
Renault quiere reconvertirse en premium para crecer
Renault se ha encontrado con un problema no sabe cómo crecer Y cree que su solución pasa por reconvertirse en premium. Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página para poder ayudarte. También puedes participar en el WhatsApp Ecuador.
Pelea por el precio en Europa. Coches premium fuera de ella. Renault ha presentado futuREady su hoja de ruta para los próximos cuatro años. Metas cercanas para un mercado que vive patas arriba, peleando por una reconversión que el público no termina por abrazar, en la que los reguladores marcan el camino y donde se buscan soluciones más allá de Europa.
futuReady
Es el nombre del plan presentado por Renault esta misma mañana. La compañía, liderada por François Provost como CEO del Grupo Renault, ha presentado esta mañana una hoja de ruta que da relevo a Renaulution, el proyecto presentado por Luca de Meo en la que se ideó una separación de poderes dentro de la compañía, que impulsó la ofensiva en el segmento A-B de coches eléctricos pero que también abría la puerta al motor de combustión en una alianza con Geely.
Ahora, la compañía se ha marcado un nuevo hito: 2030. Es la fecha que Renault marca como línea roja para lanzar al mercado 36 nuevos modelos repartidos entre Renault, Alpine y Dacia. De ellos, 26 coches utilizarán el rombo de Renault, con 12 lanzamientos para Europa y 14 lanzamientos fuera de nuestro continente.
En el proyecto se habla de mantener empleos, de incorporar la inteligencia artificial a los procesos, de nuevas plataformas eléctricas… pero también deja clara una Renault claramente diferenciada: la de dentro y la de fuera de la UE.
Dentro
Para Europa, Renault tiene claro que el futuro es eléctrico… o casi. Estas son sus líneas maestras:
- Nueva plataforma eléctrica para cubrir el segmento B+ a D. Es decir, coches por encima del Renault 5, que complementen al actual Renault Megane y Scenic y opciones un escalón por encima. Su punto fuerte será su plataforma de 800 voltios con recargas muy potentes (prometen 10 minutos de parada, aunque no se detallan potencias ni porcentajes de recarga) y autonomías de 750 km según ciclo WLTP.
- Arquitectura de 400 voltios para las versiones más asequibles por lo que podemos esperar tiempos de carga más extensos (en este caso mencionan recargas de 20 minutos)
- Opciones de rango extendido. Es decir, eléctricos con pequeños motores de combustión para aumentar la autonomía a más de 1.400 kilómetros. Es una solución que promete emisiones muy bajas (menos de 25 gr/km de CO2 promete Renault) y que cada vez es más habitual en China.
Fuera
Al contrario, la línea que seguirá Renault fuera de Europa es muy clara: sacar partido a su colaboración con Geely. Es decir, dejar a un lado la electricidad y priorizar el motor de combustión. Los franceses tienen, junto a la empresa china, una compañía llamada Horse Project para desarrollar y producir motores de combustión. España es, además, clave en estos desarrollos.
Las cuentas de Renault pasan porque el 50% de las ventas fuera de Europa estén electrificadas (en Europa será del 100%) para vender un total de dos millones de coches al año, de los cuales la mitad deberían llegar desde más allá de la Unión Europea. Es decir, Renault necesita ampliar su presencia fuera de Europa, ampliar horizontes y su estrategia pasa por subir un escalón y apuntar hacia el segmento premium.
En esa posición entre el generalista y el premium, la compañía ya ha presentado el Filante. Es un SUV que estará disponible primero en Corea del Sur y que luego saltará a México y los países del Golfo. Y sus credenciales son claras:
- Segmento E (4,92 metros de largo, muy lejos de lo que vende en Europa)
- Tecnología híbrida con 250 CV
- Triple pantalla de 12,3 pulgadas
- Proyector de datos sobre el parabrisas con realidad aumentada
Un enfoque muy distinto
El Renault Filante tiene una clara aspiración de resituar la posición de la compañía francesa en el mercado del automóvil actual. La inversión para esos nuevos modelos será de 3.000 millones de euros y aprovechará las sinergias con Geely para lanzar al mercado estos automóviles de precio y posicionamiento superior.
Los países elegidos tampoco son casualidad, Sudamérica, Corea del Sur y los países del Golfo son mercados donde los coches de segmento D y E (de 4,70 metros hacia arriba) tienen un gran peso en el mercado. A Renault no le basta con posicionar allí sus coches, necesita aumentar su percepción de calidad y su imagen de marca si quiere ganar terreno.
Además, los coches de mayor precio también son los que pueden generar un mayor margen de beneficios. Primero porque generar márgenes de beneficios altos con coches eléctricos de pequeño tamaño (como los Twingo o los Renault 5) es más complicado. Segundo porque la asociación con Geely y el uso de motores de combustión facilita reducir los costes estructurales del lanzamiento.
Ahorro
Lo que se plantea para Europa es: ahorro. Y es que la compañía ha señalado que lanzará más opciones eléctricas dentro de nuestro continente para acompañar a los actuales Renault Megane y Scenic. Pero la pelea por este mercado se prevé muy dura y el precio será clave.
Por eso, en un claro mensaje dirigido a afianzar la viabilidad económica del proyecto, la marca ha querido dejar claro cómo espera ahorrar dinero con sus nuevos productos:
- De media, sus coches emplearán un 30% menos de piezas. Una tendencia en la industria que tiene a Tesla y el mercado chino como principales valedores.
- Uso de 350 robots humanoides en el corto plazo
- Creación de un gemelo digital de todas sus plantas y control de la cadena de suministro por IA
- Aspiran a reducir los costes energéticos en un 25%
- Aspiran a reducir los costes productivos en un 20%
- Aspiran a reducir los costes logísticos en un 30%
- Reducción de los costes variables por coche en 400 euros de media
Dos caminos
Lo que nos deja claro Renault es que tendremos una compañía con dos caminos claramente diferenciados. Empujados por las restricciones impulsadas por los reguladores europeos (aunque las normas se han flexibilizado, el coche eléctrico sigue siendo el principal vencedor a futuro), Renault es consciente de que necesita coches más competitivos en los mercados más competitivo en Europa: los segmentos B-B-SUV y C y C-SUV.
Esa competitividad solo se puede conseguir frente a los fabricantes chinos con productos atractivos pero que, sobre todo, puedan jugar a precio ya que será clave en coches pensados para ciudad y escapadas muy puntuales fuera de ella si hablamos del segmento B. Los compactos sí deberían permitirnos viajar pero con una clara inversión en una plataforma de 800 voltios y siendo la batería el mayor coste del coche eléctrico, es primordial reducir el resto de costes productivos.
Renault ha aprendido mucho con el Twingo. La compañía siempre ha presumido de que fue desarrollado en China en tiempo récord, lo que le permitirá lanzarlo al mercado muy pronto y con un precio que parte por debajo de la frontera de los 20.000 euros. Una estrategia similar será necesaria para sus próximos lanzamientos. Los modelos de fuera de Europa deberían darles el balón de oxígeno necesario para ampliar márgenes con menores inversiones.


