
La esperanza de vida supera los 73 años según estudios médicos
El mundo atraviesa un cambio demográfico sin precedentes en el que la esperanza de vida global ha superado los 73 años. Ante esta realidad, un encuentro especializado en Quito durante marzo de 2026, se centró en garantizar que esos años adicionales se vivan con funcionalidad, salud y bienestar. Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página para poder ayudarte. También puedes participar en el WhatsApp Ecuador.
Las proyecciones demográficas de la Organización Mundial de la Salud y Naciones Unidas reflejan la magnitud de esta transformación global.
Para el año 2050, se estima que la población mayor de 60 años se duplicará y pasará de 1.000 millones a más de 2.100 millones de personas en todo el mundo. Asimismo, la cifra de personas centenarias, que en la actualidad supera los 570.000 individuos, proyecta un incremento sostenido hasta sobrepasar los 3,7 millones en las próximas décadas.
A pesar de estos avances en longevidad, el verdadero desafío de la salud pública contemporánea radica en la calidad de vida de la población envejecida.
Los datos revelan que en promedio los seres humanos pasan cerca de diez años con enfermedades o limitaciones, y más del 70 % de las muertes están asociadas a enfermedades crónicas no transmisibles directamente vinculadas al proceso de envejecimiento.
Cambios en la esperanza de vida
El médico español, Ángel Durántez, destaca la diferencia fundamental entre la cantidad de años de vida y los años vividos con buena salud. Además subraya que extender la vida sin bienestar físico y emocional genera una fuerte tensión tanto para las personas como para los sistemas sanitarios. Según el especialista, la discusión científica ya no se enfoca en cuánto tiempo viviremos, sino en cómo vamos a pasar esos años adicionales.
Este panorama demográfico exige una reestructuración estratégica de los sistemas de salud y obliga a transitar de un modelo tradicionalmente reactivo, enfocado en tratar la enfermedad una vez que aparece, hacia un paradigma centrado en la prevención temprana y la educación en salud.
En este contexto, Pedro Bustamante, CEO de Humana S.A., señala que la medicina debe anticiparse al riesgo y acompañar a los pacientes para mantener su alto desempeño. Esta necesidad de anticipación responde a la evidencia clínica de que múltiples patologías crónicas comienzan a desarrollarse de manera silenciosa entre los 35 y 45 años de edad.
Para preservar la funcionalidad física y cognitiva a largo plazo, los especialistas recomiendan consolidar pilares fundamentales de cuidado integral, tanto físico como mental.
La actividad física regular se posiciona como uno de los factores de mayor influencia para el bienestar cognitivo y emocional, complementado por un descanso adecuado y una buena calidad del sueño para facilitar la recuperación fisiológica.
Finalmente, la evidencia científica vincula una mayor longevidad con el optimismo y una actitud mental positiva, elementos que deben ir acompañados de una red sólida de conexión social y vida en comunidad para prevenir el aislamiento y fortalecer el bienestar psicológico durante la vejez.


