La transformación digital de las finanzas avanza con rapidez en Ecuador, impulsada por el crecimiento del comercio electrónico, la expansión de plataformas fintech y el mayor acceso a servicios bancarios digitales. En este proceso, las mujeres están desempeñando un papel clave en la adopción de nuevos métodos de pago.

Un estudio reciente titulado Inside the Wallet, elaborado por Paysafe, revela que el 53% de quienes impulsan los pagos digitales en Ecuador son mujeres, lo que refleja su creciente protagonismo en la economía digital. Los resultados también muestran que las ecuatorianas utilizan el comercio electrónico con criterios claros de control del gasto, seguridad y confianza en las transacciones.

 

Tarjeta de débito, el método preferido por las ecuatorianas

El estudio, basado en una encuesta realizada a 500 personas en Ecuador, evidencia que el 42% de las mujeres prefiere pagar online con tarjeta de débito, posicionándola como el método más utilizado para compras digitales.

Este comportamiento refleja una preferencia por herramientas financieras que permiten control directo sobre los recursos disponibles, evitando el endeudamiento y facilitando una administración más clara del dinero.

El segundo método más utilizado es la tarjeta de crédito, con un 33% de preferencia, lo que confirma que los medios bancarios tradicionales continúan liderando el ecosistema de pagos digitales.

Otros métodos de pago registran una menor participación:

  • Transferencias bancarias: 9%
  • Pago diferido o “Buy now, pay later”: 6%
  • eCash o efectivo digital para compras online: 5%
  • Tarjetas prepago: 4%

Estos resultados indican que, aunque existe apertura a nuevas soluciones digitales, los métodos bancarios siguen generando mayor confianza entre las usuarias.

 

Las billeteras digitales ganan terreno en el país

Otro dato relevante del informe es el crecimiento de las billeteras digitales.

Actualmente, el 21% de las mujeres ecuatorianas ya utiliza wallets para realizar pagos online, lo que significa que 1 de cada 5 mujeres participa activamente en la transición hacia sistemas de pago completamente digitales.

Aunque el uso de tarjetas continúa dominando el mercado, el incremento en la adopción de billeteras digitales confirma que el ecosistema fintech está consolidándose en el país, especialmente entre los segmentos más jóvenes y económicamente activos.

De acuerdo con Rubén Uema, Gerente Comercial de PagoEfectivo para Perú y Ecuador, este cambio refleja una evolución en la confianza hacia los pagos digitales.

“Las mujeres ecuatorianas están asumiendo un rol protagónico en la economía digital. Vemos una clara preferencia por métodos que les den control y seguridad, pero también una apertura creciente hacia soluciones digitales más ágiles”.

 

Perfil de la mujer que impulsa la economía digital

El estudio también identifica características del perfil predominante de las mujeres que utilizan pagos digitales en Ecuador.

En la mayoría de los casos se trata de mujeres entre 18 y 44 años, con alto nivel educativo y participación activa en el mercado laboral, factores que influyen directamente en su capacidad de adopción tecnológica y en sus decisiones financieras.

Este grupo representa uno de los motores de crecimiento del comercio electrónico y del desarrollo del sistema financiero digital en el país.

La investigación también evidencia que la digitalización financiera en Ecuador ya no es una tendencia futura, sino una transformación en marcha, en la que las mujeres están desempeñando un papel determinante.

 

Mujeres marcan el ritmo de la digitalización financiera

La creciente participación femenina en el comercio electrónico y en el uso de pagos digitales refleja cambios estructurales en el comportamiento del consumidor.

El acceso a herramientas digitales, la búsqueda de mayor control financiero y la confianza en las plataformas de pago están impulsando una nueva etapa de inclusión financiera digital en Ecuador.

En este contexto, las mujeres no solo participan activamente en la economía digital, sino que también están marcando el ritmo de adopción tecnológica en el sistema de pagos del país, consolidando una tendencia que continuará expandiéndose en los próximos años.