
Cómo los ciberdelincuentes roban datos personales y bancarios
Cómo los ciberdelincuentes roban datos personales y bancarios: métodos y prevención. Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página para poder ayudarte. También puedes participar en el WhatsApp Ecuador.
El Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE) explica que los ciberdelincuentes recurren a una variedad de métodos para obtener datos personales y bancarios, combinando tecnología avanzada, manipulación psicológica y el aprovechamiento de información pública disponible en internet.
Muchos usuarios se preguntan cómo los estafadores acceden a sus datos si nunca los han entregado directamente. La respuesta, según el INCIBE, es que los atacantes no dependen de un solo método, sino que emplean una combinación de técnicas que incluyen el robo masivo en empresas, el engaño directo a las víctimas, la instalación de programas maliciosos y la recopilación de datos ya expuestos en la red.
Riesgos de las brechas de seguridad empresariales
Las filtraciones de información en plataformas digitales son una de las vías más comunes para que los ciberdelincuentes accedan a datos sensibles. Cuando una empresa sufre un ciberataque o tiene una configuración de seguridad deficiente, sus bases de datos quedan expuestas. Allí se almacenan nombres, correos electrónicos, contraseñas, números de teléfono y datos bancarios.
El INCIBE señala que, incluso si los usuarios han protegido bien sus cuentas, la vulnerabilidad de una plataforma puede comprometer su seguridad personal. Una vez que los atacantes obtienen estos datos, pueden usar herramientas automatizadas para probar combinaciones de correos y contraseñas en otros servicios, aprovechando la reutilización de credenciales. Por eso, el uso del doble factor de autenticación es una defensa clave, ya que añade una capa adicional de protección incluso si la contraseña es robada.
Ataques mediante ingeniería social
No todos los ciberataques requieren software sofisticado. La ingeniería social se basa en la manipulación psicológica para que la víctima entregue sus datos voluntariamente. Las técnicas más frecuentes son el phishing (correos fraudulentos), el smishing (mensajes de texto engañosos) y el vishing (llamadas telefónicas fraudulentas).
En estas comunicaciones, los atacantes suelen crear una sensación de urgencia o miedo, con frases como “tu cuenta será bloqueada” o “tienes un cargo pendiente”. El objetivo es que la víctima actúe impulsivamente y facilite información o realice una acción que beneficie al estafador. El INCIBE advierte que en estos casos no se produce un robo técnico, sino que la información es entregada por la propia víctima engañada. Identificar estos intentos es fundamental para no caer en la trampa.
Malware: robo silencioso de datos
La instalación de software malicioso (malware) en dispositivos es otra vía recurrente para el robo de información personal y bancaria. Muchos tipos de malware están diseñados para extraer credenciales almacenadas, cookies de sesión y datos financieros sin alertar al usuario. El riesgo aumenta al descargar programas desde sitios no oficiales, abrir archivos sospechosos o instalar extensiones dudosas en el navegador.
El INCIBE recomienda mantener el sistema operativo y las aplicaciones actualizadas, ya que las vulnerabilidades conocidas son uno de los principales objetivos de los atacantes. Asimismo, un antivirus actualizado actúa como barrera adicional. Es importante evitar descargar programas o archivos a través de enlaces enviados por mensajes o redes sociales, una práctica común en campañas de malware.
La huella digital como fuente de información
La información que los usuarios publican en internet constituye una fuente valiosa para los ciberdelincuentes. La huella digital abarca desde la fecha de nacimiento en una red social, fotografías donde aparece una dirección o matrícula, hasta comentarios que revelan rutinas o relaciones personales. Estos datos, aunque no parezcan sensibles, permiten a los atacantes construir perfiles detallados y planificar ataques personalizados con mayor eficacia.


