
Cuánto necesita ganar un ecuatoriano al mes para vivir en Ecuador
Leopoldo tiene 45 años y trabaja entregando almuerzos a domicilio en Guayaquil. No mantiene una relación laboral formal y sus ingresos dependen de un porcentaje de las ventas diarias del restaurante para el que labora. Al mes, logra generar entre $ 300 y $ 350, una cifra que ni siquiera alcanza el salario básico unificado vigente de $ 482. Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página para poder ayudarte. También puedes participar en el WhatsApp Ecuador.
Con ese dinero cubre principalmente su alimentación. No paga alquiler, pero sí los servicios básicos de luz, agua e internet, los cuales en ocasiones se le atrasan, además de su transporte diario. Leopoldo es consciente de que sus ingresos representan apenas el 42 % del valor de la canasta básica familiar, que a diciembre de 2025 se ubicó en $ 819,01, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
Cuando acude al mercado, prioriza lo indispensable: pollo, arroz, aceite, cebolla, tomate, pan, plátano maduro, zanahoria, papel higiénico y jabón. “Ya casi ni dulces me compro”, comenta con resignación.
¿Cuánto se necesita para vivir en Ecuador?
El analista económico Héctor Delgado explica que una persona sola, sin hijos y con un estilo de vida austero, requiere entre $ 450 y $ 600 mensuales para cubrir alimentación, vivienda básica, transporte y servicios.
“El salario básico alcanza apenas para gastos mínimos. No permite ahorro ni enfrentar imprevistos. La referencia más clara del costo de vida sigue siendo la canasta básica familiar, que refleja el impacto de la inflación en los precios”, señala Delgado.
Añade que una persona que viva con muchas limitaciones podría gastar alrededor de $ 250 mensuales, solo en consumo básico, dependiendo de la ciudad. Sin embargo, en el caso de una familia de tres integrantes, el gasto mensual fácilmente oscila entre $ 500 y $ 700, representando una parte significativa de la canasta básica total.
Por su parte, Jorge Izaguirre, docente de la Business School de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), sostiene que, considerando la canasta básica y una inflación anual de 1,05 %, un hogar tipo —con 1,6 perceptores de ingresos, como calcula el INEC— debería percibir al menos $ 821 mensuales para cubrir lo esencial.
“El rubro más sensible es el de alimentos, que representa el 22,45 % del índice de precios al consumidor. Bajo esa proporción, un hogar destinaría alrededor de $ 184 al mes en alimentación”, explica.
Canasta básica por ciudades
Según el INEC, estos son los valores de la canasta familiar básica en diciembre de 2025:
Cuenca: $ 861,45
Manta: $ 851,75
Quito: $ 842,96
Guayaquil: $ 839,32
Loja: $ 824,96
Machala: $ 798,48
Esmeraldas: $ 792,51
Ambato: $ 789,61
Santo Domingo: $ 759,35
Manta se posiciona como una de las ciudades más caras, superando incluso a Quito y Guayaquil.
¿Es Ecuador un país caro?
Delgado sostiene que Ecuador no es caro si no se ahorra ni se accede a educación, salud o seguros privados. Sin embargo, vivir “bien”, con comodidades y proyección a largo plazo, sí implica costos elevados.
“Cuando se quiere mejorar la calidad de vida, entran factores como educación de calidad, salud privada, transporte propio, seguridad, ocio y ahorro. Ahí se requieren ingresos mucho más altos”, puntualiza.
Izaguirre coincide en que el encarecimiento no está tanto en cubrir la canasta básica, sino en asumir comodidades como arriendos en zonas prémium, vehículo propio, educación privada y recreación.
Brecha salarial persistente
De acuerdo con el INEC, el ingreso promedio laboral en diciembre de 2025 fue de $ 514,90 para hombres y $ 470,50 para mujeres. La canasta básica está diseñada para un hogar de cuatro personas con 1,6 perceptores de ingresos, lo que evidencia que un solo salario básico resulta insuficiente.
Delgado advierte que existe una brecha estructural entre el salario básico y el costo real de vida, por lo que la mayoría de hogares necesita al menos dos ingresos para sostenerse. No obstante, aclara que cualquier incremento salarial debe analizarse con base técnica, productividad y capacidad empresarial.
Izaguirre concluye que, como mínimo, el salario básico no debería perder poder adquisitivo y, en un escenario ideal, crecer conforme a la productividad. “Con un solo ingreso en salario básico es muy difícil sostener un hogar. El ajuste debe evaluarse cada año frente a la inflación y la canasta básica”, enfatiza.


