Latinoamérica, la región que más ha mejorado sus niveles de felicidad

Los ciudadanos de la región avanzaron considerablemente según el denominado Informe Mundial de la Felicidad.

La nueva aventura de Google Maps está en la selva amazónica

En su próxima hazaña tecnológica, Google le mostrará cómo es deslizarse por un cable tendido entre los árboles de la jungla amazónica.

Varias imágenes publicadas el lunes suponen la última expansión de la variada colección de fotografías que forman los populares mapas digitales de Google. La opción «Street View» de estos mapas muestra sobre todo panorámicas de ciudades y barrios, fotografiados con cámaras colocadas sobre automóviles. Pero Google también ha encontrado métodos más creativos para retratar lugares exóticos en los que no hay carreteras.

En su última incursión en el mundo salvaje, Google hizo equipo con el grupo ambientalista Fundación Amazonas Sostenible (FAS) para explorar una zona remota del bosque amazónico. Google Inc. prestó a FAS su dispositivo Trekker, una cámara montada sobre un aparato diseñado originalmente para llevar como una mochila a hombros de excursionistas en senderos.

Sin embargo, FAS colgó el Trekker de una tirolina. Google es conocida por arriesgar a nivel tecnológico, pero este proyecto causó algo de nerviosismo al principio, señaló Karin Tuxen-Bettman, que supervisa los acuerdos de Street View.

El sistema requería que los trabajadores de FAS avanzaran por la jungla para buscar un sitio al que pudieran amarrar el cable de la tirolina, para que el Trekker no chocara con ramas o troncos al deslizarse a través de la densa cúpula vegetal. Con ayuda de algunos monos que se sumaron a sus expediciones, los miembros de FAS encontraron sitio suficiente para tender el cable por el que viajaría el Trekker.

«Una de las cosas que adoro de trabajar en Google es que si un socio viene a nosotros con una idea loca, probablemente lo intentaremos», dijo Tuxen-Bettman.

Desde que Google desarrolló la cámara Trekker en 2012, el dispositivo ha emprendido otros viajes poco habituales. Buceó en las islas Galápagos para tomar imágenes submarinas de la reserva natural, y viajó en un trineo tirado por perros en el Ártico canadiense para fotografiar la tundra.

El servicio Street View ha generado polémicas relacionadas con la privacidad a lo largo de los años, ya que en ocasiones sus imágenes mostraron a peatones desprevenidos que realizaban actividades bochornosas o en lugares en los que no querían ser vistos. Además, los vehículos que transportan las cámaras del servicio recopilaron en secreto correos electrónicos y otros datos personales transmitidos a través de redes Wi-Fi poco seguras entre 2007 y 2010, provocando indignación y demandas en todo el mundo.

El respeto a la privacidad no debería ser un problema en las fotos tomadas por el Trekker en su recorrido selvático. Los únicos personajes de sus fotos son tan sólo pájaros e insectos. (I)

Tribunal autoriza a médico en Colombia a usar monos aulladores en estudios

Un tribunal en Colombia autorizó al científico Manuel Patarroyo a usar una especie de monos de la Amazonía en sus estudios para conseguir una vacuna «totalmente efectiva» contra la malaria, una decisión que debe recibir el visto bueno de una entidad estatal de protección ambiental.

El Consejo de Estado (tribunal de lo contencioso administrativo) rectificó esta semana un fallo de 2013 en el que prohibía a Patarroyo utilizar los micos Aotus vociferans, conocidos como monos aulladores, en sus investigaciones.

El fallo, que es recurrible, exige que el científico reciba la aprobación de la estatal Corporación para el Desarrollo Sostenible del sur de la Amazonía (Corpoamazonía) para quedar autorizado nuevamente a capturar estos micos que habitan en la selva amazónica de Colombia, Brasil, Ecuador y Perú.

Patarroyo, quien en 1986 se hizo reconocido mundialmente por desarrollar una vacuna contra la malaria, dijo este martes que si se reactivan definitivamente los permisos para experimentar con animales «estamos a dos años de entregar (esa vacuna) completamente efectiva».

Vea también: Nuevo tratamiento científico contra la malaria basado en plantas

Sin embargo, el científico se quejó de que por distintas acciones legales su proyecto «lleva casi cuatro años paralizado».

Además, Patarroyo aclaró que la acusación por la que le suspendieron los permisos para experimentar con monos «era de tráfico ilegal, nunca de maltrato» contra los animales, pues la región de donde toma el científico sus ejemplares es una zona fronteriza con Perú y Brasil.

El científico colombiano reclamó también que con otros procedimientos en contra de sus investigaciones le han embargado equipos e impedido el uso de ciertas instalaciones.

Según la decisión del Consejo de Estado, la elección de esta especie por parte de Patarroyo «no es caprichosa o producto del simple querer de los investigadores» pues su sistema inmune es similar al humano.

Patarroyo se ha dedicado durante más de 30 años al desarrollo de la vacuna contra la malaria y en 1986 donó una primera versión a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El científico colombiano ha ganado, entre otros, el Premio Príncipe de Asturias, el Premio Internacional Latinoamericano en Neumología Fernando D. Gómez y el León Bernard de la OMS.