Kelvin Jarama

Quién fue Kelvin Jarama El agente de tránsito

Kelvin Jarama fue un inspector de tránsito en Durán, Ecuador, reconocido no solo por su labor en las calles sino también por su impacto en redes sociales. Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página para poder ayudarte. También puedes participar en el WhatsApp Ecuador.

A través de TikTok y YouTube, educó a miles de personas sobre seguridad vial, acumulando más de 270,000 seguidores en TikTok y 3,500 suscriptores en YouTube.

Su compromiso con la educación y la transparencia lo convirtió en una figura influyente, defendiendo siempre la importancia del respeto a las normas de tránsito.

Una carrera marcada por la educación y el servicio

Desde mayo de 2022, Jarama trabajó en la Autoridad de Tránsito de Durán (ATD), donde se destacó por su esfuerzo en mejorar la cultura vial en la ciudad.

Su famosa frase, «Con educación se termina la corrupción», reflejaba su visión de un sistema de tránsito más justo y eficiente. A través de videos cortos y explicativos, brindaba información sobre normativas de tránsito, consejos para conductores y noticias del sector.

Su manera didáctica de enseñar le permitió generar confianza y credibilidad entre los ciudadanos.

Un trágico final que conmocionó a Ecuador

El 3 de febrero de 2025, Kelvin Jarama fue asesinado a tiros frente a las oficinas de la ATD.

Su muerte dejó un profundo impacto en la comunidad y encendió las alarmas sobre la seguridad de quienes luchan por la educación y la transparencia en el país.

Aunque su vida fue arrebatada de manera violenta, su legado sigue vivo.

Sus enseñanzas y mensajes continúan inspirando a miles de personas a respetar las normas de tránsito y a fomentar una cultura de seguridad en las vías.

El legado de Kelvin Jarama

Más allá de su trabajo como agente de tránsito e influencer, Kelvin Jarama nos deja una lección clave: la educación y el respeto pueden transformar sociedades.

Su historia es un recordatorio de que, aunque el camino sea difícil, siempre vale la pena luchar por un futuro más seguro.