Huawei FreeBuds Pro 5

Huawei FreeBuds Pro 5

Huawei FreeBuds Pro 5 análisis su cancelación de ruido solo se puede definir con dos palabras y son «magia negra». Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página para poder ayudarte. También puedes participar en el WhatsApp Ecuador.

He probado todos y cada uno de los integrantes de la familia FreeBuds Pro de Huawei. Todos, sin excepción, y siempre, siempre, siempre me pasa lo mismo: se acaban convirtiendo en mis auriculares de cabecera. Y este año, visto lo visto, parece que volveremos a la misma dinámica, porque pequeño spoiler, los FreeBuds Pro 5 son una verdadera pasada.

Los FreeBuds Pro 4 que me han acompañado hasta ahora resultaron ser una sorpresa y ya dije en su momento que me parecieron excelentes. Me parecía complicado mejorarlos, pero la firma china lo ha conseguido. Tienen alguna cosilla aquí y allá que podría ser mejor, sí, pero estos auriculares van directos al podio de los mejores. Sin más dilación, comenzamos.

¿Son unos auriculares caros siempre mejor que unos económicos?

 

Ficha técnica de los Huawei FreeBuds Pro 5

Huawei Freebuds pro 5
Dimensiones y pesoAuriculares: 29,1 x 21,8 x 23,7 mm – 5,5 gramos

Estuche: 46,7 x 65,5 z 24,06 mm . 43 gramos

Unidad de DiafragmaControlador de doble imán ultralineal

Controlador de diafragma microplanar ultrafino

cancelación de ruidoCancelación de ruido activa de doble motor

Hasta 100 dB, vientos 10 m/s

BateríaAuriculares: 60 mAh

Caja: 537 mAh

formatos de audioSBC, AAC, LDAC, L2HC 4.0 (48 kHz/24 bits)
conexiónBluetooth 6
compatibilidadAndroid, iOS
extras8x micrófonos

Resistencia IP57 en los auriculares

Resistencia IP45 en el estuche

Ecualizador

Controles táctiles

Conexión dual simultánea

Sensor de proximidad

Carga USB-C e inalámbrica

Almohadillas de espuma

precio199 euros

Un diseño que funciona

Los Huawei FreeBuds Pro 5 son prácticamente idénticos a los FreeBuds Pro 4 en lo que a diseño se refiere, al menos a simple vista. El estuche es algo más pequeño y ligero, pero nada fuera de lo normal, al igual que los auriculares. La diferencia de peso entre una generación y otra no se nota en absoluto, como tampoco se aprecia un cambio reseñable en materiales y acabados. Es decir, que lo que ya estaba bien vuelve a estar bien.

Lo que sí se nota es el nuevo diseño con un cabezal más compacto, lo que permite que encaje mejor en la oreja y moleste menos tras sesiones largas. No es que los FreeBuds Pro 4 fuesen incómodos ni mucho menos, los he llevado diez horas seguidas en un avión y ni me he enterado, pero la nueva generación me parece un poquito más ergonómica.

Sí echo de menos las almohadillas de espuma. No me bajo de esta burra: son mucho más cómodas, agarran mejor, y sellan más que las almohadillas de silicona de toda la vida. Me encantaron en los FreeBuds Pro 4 y no tenerlas en los FreeBuds Pro 5 me sorprende, sobre todo porque en la app te pregunta cuáles llevas instaladas. Si nunca habéis catado las mieles del sellado de estas almohadillas de espuma, esto no os importará, pero una vez las pruebas es complicado volver a las de silicona.

La parte positiva es que las almohadillas de los FreeBuds Pro 4 son compatibles con la de los FreeBuds Pro 5, por lo que, conforme acabe la review, probablemente se las cambie y use las de espuma. A efectos prácticos, para este análisis he dejado puestas las de silicona. Aquí, como siempre, la recomendación es la misma: probar todas las tallas y quedarnos con las que mejor se adapten a nuestra oreja.

Sin novedades destacables en el estuche, que es algo (algo mínimo) más pequeño y tiene un LED más grande. Es cómodo, no abulta en exceso en el bolsillo y tiene un pequeño altavoz para emitir alertas sonoras. Funcionaba tal y como era en la generación anterior y vuelve a funcionar en la actual.

