Etapa en adoquines, sufrimiento en Tour

Francia –

El alemán John Degenkolb (Trek) ganó la novena etapa del Tour de Francia, que contó con 15 sectores de adoquines, ayer en Roubaix, al imponerse al esprint al líder de la general, Greg van Avermaet (BMC), en la víspera del primer día de reposo.

Degenkolb, de 29 años, logró su primer triunfo en el Tour. Su carrera quedó marcada por un grave accidente en el 2016, cuando fue herido de gravedad, junto a varios compañeros, por un coche durante una concentración en España.

Lanzador a 17 kilómetros de la meta de la escapada a tres que coronó la etapa, el campeón de Bélgica Yves Lampaert completó el podio. A 19 segundos entraron otro belga, Philippe Gilbert, vigente campeón mundial, el eslovaco Peter Sagan.

Como era previsible, las caídas y los incidentes marcaron la dura jornada de 156,5 kilómetros, en la mayoría de veces a la entrada o salida de los tramos de pavés, debido a la grava, que arrastró al suelo a los ciclistas.

Entre los candidatos al podio, el colombiano Rigoberto Urán se dejó más de un minuto, mientras que el australiano Richie Porte se retiró tras lesionarse en el hombro derecho al formar parte de una caída.

Porte, de 33 años, también tuvo que abandonar el año pasado, tras una espectacular caída en la montaña.

El español José Joaquín Rojas (Movistar), compañero del colombiano Nairo Quintana, tuvo igualmente que retirarse debido a su implicación en la misma caída.

Chris Froome, que defiende título en el Tour, se fue al suelo a 46 kilómetros de la meta, pero pudo retomar el ritmo.

El francés Romain Bardet vivió un día de pesadilla. Fue capaz de regresar al grupo de favoritos tras sufrir dos pinchazos. El tercero, a 7 kilómetros de la meta, lo condenó a perder tiempo. Se juntó con el español Mikel Landa, víctima de una violenta caída. Ambos prácticamente alcanzaron el pelotón principal al final de una jornada calurosa e irrespirable. (D)