Lo que era un secreto a voces, sobre todo desde que el famoso jugador de baloncesto Stephen Curry se dejase ver con ella, ya es una realidad. Google acaba de presentar la Fitbit Air, una apuesta arriesgada que elimina el concepto de reloj para centrarse en lo que realmente importa: los datos puros.
Al prescindir de la pantalla, la compañía de Mountain View no solo busca un diseño más minimalista, sino atacar directamente el nicho de mercado que hasta ahora dominaba Whoop con sus bandas de monitorización profesional. Recordemos que dicha firma requiere de un servicio de suscripción.
Adiós pantallas
Si el sector tecnológico está hasta arriba de pantallas, la Fitbit Air rompe con esta tendencia mediante una estructura de píldora ovalada que se integra en correas de diseño finísimo. No hay paneles OLED ni cristales táctiles, ya que todo el potencial se esconde en el interior.
Según la información facilitada por la compañía, este dispositivo es un recolector de datos puro. Además, una de sus principales bazas es que, al no tener que alimentar una pantalla de alto brillo, su batería se estira hasta una semana completa con una sola carga, manteniendo todos sus sensores activos las 24 horas del día. Es un accesorio que parece no hace nada de cara al exterior, pero que procesa millones de variables internas.
Sin botones
Uno de los puntos más destacados de la Fitbit Air es su capacidad de detección automática. No hace falta pulsar ningún botón para indicar que has empezado una sesión de pádel o una ruta de senderismo. Gracias a sus avanzados algoritmos de movimiento y frecuencia cardíaca, la pulsera interpreta el patrón de actividad y lo etiqueta correctamente en la aplicación. Esto es especialmente interesante para aquellas personas que no quieren estar prestando atención constantemente al dispositivo.
Google Health
La verdadera revolución no está solo en el hardware, sino en la transformación de la antigua app de Fitbit en la nueva Google Health. Este cambio de marca supone la integración total del ecosistema de salud de Google, donde la Fitbit Air vuelca toda la información en tiempo real.
Sin embargo, el factor diferencial que pone en jaque a la competencia es el Coach de Google Health, un servicio potenciado porla IA de Gemini, la inteligencia artificial más avanzada de Google.
A diferencia de las aplicaciones a las que estamos habituados, que solo muestran gráficas de pulsaciones o ritmos de carrera, el nuevo Coach con IA analiza el contexto completo. Gracias a la integración de Gemini, el usuario puede hacer preguntas en lenguaje natural al asistente, y este le responderá basándose en los datos recogidos:
- «¿Por qué mi recuperación hoy es de 89 puntos si ayer entrené duro?»
- «Basado en mi calidad de sueño de anoche, ¿qué intensidad de entrenamiento me recomiendas para hoy?»
La IA cruza datos de peso, estatura, variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) y calidad del sueño para redactar planes de entrenamiento personalizados e incluso sugerir dietas basadas en tus objetivos específicos. Es, en esencia, un preparador físico que tiene acceso a tu historial clínico y deportivo las 24 horas.
Precio y fecha
Google ha decidido que la Fitbit Air sea accesible, poniéndole un precio de 99,99 euros. Está disponible en cuatro colores (Obsidian, Berry, Lavender y Fog) y es totalmente compatible tanto con Android como con iPhone, un movimiento clave para atraer también a usuarios de Apple que buscan una alternativa más discreta y deportiva al Apple Watch.
Con la compra del dispositivo, la compañía regala 3 meses de suscripción a Coach, permitiendo que los usuarios experimenten de primera mano cómo la IA de Gemini puede transformar meros números en consejos de salud reales.



