El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo este miércoles que el país enfrenta «dificultades económicas serias» por el desplome del barril petrolero y propuso aumentar el precio de la gasolina, que es la más barata del mundo y consume un millonario subsidio.
Maduro advirtió que por un tiempo los precios del petróleo «no volverán» a los 100 dólares que se cotizaron en los últimos años, por lo que el país debe prepararse para enfrentar los problemas económicos.
También anunció que mantendrá el cambio oficial del dólar a 6,3 bolívares «para proteger la economía y la sociedad» venezolana, al tiempo que conservará un solo Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD), en lugar de los dos actuales.
En su esperada intervención ante el Parlamento para ofrecer su informe de gestión del 2014 y anunciar las medidas económicas para combatir la crisis, Maduro informó que ha decidido crear a nivel cambiario «un sistema de tres mercados».
«El sistema priorizado a 6,30 (bolívares) para proteger nuestra economía y nuestra sociedad, un sistema de subastas, tomando lo mejor de la experiencia del Sicad 1, y un sistema de bolsas donde puedan participar (…) sectores privados», afirmó.
El presidente no explicó, sin embargo, en qué se diferenciaría este sistema del actual, donde coexisten tres tipos de cambio oficiales, y dijo que su equipo económico «precisará en los próximos días el funcionamiento» del mismo.
Maduro señaló que en el mercado paralelo -donde el dólar se cotiza actualmente a más de 170 bolívares- se realizan solamente «un 4 o 5 por ciento de los movimientos cambiarios del país» y recalcó que los dólares que el Estado obtiene por la venta del petróleo «debe invertirlos en proteger la economía».
Añadió que el actual Sicad 2 se convertirá «en un sistema que funcione a través de las bolsas públicas y privadas, donde concurra el sector privado y el sector público».
Un sistema, dijo, que por «la vía de un equilibrio de participación legal, busque atender lo que se ha generado como un mercado absolutamente abrupto, fuera de cualquier regla económica y puedan hacerse transacciones allí, a ese nivel» con ofertas tanto del sector público como del privado o de «ciudadanos que vayan a buscar a ese mercado».
La agencia de calificación de riesgo estadounidense Moodys rebajó este martes los bonos venezolanos de Caa1 a Caa3 y cambió su perspectiva de negativa a estable, tras evaluar que el riesgo de impago del país se ha incrementado «sustancialmente».
La consultora estimó en un comunicado que en caso de que Venezuela caiga «en default» (impago), las pérdidas de los tenedores de bonos superarían el 50% de sus instrumentos de deuda.
La fuerte caída de los precios internacionales del petróleo, principal fuente de divisas de Venezuela, empujó a Moodys a rebajar la calificación de la deuda del país, explicó en un comunicado.
La agencia de calificación de riesgo estadounidense ha venido advirtiendo en los últimos meses, desde que hace un año rebajó los bonos venezolanos en dólares de B2 a Caa1 con perspectiva negativa, un «notorio incremento» del riesgo de colapso económico y financiero en el país caribeño.
Ello, ha dicho, por «desequilibrios macroeconómicos cada vez más insostenibles», lo que incluye «un muy elevado nivel de inflación y una marcada depreciación de la tasa de cambio paralela».
Reforma fiscal
El Gobierno del presidente Nicolás Maduro anunció en las últimas semanas un plan de recuperación económica del que aún no se conocen los detalles, aunque ya anticipó que incluirá un nuevo sistema cambiario y una reforma fiscal, entre otros asuntos.
El plan fue anunciado por Maduro a finales de diciembre pasado, después de que el Banco Central revelara una contracción de la economía durante los primeros tres trimestres de 2014 y una inflación hasta noviembre del 63%.
El gobernante culpa de ello a una «guerra económica» que atribuye a sus opositores para intentar dar al traste con su gestión y a la adicional caída de los precios internacionales del petróleo, de lo cual responsabiliza a Estados Unidos.
Venezuela ha sufrido la pérdida de más del 30% de sus ingresos como consecuencia de la caída de los precios del crudo, de cuya exportación obtiene 9 de cada 10 dólares que ingresan en el país.
