Exagentes de Pinochet son condenados por crímenes de "caso Missing"

La Justicia chilena informó este lunes la condena contra dos exagentes de Augusto Pinochet por el homicidio del periodista estadounidense Charles Horman y su compatriota Frank Teruggi, ocurridos en septiembre de 1973, cuya historia inspiró la película «Missing».

El juez encargado del caso, Jorge Zepeda, condenó al exbrigadier del Ejército, Pedro Espinoza Bravo, a siete años de presidio por su responsabilidad como autor de ambos homicidios y a dos años de cárcel al funcionario civil retirado de la Fuerza Aérea Rafael González, informaron este lunes fuentes judiciales.

En el último caso, se concedió el beneficio de remisión condicional, por su responsabilidad como cómplice del homicidio de Horman Lazar.

El caso fue abordado en 1982 por la célebre película «Missing», del cineasta franco-griego Constantin Costa-Gavras, el primer largometraje que denunció la colaboración de Estados Unidos con el golpe militar de Augusto Pinochet.

Tráiler de la película ‘Missing’ (1982)

En el aspecto material, el juez condenó al Fisco y los condenados a indemnizar a la viuda y hermana de ambas víctimas con 200 millones de pesos (unos 320.000 dólares) para cada una.

El periodista Charles Horman fue arrestado por una patrulla militar el 17 de septiembre de 1973 y asesinado a la mañana siguiente.

En tanto, Teruggi fue arrestado el 20 de septiembre en su casa y murió entre el 21 y 22 de septiembre del mismo año en el Estadio Nacional de la capital, que se utilizó como campo de prisioneros políticos, tras ser torturado.

Según los antecedentes recopilados por la Justicia, las muertes de Horman y Teruggi se enmarcan en la investigación que realizaban los servicios secretos de Estados Unidos para indagar las actividades políticas de sus ciudadanos en Chile, con la colaboración de agentes de la dictadura. (I)

Al Qaeda en Yemen amenaza con atacar a quienes "insulten" a Mahoma

Un responsable de la organización terrorista Al Qaeda en la Península Arábiga amenazó este viernes con más atentados como el registrado en París el pasado miércoles «contra los infieles que insulten a Mahoma».

En un mensaje de audio, un supuesto responsable de la organización, Harez al Dari, aplaudió el atentado terrorista contra la sede del semanario satírico Charles Hebdo en París, que causó la muerte de 12 personas.

«Eran musulmanes que aman al profeta Mahoma y vengaron su honor tras todos los insultos de los franceses. Son soldados de Alá que no tienen miedo a morir», celebró Al Dari en el mensaje difundido por Internet.

El terrorista pidió a los franceses «convertirse al islám» como el camino de vida correcto, porque de lo contrario «continuarán los ataques contra todo aquel infiel que siga insultando al profeta».

Además, reiteró que los occidentales «jamás podrán vivir seguros» mientras haya creyentes musulmanes que sigan luchando por sus creencias.

Advirtió de que la libertad de expresión «tiene límites» y los musulmanes no aceptarán que se insulte su religión «en ningún país del mundo».

Por otra parte, otro supuesto miembro de la misma organización reivindicó el atentado en varios mensajes de la red social Twitter, aunque esta información no ha podido ser confirmada.

Presuntos autores de ataque a Charlie Hebdo, atrincherados con un rehén

Los dos presuntos autores de la matanza de Charlie Hebdo se atrincheraron este viernes con un rehén en una empresa a 40 kilómetros al noreste de París, tras una dramática persecución y un tiroteo con las fuerzas de seguridad, indicaron fuentes policiales.

Las fuerzas del orden perseguían a los dos sospechosos del atentado que el miércoles dejó 12 muertos y este viernes se produjo un tiroteo en una carretera al noreste de la capital, en la zona donde eran buscados intensamente desde el jueves, según fuentes policiales.

