
No todos los coches eléctricos se cargan igual
No todos los coches eléctricos se cargan igual el tiempo real depende de dónde y cuándo se conecta. Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página para poder ayudarte. También puedes participar en el WhatsApp Ecuador.
En pleno 2026, hay conductores que tienen un coche eléctrico que todavía no conocen cuáles son los factores que afectan realmente al tiempo de carga. Un detalle por el que hay días que pueden tardar más o menos tiempo en completarse. Por esto mismo resulta clave saber qué es lo que afecta.
El tiempo medio de carga de un coche eléctrico depende de más de un factor, desde el tipo de enchufe hasta la capacidad de su batería. No obstante, no son los únicos aspectos a tener en cuenta. Es cierto que la capacidad es un detalle clave, pero es solo el principio. Es por ello por lo que antes de apostar por este tipo de vehículos no viene mal conocer qué factores pueden influir a la hora de cargar un coche eléctrico. Puesto que no solo hay un elemento, sino que son varios puntos que no se deben dejar de lado.
Qué afecta al tiempo de carga
No hay una norma fija a la hora de saber el tiempo que necesita un conductor para cargar su vehículo eléctrico. Y todo se debe a que hay más de un aspecto que muchas veces se pasa por alto. Por ejemplo, la mencionada capacidad de la batería es uno de los primeros factores que marcan la diferencia, aunque no es el único aspecto.
De entre los factores que se deben conocer está la potencia del cargado, la temperatura exterior que hace ese día y el propio sistema interno del vehículo. Por ejemplo, si tienes un coche con una batería de 64 kWh, no va a tardar el mismo tiempo en verano que en invierno en cargarse por completo.
Con el frío hay que tener claro que la velocidad es inferior por el simple hecho de que las celdas de la batería están más frías. Y también podría ser diferente en función de la hora del día. Como podría ser cuando se quiere cargar el coche en las horas altas del día en las que la red no cuente con el máximo potencial disponible, lo que reduciría nuevamente la velocidad de la carga.
Además de lo anterior, no hay que olvidar la forma en la que se carga. Este tipo de vehículos reduce la toma de entrada de electricidad desde el 80 % con el objetivo de que no se dañe la batería. Por lo que la velocidad vuelve a reducirse.
El cargador y la potencia de carga
Uno de los enchufes más habituales en España son los Wallbox o ANFAC –a nivel privado-. Por lo que una buena parte de los conductores cuentan con una potencia de 3,6 kW. Por lo que si, por ejemplo, se tiene un coche eléctrico con una batería de 70 kWh, lo cierto es que tardaría aproximadamente 9 horas en cargarse del 30 % al 80 % de su capacidad. Y si se quiere cargar más rápido, entonces habrá que buscar un punto de carga de 11 kW o 22 kW.
Las estaciones de carga marcan la diferencia
Muchos conductores lo que hacen es aprovechar las estaciones de carga rápida, dado que el tiempo es muy inferior. Tanto es así que se pueden usar cargadores de 50 kW que permiten que la batería alcance el 80 % de su capacidad entre treinta y sesenta minutos. Y son los puntos de carga más que se suelen encontrar en las gasolineras actuales.
Más allá de esto, es cierto que hay sistemas con más potencia, pero no son habituales. Como es el caso de las cargas ultrarrápidas que pueden estar por encima de los 250 kW. Por poner un ejemplo, el modelo IONIQ 5 de Hyundai solamente tardaría unos 18 minutos en pasar del 10 % al 80 %.