Divisas
Esos dólares son administrados en exclusiva por el Estado que en febrero de 2013 fijó la paridad en 6,30 bolívares por dólar y anunció la creación del Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad).
En este mercado paralelo oficial el tipo de cambio fluctúa y el costo de la divisa estadounidense registra una cotización que en la actualidad promedia el doble de la tasa oficial fija de 6,30 bolívares por dólar.
El Gobierno dio vida luego a un llamado Sicad II, donde la cotización asimismo fluctúa y la divisa estadounidense reporta un coste aproximado a los 51 bolívares en la actualidad.
En Venezuela rige adicionalmente una cuarta cotización que ofrece el mercado no oficial especulativo, donde la divisa se cotiza hoy en casi 180 bolívares, precio que pagan «solo los estúpidos», según dijo Maduro hace una semana. (I)
Astrónomos estadounidenses descubrieron los planetas más parecidos a la Tierra que se conocen hasta el momento y que orbitan en torno a otras estrellas, informaron hoy científicos del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica (CfA) durante el congreso de la Sociedad Astronómica Americana (AAS) en Seattle.
Los dos astros lejanos orbitan con gran probabilidad en la llamada zona habitable de sus respectivas estrellas y son sólo un poco más grandes que la Tierra. Sin embargo, los investigadores no saben con certeza si alguno de los dos planetas es habitable.
En base a datos de observación recogidos por el telescopio espacial estadounidense «Kepler», los astrónomos detectaron en total ocho planetas lejanos que con alta probabilidad se encuentran situados en las respectivas zonas habitables de sus estrellas, es decir, donde no hace ni demasiado calor ni demasiado frío para que haya agua líquida.
«La mayoría de esos planetas tienen buenas opciones de ser planetas de roca como la Tierra», explicó el autor principal del estudio, Guillermo Torres, de la CfA, en un comunicado que publica el centro.
Dos de esos denominados exoplanetas (o planetas extrasolares) resultaron especialmente similares a la Tierra en los análisis estadísticos realizados por los investigadores.
El astro con el número de catálogo Kepler-438b sólo es un 12 por ciento más grande que nuestro planeta y con un 70 por ciento de probabilidad es un planeta de roca. Orbita en torno a una enana roja, como se conoce a las estrellas más pequeñas y frías que nuestro Sol.
Sin embargo, Kepler-438b rodea a su estrella a una distancia tan escasa, que recibe en torno a un 40 por ciento más de luz que la Tierra. Sin embargo, el exoplaneta se encuentra, con un 70 por ciento de probabilidad, en la zona habitable de la estrella de su sistema.
El planeta Kepler-442b también orbita en torno a una enana roja y se encuentra, con un 97 por ciento de probabilidad en este caso, en su zona habitable. Sin embargo sólo recibe en torno a dos terceras partes de luz de lo que lo hace la Tierra del Sol y es en torno a un tercio mayor que nuestro planeta.
¿Habitables?
«No sabemos con seguridad si alguno de estos planetas realmente es habitable», destacó el coautor David Kipping, del CfA. «Sólo podemos decir que son candidatos muy prometedores».
La distancia de ambos a la Tierra apenas es sin embargo imaginable y ello dificultará las investigaciones: Kepler-438b está a 470 años luz de nuestro planeta y Kepler-442b incluso a 1.100 años luz, lo que equivale a más de 10.000 billones de kilómetros.
En comparación: la estrella más cercana de nuestro Sistema Solar es Próxima Centauri, que está a unos 4 años luz. Un año luz es la distancia que la luz recorre en un año y corresponde a 9,5 billones de kilómetros. Desde el Sol, la luz necesita unos 8 minutos para llegar a la Tierra.
Los dos exoplanetas considerados hasta ahora más similares a la Tierra eran, según los investigadores, un 10 y un 40 por ciento más grandes que nuestro planeta, pero sólo recibían un 32 y 41 por ciento de luz respecto a la Tierra, respectivamente.
En total, los astrónomos registraron más de 1.800 exoplanetas, muchos de los cuales solamente son gigantes de gas inhabitables. (I)