Los dos sospechosos fuertemente armados se desplazaron en un automóvil Peugeot 206 robado unos pocos kilómetros más al norte a una mujer que dijo haberlos reconocido.

Tras el tiroteo, que no dejó víctimas, se produjo la toma de un rehén en la empresa de Dammartin-en-Goële, una localidad de unos 8.500 habitantes a unos 40 km de París, no lejos del aeropuerto Charles De Gaulle, que decidió modificar sus planes de vuelo de sus aviones por cuestiones de seguridad.

Las fuerzas de élite de la policía y la gendarmería francesas (RAID y GIGN) buscaron toda la noche a los dos hermanos Cherif y Said Kouachi, de 32 y 34 años, sospechosos de la la matanza en la sede de Charlie Hebdo.

El ataque perpetrado en pleno París con armas de guerra conmocionó al país y al mundo por el nivel de violencia pero no impedirá la publicación de un nuevo número el próximo miércoles con una tirada de un millón de ejemplares.

Terrorismo

En Washington, responsables estadounidenses revelaron que los dos hermanos franceses de origen argelino figuraban desde hace años en la lista negra norteamericana de terroristas, y que Said Kouachi recibió entrenamiento de armas en Yemen.

El grupo yihadista Estado Islámico (EI) se felicitó de los atentados y los islamistas shebab somalíes lo calificaron de «heroico».

Los dos hermanos -el menor, Cherif Kouachi, fichado por los servicios antiterroristas franceses- fueron reconocidos el jueves por el encargado de una gasolinera cerca de Villers-Cotterêts, una pequeña localidad de la región de Picardía.

Según las cámaras de videovigilancia iban sin pasamontañas y llevaban en el coche fusiles de asalto kalashnikov y un lanzacohetes.

La pista del terrorismo islámico, privilegiada al confirmarse que los asesinos gritaron «Allahu Akbar» («Alá es grande»), se vio reforzada por el descubrimiento de una bandera yihadista en el coche abandonado el miércoles por los sospechosos en París.

Detenidos

Nueve personas del entorno de los dos prófugos fueron detenidas, anunció el ministro de Interior, Bernard Cazeneuve.

Su hermano Cherif fue condenado en 2008 como integrante de una red de envío de combatientes a la rama iraquí de Al Qaeda.

Ambos figuran en las bases de datos estadounidenses de personas sospechosas de terrorismo, incluyendo la conocida «No Fly List» que conlleva la prohibición de tomar vuelos con salida o destino en Estados Unidos.

Además, el mayor, Said, pasó «unos meses» en Yemen en 2011 entrenándose en el manejo de armas con un miembro de Al Qaida, antes de regresar a Francia, indicó otro alto responsable estadounidense.

El clima de extrema tensión en Francia desde el atentado se intensificó al producirse un tiroteo la mañana del jueves en Montrouge, un municipio al lado de París.

Una joven policía en prácticas murió y un empleado municipal resultó herido. Una fuente cercana a la investigación anunció este viernes que la policía había identificado a un sospechoso y que dos personas de su entorno habían sido detenidas.

El ataque

El ministro del Interior Manuel Vall aclaró el viernes que Francia «está en guerra contra el terrorismo, no contra una religión».

Una atmósfera de recogimiento y duelo nacional prevalecía en Francia al día siguiente del atentado que diezmó el equipo de una publicación emblemática de la libertad de expresión y la irreverencia.

Todo el país mantuvo un minuto de silencio el jueves al mediodía y por la noche la iluminación de la Torre Eiffel se apagó temporalmente.

Los representantes del islam en Francia instaron a sus fieles a «participar de forma masiva en la manifestación nacional» en memoria de las víctimas prevista el domingo en París.

El presidente François Hollande multiplicó las reuniones con los dirigentes políticos, invitados a esa «marcha republicana».

Por su parte el presidente estadounidense, Barack Obama, acudió el jueves a la Embajada de Francia en Washington para rendir homenaje a las víctimas del ataque y firmar el libro de condolencias. (I)