Una relación extramatrimonial sale a la luz tras la aparición de un reclamo de medio millón de dólares en un testamento.
El abogado Marcelo Montalvo la cuenta como una advertencia para otras familias.
Todo empezó el día en que los hijos de “Pedro Flores” (nombre ficticio usado para proteger la identidad) llegaron a una notaría para escuchar la lectura del testamento de su padre. Ellos llegaron con duelo, con nervios y con la idea de cerrar un ciclo. Nadie esperaba una sorpresa.
En medio de la lectura apareció una deuda de USD 500 mil a favor de una mujer casi desconocida para la familia. No figuraba como heredera. No aparecía como beneficiaria. El documento solo decía que el fallecido le debía medio millón de dólares.
“Algo no cuadraba”
Nadie entendía de dónde salió esa deuda. Nadie recordaba negocios, préstamos ni sociedades.
La familia decidió investigar. Revisó papeles, buscó movimientos bancarios y pidió explicaciones. Recibió una sola respuesta: quien decía que debía cobrar el medio millón de dólares era la mujer con la que el fallecido mantenía una relación extramatrimonial. Nadie en la familia la conocía, aunque ella llevaba cerca de cuatro años junto al adulto mayor.
Pedro Flores tenía 87 años y la mujer 45, casi la mitad de su edad. Él enfrentaba una enfermedad grave y una demencia senil que avanzaba rápido. Perdía lucidez día a día. En ese estado, la mujer lo llevó a una notaría en Quito y consiguió que firme un reconocimiento de deuda.
La mujer defendió la deuda hasta el final
La mujer sostuvo su versión. Insistió en que el fallecido le debía el dinero. Nunca mostró contratos, recibos ni transferencias. La familia no se quedó de brazos cruzados. Presentó una impugnación y llevó el caso ante la justicia.
El proceso demostró que no existió ningún préstamo. El juez negó el pago. La mujer no recibió ni un solo dólar. El caso dejó abierta incluso la posibilidad de una acción penal por aprovecharse de la vulnerabilidad de un adulto mayor.
Una lección que duele, pero sirve
El abogado dice que este tipo de historias aparecen más seguido de lo que la gente cree. Muchas familias viven en calma hasta que llega el momento de repartir una herencia. Ahí salen los conflictos, las sospechas y las heridas viejas.
¨Yo creo que si ahorraríamos el 90% de problemas, si la persona coge y deja establecido cómo es su voluntad, de acuerdo a lo que dice la ley¨, señala Marcelo Montalvo de Muñoz y Montalvo Abogados.
Él lo resume así: si una persona deja clara su voluntad, evita el 90 % de los problemas. Los hijos tienen derecho a heredar, aunque uno tenga más dinero que otro. Si alguien quiere beneficiar más a una persona, puede hacerlo, pero debe dejarlo por escrito y dentro de la ley.



