enfriar tu casa en verano sin aire acondicionado

Cómo enfriar tu casa en verano sin aire acondicionado

Cómo enfriar tu casa en verano sin aire acondicionado. Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página para poder ayudarte. También puedes participar en el WhatsApp Ecuador.

La temporada de calor intenso ha puesto sobre la mesa la necesidad de buscar alternativas para mantener los hogares frescos sin abusar del aire acondicionado. En este contexto, las estrategias bioclimáticas se presentan como una solución viable y accesible. El arquitecto Eduardo Saz detalla en su canal de YouTube cómo aplicar soluciones pasivas para adaptar cualquier vivienda, tanto nueva como ya construida.

Según explica Saz, “el mejor lugar para encontrar formas para ahorrar energía es en los lugares donde no tenían precisamente energía”. El especialista señala que la clave está en “principios fundamentales de lo que hoy en día llamamos la arquitectura bioclimática, pero que al fin y al cabo se basa en reglas que ya se aplicaban en la arquitectura vernácula y en la arquitectura tradicional”. Este enfoque aprovecha las condiciones naturales del entorno para reducir el consumo energético y aumentar el confort térmico, sin recurrir de forma intensiva a sistemas de climatización artificial.

 

Factores que determinan la entrada de calor en casa

Uno de los primeros pasos para lograr un ambiente agradable es regular la exposición solar. Saz recomienda prestar atención a la orientación de la vivienda y valorar la presencia de árboles de hoja caduca, que proporcionan sombra en verano y permiten el paso del sol en invierno. “Esto se puede lograr en el diseño buscando, por ejemplo, un terreno con árboles de hoja caduca que en verano estén frondosos y no dejen pasar tanto el sol y en invierno hagan el efecto contrario”, explica el arquitecto.

El diseño de la fachada también juega un papel clave. Evitar grandes superficies acristaladas en la orientación sur (en el hemisferio norte) previene el efecto invernadero durante los meses cálidos. Saz expone: “podemos usar en nuestro diseño de fachada un sistema de lamas, bien sea horizontales o verticales, dependiendo de la orientación concreta de esa fachada. Y con esto vamos a conseguir reducir notablemente la ganancia de calor desviando la radiación solar”. Asimismo, elementos como voladizos en el forjado superior o porches ayudan a mantener las ventanas en sombra y mitigar la entrada directa de radiación.

La elección de la vivienda también requiere evaluar factores menos visibles, como la ubicación de paredes y techos. Un ático, por ejemplo, “recibe mucho más calor y más frío también, porque está en contacto directo con la cubierta”. El arquitecto subraya que “puede haber viviendas intermedias que tengan muchas paredes totalmente en contacto con el exterior, lo que desde luego también va a suponer un intercambio de energía nada deseado”.

En cuanto al aislamiento térmico, Saz recuerda que la normativa española cambió en 2006 con la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación (CTE). Por ello, “si estamos comprando una vivienda construida antes del año 2006, ya sabemos que no va a ser la vivienda mejor aislada del mundo, pero aun así tienes que saber que hay soluciones para aislar por el exterior, por el interior o incluso por la cámara de aire que va dentro de la fachada”.

 

Trucos arquitectónicos que rebajan la temperatura en casa

La ventilación natural es una de las herramientas más efectivas. Saz explica que “la ventilación cruzada es uno de los sistemas más comunes que se usan en los edificios porque te permite mejorar la salubridad del aire interior y además también reduce notablemente la necesidad del uso de equipos de aire acondicionado”. Para ello, recomienda colocar ventanas en lados opuestos de la vivienda para favorecer la circulación del aire.

Para quienes realizan reformas, el arquitecto aconseja optar por ventanas de hojas abatibles en lugar de correderas, “porque vamos a duplicar el porcentaje de ventilación. Además, yo siempre recomiendo en general ventanas abatibles porque sellan mucho mejor”. Saz añade: “Nunca escatiméis en la calidad de las ventanas en una reforma o en una obra, porque de nada te va a servir tener un buen aislamiento en la fachada si se te está colando el frío o el calor por el propio cristal de la ventana, o por los marcos, o por el tambor de la persiana”.

Otro concepto relevante es la inercia térmica, que define la capacidad de los materiales para almacenar y liberar calor de forma gradual. Saz indica: “La inercia térmica se basa en la capacidad de ciertos elementos arquitectónicos o ciertas soluciones constructivas para almacenar calor, conservarlo y después liberarlo en un tiempo determinado”. Los muros gruesos de piedra en iglesias o viviendas tradicionales mantienen el interior fresco en verano y cálido en invierno gracias a esta característica.

El color de la envolvente también influye en la acumulación de calor. “En los típicos pueblos del sur, las casas se pintan siempre de blanco e incluso en muchas ocasiones con materiales como la cal”, refiere el arquitecto, quien aconseja evitar materiales y colores oscuros en cubiertas y fachadas para impedir la absorción excesiva de radiación. El llamado “efecto chimenea” consigue que el aire caliente escape por aberturas superiores, mientras que el aire fresco entra por las partes bajas del edificio, basándose en el principio físico de que el aire caliente asciende.

Finalmente, Saz sugiere dos trucos adicionales. Colocar una fuente, una piscina o incluso plantas cerca de las ventanas permite que la brisa llegue más fresca al interior. “Si tenemos una piscina o una fuente delante de nuestra ventana y la brisa corre hacia la casa, conseguiremos un efecto de enfriamiento por evaporación”, afirma. En el caso de las plantas, “si vivimos en un piso, podemos tener plantas de interior que reducen también la temperatura de la estancia gracias a ese proceso de transpiración que hacen, de forma que absorben calor y evaporan el agua y al final terminan refrescando también el ambiente”.