La enseñanza del tejido de los sombreros se debilita en la comuna de Pile del cantón Montecristi

Manabí –

Fidel Espinal cuida los sombreros de paja toquilla, alguno de ellos finos que aún se preservan en la escuela-taller de la comuna Pile, en el cantón de Montecristi de la provincia de Manabí. Junto a vitrinas en las que se exhiben los tocados hay computadoras que pasan protegidas con cobertores.

Con nostalgia Espinal indica que solo una promoción se graduó, la segunda estuvo un año y la tercera no siguió desde el 2018. ¿Qué pasó? La respuesta no la tiene Espinal sobre esta estructura que está en manos del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC).

En las calles de Pile, llenas de lodo y necesidades, aún se dejan ver en algunas casas cogollos de paja guindando en sus entradas.

Sebastián Mosquera, antropólogo regional que colabora con la zonal 4 del INPC, está encargado de ejecutar un programa social en la comuna Pile, ubicada a diez minutos de Montecristi.

Indica que dentro del proceso de enseñanza del tejido de sombreros de paja toquilla lastimosamente no se tomaron en cuenta varios elementos culturales de la comunidad de los tejedores, entre ellos el más importante es que las familias transmiten este conocimiento de generación en generación puertas adentro de sus casas.

“Entonces en el momento que se quiso sacar a las personas, a las familias para que enseñen a tejer fuera de su hogar se realizó una intromisión incluso en lo que es el entramado social y simbólico del tejido, del conocimiento del tejido”, explicó el antropólogo.

Por el momento ratificó que el espacio ya no funciona para enseñar el tejido y se apuesta por utilizarlo como un centro cultural, un lugar de reuniones, capacitaciones e incluso de clases de Inglés que el propio Mosquera dictará a los jóvenes de Pile.

Además se fusionarán ideas con el objetivo de que a través de organizaciones como el Instituto de Economía Popular y Solidaria y el Mipro se empiecen a dictar clases para la innovación del sombrero, del tejido puertas adentro, para no romper ese entramado social,

Ese valor agregado sería incluso sublimar el sombrero, mezclar gráficos ligados a las culturas prehispánicas instaladas en estos territorios.

A ello se sumarán propuestas como el de un sendero turístico denominado Las Goteras, un espacio para caminata o ciclismo que deriva en el mar, promoviendo sistemas alternativos de trabajo y desarrollo para la comunidad, para así cambiar un poco la dinámica que se ha venido llevando desde que el INPC tomó actividad en la comuna de Pile.

“Hemos identificado una ruta ligada al aspecto etnohistórico y cultural de Pile, en esta ruta podemos observar un montón de árboles frutales y medicinales”, refirió Mosquera.

Habitantes

En Pile hay casi 500 habitantes que se caracterizan por tejer el sombrero fino de paja toquilla.

Escuela

El establecimiento está integrado por 32 personas y fue construido con aporte de la Refinería del Pacífico. (I)