la independencia del Perú. También objetaba las aspiraciones anexionistas de aquel país.

A finales de agosto de 1828, el Perú inició la ofensiva, logrando en muy poco tiempo dominar con su escuadra naval todo el perfil costanero del Ecuador y extender su control hasta las costas de Panamá. Loja fue invadida por tierra a principios de diciembre.

La situación era complicada. Las tropas que defendían Guayaquil la abandonaron temporalmente en manos del enemigo tras un bombardeo naval y semanas de asedio. Aquellos soldados se sumaron al ejército que avanzaba hacia el sur, tratando de impedir una invasión a profundidad en el austro.

La batalla

Las tropas del mariscal Antonio José de Sucre tomaron posiciones en la llanura de Tarqui el 26 de febrero de 1829.

Días antes, una veintena de soldados colombianos había marchado sigilosamente hacia el poblado de Saraguro. La sorpresiva acción dispersó a la retaguardia enemiga que custodiaba una gran parte de las municiones de su ejército. Los pertrechos del enemigo quedaron en manos del ejército de Sucre.

En la mañana del día 27, la vanguardia peruana se presentó a la batalla con pocas municiones, siendo completamente destrozada por los soldados de Sucre. El enemigo trató de sostener el combate trasladando más tropas a la llanura, pero tras dos horas de enfrentamiento perdió, entre muertos, heridos y prisioneros, cerca de 2.500 hombres (3).

Ante la derrota, lo que quedaba del ejército peruano se replegó hacia el sur. Hubo un segundo encuentro más tarde, el mismo día, en el cual un cuerpo de caballería peruano conocido como los Húsares de Junín logró repeler a las avanzadas colombianas que intentaban impedir su retirada.

Tarqui: vencedores y vencidos

Tan pronto como la batalla se definió a su favor, Sucre ofreció a los derrotados una capitulación decorosa para acabar con el derramamiento de sangre.

El jefe del ejército peruano, el general José Lamar (cuencano de nacimiento pero con Perú como patria adoptiva) aceptó, y se firmó la paz en el poblado de Girón, al sur del Azuay. Pero de inmediato surgió un desacuerdo: Lamar rechazó el tono triunfal del boletín del combate redactado por Sucre y desconoció su victoria.

Desde entonces, la discrepancia histórica radica esencialmente en si la derrota peruana fue total (como defienden autores ecuatorianos) o parcial (según historiadores peruanos).

Estos últimos toman nota de lo mencionado por el general Lamar, quien aseguró que en Tarqui fue vencida solamente su vanguardia (1.000 hombres) y no todo su ejército. Debido a esto, el historiador peruano Jorge Basadre sentenció: “El valor histórico de Tarqui es desproporcionado y paradojal” (4).

Varios autores peruanos se adhieren a esa línea de pensamiento. Cayo Percy Córdova escribió: “La acción de Tarqui ha sido tratada con evidente exageración por la historiografía ecuatoriana” (5). Al igual que Basadre, Percy Córdova reconoce el revés peruano en Tarqui, pero también le resta importancia: “fue una derrota muy distante de la trascendencia que se le ha querido dar” (6).

Luego están los que aseguran que en realidad, el triunfo en Tarqui correspondió al Perú. Basándose en la pequeña pero destacada acción de los Húsares de Junín en Tarqui, el peruano José Vicente Rázuri escribió: “El Portete de Tarqui, pues, fue espléndida victoria de las armas del Perú, desfigurada por pseudos autores extranjeros” (7). Por la misma línea va el autor Miguel V. Merino Schröder en su obra Portete de Tarqui, victoria peruana (8).

Del lado ecuatoriano, los historiadores Alfonso Rumazo González, Luis Andrade Reimers o Julio H. Muñoz —por mencionar a unos pocos— han defendido la trascendencia histórica de la batalla de Tarqui. Pero es en el libro Tarqui documentado, obra emblemática sobre el tema, donde el quiteño Ángel Isaac Chiriboga finalmente desmontó, con documentos, la versión de Lamar de una derrota parcial y evidenció de manera irrefutable el triunfo total de Sucre sobre el ejército peruano.

Ángel Issac Chiriboga argumenta también que “la guerra colombo-peruana de 1828 -1829 fue ante todo una guerra Perú-ecuatoriana”, basándose en que la mayoría de la tropa que combatió junto a Sucre “eran ecuatorianos, o sea compuestos por colombianos del Sur” (9). Por ello, en esta fecha se celebra el Día del Ejército Ecuatoriano, del Héroe Nacional y del Civismo. (I)

Notas:

(1) Pedro Moncayo, El Ecuador de 1825 a 1875. tomo I, Quito (Casa de la Cultura Ecuatoriana, 1979, página 52)

(2) Percy Cayo Córdova, Perú y Ecuador: antecedentes de un largo conflicto. Lima (Universidad del Pacífico, 1995, página 83)

(3) “Según Colombia, sus bajas fueron cuatrocientas y las del Perú, 2.500. La versión peruana refiere 800 bajas colombianas y 1.200 del Perú”. En Tarqui en la política territorial ecuatoriana, por el general Paco Moncayo Gallegos. Boletín número 6 de la Academia Nacional de Historia Militar. Quito, 2013. Página 108.

(4) Jorge Basadre, Historia de la República del Perú. Tomo I, Lima. (Editorial Cultura Antártica, 1946, página 77).

(5) Percy Cayo Córdova, Perú y Ecuador… página 80.

(6) Percy Cayo Córdova, Perú y Ecuador… página 82.

(7) José Vicente Rázuri, José Andrés Rázuri, heroico gestor de nuestra independencia. Callao (imprenta Leoncio Prado, 1954, página 78).

(8) Callao, imprenta Leoncio Prado, 1950.

(9) Tarqui documentado… página 11.

Bibliografía

  • Libro Tarqui documentado, por el General Ángel Isaac Chiriboga. Quito (talleres gráficos del Estado Mayor General, 1948).
  • Libro Antonio José de Sucre, por Alfonso Rumazo González. Quito (Casa de la Cultura Ecuatoriana, 2003).
  • Libro Sucre en el Ecuador, por Luis Andrade Reimers. Quito (Corporación Editora Nacional, 1995).