São Caetano: de la gloria al ocaso en 18 años

El fútbol será la dinámica de lo impensado pero cuando, en 18 años, pasás de jugar una final de Libertadores a comerte nueve humillantes goles en una Primera D, algo tuviste que haber hecho mal. ¿Quién puede olvidarse de la Associação Desportiva São Caetano?

Muy joven, nacido a fines de 1989 en el ABC San Pablo (una suerte de Conurbano paulista) y a 55 kilómetros del corazón de la megalópolis, el Azulão evidenció de entrada pasos galopantes. Un grupo de entusiastas deportistas de la zona deseó crear un equipo de fútbol que llevase bien en claro el nombre de la ciudad (São Caetano) y, por un asunto reglamentario, debió necesitar del guiño de União Jabaquara para permitir la transformación y así competir en la Cuarta categoría estadual.

Metió cuatro ascensos al hilo. En 1993, ya se insertó en el ámbito nacional. En el 2000 fue finalista de la Copa Joao Havelange -un mega Brasileirao- y subcampeón 2001. Ese arranque del Siglo XXI fue el momento de gloria tanto puertas adentro como atravesando fronteras.Así como jugó durante siete años de manera consecutiva (2000-2006) en la máxima categoría local, participó -en ese lapso- de tres Copas Libertadores: en la versión 2002 perdió la final en definición por penales ante Olimpia después de haber ganado el juego de ida en Asunción; en 2004, en la qualy de 1/8 de final, eliminó a Independiente en el Anacleto Campanella también por penales y, dos rondas más tarde, quedó out contra Boca -del mismo modo- en cuartos de final. A su vez disputó dos discretas Sudamericanas, no superando los octavos de final. A partir de ahí, un declive tan pronunciado como su subida.

Muchos piensan que la muerte de su zaguero Serghinho después de desvanecerse en pleno duelo ante San Pablo en Morumbí (2004) fue el punto de partida de un sinfín de desgracias para São Caetano. El poder que ostentaba humildemente se fue perdiendo. Jugadores como Rivaldo, Marcos Senna y Túlio Maravilha no pudieron hacer mucho por levantar la puntería. Tampoco entrenadores de lujo como Tite, actual DT de la selección. O Muricy Ramalho, Emerson Leao o Lever Culpi.

Sao Caetano eliminó a Independiente en 2004.

Sao Caetano eliminó a Independiente en 2004.

El particular 2020 encontró al Azulão en el fondo del mar. En la A2 (Segunda División) paulista a nivel regional y en la Serie D en el plano nacional. Si bien a nivel estadual le ganó la final a Sao Bento, se consagró campeón, y jugará la próxima temporada en la A1, en su Brasileirao… ¿Cómo explicar perder en casa 9-0 contra Pelotas? Hay algo más además de estar último en su zona de ocho equipos (A8).

El partido de la histórica humillación

Estuvo cerca de perder los puntos por no presentación. Los jugadores de Sao Caetano estaban de paro por falta de pago (de hecho, Alexandre Gallo, su técnico, se fue por la ventana). Cuatro meses de atraso. La pelea entre un grupo de inversores con el presidente Nairo Ferreira cerró la canilla y los reales nunca más aparecieron. Y el equipo, casi, tampoco. Sin embargo, sobre la hora, un rato antes de enfrentar a los gaúchos de Pelotas como locales, pusieron en cancha un equipo de emergencia, casi recién salido de un Jardín de Infantes.

El primer tiempo ya fue paliza: 6-0 para la visita con doblete de Ariel y de Itaqui. Marcão y Mateus Santana cerraron la cuenta durante los 45′. En el entretiempo, el DT metió los cinco cambios para cuidar piernas y, de paso, para sacar la patita del acelerador. Así y todo, Marcão apareció dos veces más en el marcador y Jonathan le terminó de poner los clavos al cajón: 9-0. El peor resultado recibido en la historia por un equipo paulista a nivel nacional, más allá de la categoría. Y eso que el juez José Woshington da Silva terminó el encuentro segundos antes de los últimos 45′.

Sao Caetano, en su casa, cayó 9-0 ante Pelotas. (foto Prensa AD São Caetano)

Sao Caetano, en su casa, cayó 9-0 ante Pelotas. (foto Prensa AD São Caetano)

Apenas si el Azulão consiguió poner en campo a ocho profesionales -bien suplentes, pero profesionales al fin para cumplir con la burocracia reglamentaria-. Muchos de los pibes que rellenaron el equipo ni siquiera estaban en el kit oficial que el club entrega a la prensa con los datos de los players. Así debutaron, por ejemplo, Vinicius (17 años), Enrique Fadida (17), Thiago Costa (17), Bruno (17), Kaique (18), Marcos Vinicius (18). Renan y Neves, por ejemplo, ni siquiera figuraban en los listados de los equipos Sub 17 o Sub 20 del club…

El histórico presidente Ferreira (apenas no comandó la institución durante seis meses en la vida del club), post humillación, volvió a meter la pata tras asegurar que, en definitiva, “fue un resultado común”. Pero al menos bancó a los pibes que evitaron un 0-3 por no presentación… “Nadie entra a una cancha para perder. Pero es un resultado común en las competencias. Uno pierde, otro gana…”, tiró el pope en las redes sociales. “El resultado no modificará el brillo de nuestros guerreros azules”, acotó poéticamente. Y prometió, tomando la actitud de los juveniles, “no medir esfuerzos para poner en orden la vida económica del club y que, en un futuro, se enorgullezcan todavía más de haber vestido la camiseta azul. En el fútbol se puede pasar por dificultades. Pero nunca pasar la vergüenza no entrar a una cancha”, cerró Nairo.

Otra vez en el Campanella, São Caetano tendrá revancha este miércoles desde las 20 frente al Novorizontino. ¿Tendrá el resultado algo de dignidad?

Máximas goleadas en la Serie D del Brasileirao

2020 – São Caetano/SP 0x9 Pelotas/RS

2011 – Plácido de Castro/AC 9×1 Vila Aurora

2016 – Atlético/AC 8×0 Náutico/RR

2019 – América/RN 8×0 Serrano/PB

2020 – Mirassol/SP 8×0 Nacional/PR

2018 – Santos/AP 8×1 Plácido de Castro/AC

​2020 – ABC/RN 7×0 Jaciobá/AL

Fuente: ole.com.ar

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Categorías:Actualidad

Etiquetas:Brasil, fútbol internacional