La fiesta de los disfrazados se retoma en Baños de Agua Santa

Ambato –

Según el director ejecutivo de la Casa de la Cultura núcleo de Tungurahua, Fernando Cerón, desde hace mes y medio se trabaja en Baños de Agua Santa con la reapertura de la extensión cantonal, donde se plantearon objetivos como el fortalecimiento de la fiesta de los disfrazados.

Aseveró que es un festejo que se desarrolla del 1 al 6 de enero de cada año en los sectores La Ciénega, Ulba y Santa Ana.

Esta fiesta tiene una ritualidad específica, que cada sector sale en dos días diferentes con sus integrantes disfrazados para bailar hasta el centro de Baños de Agua Santa, donde convocan a la gente para que los acompañen a sus localidades.

Comentó que entre las particularidades de esta fiesta está que hay una persona que se disfraza con la misma máscara de oso desde hace cerca de 80 años, que por esa razón se plantea también la importancia de generar museos vivos en algunos sectores del cantón, pero que por el momento lo que se considera es que estos festejos sean visibilizados, así como cuidarlos y darles herramientas para que se puedan sostener en el paso del tiempo.

Según Cerón, los disfraces son de diferentes temáticas como guarichas (hombres vestidos de mujer), osos, parejas de líneas, payasos, es decir, personajes típicos y tradicionales de las fiestas populares, especialmente de la serranía.

Por su parte, Javier Aguilar, activista cultural de la Casa de la Cultura extensión Baños de Agua Santa, dijo que en el pregón por las fiestas de cantonización que se realizará mañana, a las 14:00, se presentará el programa 100 metros de arte, que será una muestra multiexpresiva en la que se expondrá una danza con el tema del cortejo del colibrí, así como también habrá cuentos y leyendas de los abuelos baneños.

Argumentó que parte de la presentación en el pregón serán los disfrazados de La Ciénega, Santa Ana y Ulba, que tiene una tradición de 100 años, con vestuarios y caretas que en su mayoría son elaborados por los propios nativos de estos lugares, para realizar coreografías satíricas e irónicas; además se exalta a la mujer como el centro de atención de la sociedad.

Aguilar ratificó que primero se visibilizará esta tradición y luego se buscará que sea considerada como un bien patrimonial, para que se conserve y se sostenga en el tiempo. (I)