Letras del Tesoro en la Renta cómo tributan

Casos en los que debes presentar la renta aunque no sea obligatorio

Debería hacer la Renta Estos son los casos en los que te interesa presentarla aunque no sea obligatorio. Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página para poder ayudarte. También puedes participar en el WhatsApp Ecuador

Con el inicio de la campaña de la Renta 2025 ya hace unas semanas, miles de contribuyentes respiran aliviados al ver que sus ingresos no alcanzan los umbrales mínimos y no necesitan presentarla. Sin embargo, de esta manera, mucho dinero se lo queda el Estado, simplemente porque el contribuyente no reclama lo que le pertenece.

No estar obligado a declarar no significa que lo tengas prohibido y, de hecho, tiene hasta su trampa. Si a lo largo del año tu empresa te ha retenido una parte de tu nómina y ahora resulta que, tras aplicar deducciones, tu cuota real es menor, Hacienda tiene tu dinero. Y si no presentas la declaración, se lo queda.

 

Hacienda no te avisa

Hay una sutil pero clave diferencia en cómo el sistema de la Agencia Tributaria se comunica contigo. Al acceder al borrador, el algoritmo actúa de forma distinta según el resultado. Si la declaración sale a pagar y no estás obligado, el sistema bloquea el botón de presentación y te indica claramente que no tienes por qué pasar por caja.

Sin embargo, si el resultado es a devolver, no hay tal despliegue de advertencias, pero sí te permite ver el resultado. Siempre recomendamos entrar al borrador aunque creas que tus ingresos son bajos (menos de 22.000 euros con un pagador o 15.876 euros con varios), ya que las retenciones que te aplicaron mes a mes suelen ser superiores a lo que te corresponde pagar si tienes circunstancias personales que desgraven.

 

Deducciones no incluidas en el borrador

El borrador de la Renta es una propuesta basada en datos de terceros, pero no es una verdad absoluta. Hay conceptos que el sistema de Hacienda, por su propia naturaleza técnica, es incapaz de incluir automáticamente, y es ahí donde el contribuyente que conoce la normativa se beneficia. Hay tres pilares fundamentales donde el borrador suele fallar y que pueden convertir una declaración positiva (a pagar) en una negativa (a devolver):

  1. Deducciones autonómicas: Cada comunidad autónoma tiene sus propias ventajas por alquiler para jóvenes, nacimiento de hijos, gastos educativos o incluso por compra de material escolar y gastos de fisioterapia o dentista. Ahora bien, Hacienda no las aplica por defecto, por lo que es tu responsabilidad entrar en el apartado correspondiente y marcarlas.
  2. Inmuebles y seguros vinculados: Si tienes una hipoteca anterior a 2013 con derecho a deducción por vivienda habitual, es probable que los datos bancarios ya aparezcan. Pero, ¿qué pasa con el seguro de vida o de incendios que el banco te obligó a contratar? Si estos seguros son una condición del préstamo, su coste también desgrava. Si no los añades manualmente, estarás perdiendo una deducción importante.
  3. Alquileres antiguos: Si vives de alquiler con un contrato anterior a 2015, mantienes el derecho a la deducción estatal. El borrador suele olvidarse de este dato con frecuencia, especialmente si has cambiado de domicilio o si la referencia catastral no está actualizada.

 

Cuándo compensa presentarla

Hay situaciones donde, a pesar de tener dos pagadores y no superar los límites de ingresos, la presentación voluntaria es muy recomendable. Por ejemplo, si has estado en ERTE o has percibido prestaciones del SEPE, las retenciones suelen ser mínimas o nulas. En principio, esto podría dar un resultado «a pagar», pero si tienes derecho a deducciones por familia numerosa, discapacidad o alquiler, es muy posible que el resultado final se neutralice o incluso sea a tu favor.

Incluso en el caso de que el borrador salga «a pagar», puedes también probar. Revisa si has tenido pérdidas patrimoniales (por ejemplo, en criptomonedas o acciones) o si has realizado donativos a ONGs. Estos datos, una vez incluidos, pueden dar la vuelta al marcador.