Un tour de ultratumba

Verónica Ilicachi era la muchacha que más miedo demostraba. Cada paso que daba hacía temblar sus manos, que servían para tocar lo desconocido.

“Siempre he sido muy asustadiza. Cuando me siento perdida, me desespero”, acota. Sentía frío en su cuerpo, con la duda de lo que sucedería más adelante.

Pero lo que causó mayor temor fue el momento que les dieron una orden. Ella y sus compañeros debían entrar a una tumba vacía. Ilicachi entró con recelo, aunque mostró seguridad al interior. El nicho era estrecho y un plástico negro evitaba que se ensuciaran.

Una de las guías les mencionaba que reflexionaran sobre el sitio en el que se encontraban. Algún día, ese sería el destino final de cada uno de nosotros.

Otra de las actividades era jugar con el monje, interpretado por Jerson Ortega. Para hacer más tétrico su personaje, el chico de 19 años se pinta el rostro como si fuera un muerto. “Soy un alma en pena que aguarda el regreso de sus hijos fallecidos”, confiesa.

Para interactuar con los turistas, Ortega debe permanecer dentro de una cripta. Esos cinco minutos que, por lo general, está en ese lugar, son eternos a decir de los participantes.

Hay un silencio que envuelve, pero presencias que lo acompañan aunque no se las vea. “Me he ido acostumbrado”, afirma.

El recorrido terminó, pero cada uno se fue con una enseñanza: respetar a los muertos y a la ‘huesuda’. Además, saben que algún día les llegará su hora por lo que afrontarla es lo único que les queda.

(MAG)

Pilas con esto

Precio

Lo que debe cancelar una persona por el recorrido es 15 dólares.

Recomendación

Es preferible que no vaya gente claustrofóbica o con problemas cardíacos.

Lo curioso

Parte del paseo tiene como objeto visitar la tumba de Eugenio Espejo.

Vestimenta

Si va a esta aventura turística tiene que usar prendas y zapatos cómodos.