 

Mejorando lo que realmente importa

La aplicación de gestión ya no es AI Life, sino Huawei Audio Connect. Es compatible con iOS y Android y la forma más fácil de acceder a ella es escaneando el código QR de la caja. A efectos prácticos, lo que ofrece la nueva app es lo que ya ofrecía AI Life, a saber un ecualizador, los ajustes de la cancelación de ruido, la conexión multipunto y las preferencias de conexión y códecs.

Aquí hay un punto importante y que me gusta aclarar siempre: de nada sirve tener los mejores auriculares del planeta si los usas en el metro y con música comprimida (con Spotify, sin ir más lejos). Disfrutar de música en Hi-Res es algo complejo y lo es aún más con unos auriculares TWS con un driver pequeño. A lo que quiero llegar es a que no te obsesiones con esto. Si buscas disfrutar de la música en alta resolución necesitarás un servicio como Qobuz (es el que yo uso) y un equipo de sonido competente que, probablemente, no será inalámbrico.

Aunque Huawei promete una tasa de transferencia de 2,3 Mbps mediante el códec L2HC 4.0, esto solo es posible en ciertos móviles Huawei. El grueso de mortales tendrán que conformarse con LDAC (990 Kbps) y, en el caso de usuarios de iOS, con AAC (hasta 256 kbps). La mejor configuración la conseguiremos ajustando las preferencias de conexión en calidad de sonido y con el códec LDAC.

Aquí noto una mejora importante con respecto a la generación. Huawei ha puesto una antena ovalada exterior en el cuerpo de los auriculares, lo que mejora bastante la señal. LDAC tiene un problemón enorme de interferencias en zonas abarrotadas que he sufrido con los FreeBuds Pro 4, los Nothing Headphone (1) y prácticamente en cualquier dispositivo. Os invito a ir a Atocha un viernes a las 15:00 y pasearos con los auriculares usando LDAC. Las interferencias no tardarán en hacer acto de presencia. Pues aunque no desparecen por completo, son mucho menos frecuentes y apreciables en los FreeBuds Pro 5. Minipunto para Huawei.

Dicho lo cual, los auriculares se escuchan de miedo. Huawei ha repetido la arquitectura de doble driver, de manera que tenemos un driver dinámico para los medios y graves y un tweet microplanar para los agudos. Todo ello controlado por un DSP dual que gestiona las frecuencias graves y agudas por separado. Esto, bien hecho, es un acierto seguro.

La separación de frecuencias es sensacional, los graves pegan fuerte sin convertir la voz en un pastiche, y los agudos no distorsionan incluso en volúmenes medios-altos. Podéis probar con algunos temas de Bring Me The Horizon como ‘Throne‘ o ‘LosT‘ para comprobar esto. Cerrad los ojos y pensad si la voz de Oli Sykes está separada del fondo, como en una capa superior, o empastada con el resto y «dentro de vuestra cabeza». Si la respuesta es lo primero, es buena señal.

Si queréis probar los bajos, ‘Big Poppa‘ de The Notorius B.I.G o, más duro, ‘Liquor and Cigarettes‘ de Chase & Status y Hedez. En el tema de Biggy notaréis una prominente caja al fondo que, junto a la voz del rapero, corre el riesgo de empastarse con el shaker y el hi-hat del fondo. Estos auriculares hacen un trabajo excelente consiguiendo esa separación por capas que decíamos antes.

Una prueba de fuego para los medios y agudos es la banda sonora de ‘Clair Obscur: Expedition 33’, cortesía de Lorien Testard. El título principal, Clair-Obscur, es una verdadera maravilla con una melancólica guitarra que hiela la sangre y la espectacular voz de Alice Duport-Percier. Es una verdadera delicia escuchar no solo esta canción, sino la banda sonora completa, con estos auriculares.

Bueno, y ya que estáis, jugad a ‘Expedition 33’ si no lo habéis hecho.

Por defecto, los graves vienen algo apagados y notaréis que a los auriculares les falta pegada. A mí, personalmente, me gusta cuando los graves tienen más presencia. Podéis jugar con el ecualizador tanto como queráis, pero el mejor resultado lo he conseguido con la configuración «Graves Huawei Sound» de la app.

El sonido es bueno, pero también lo era en sus antecesores. La mejora real, donde Huawei ha dado un puñetazo sobre la mesa, es en la cancelación de ruido. La firma asegura que es un 220% superior a la generación pasada y que registra 400.000 instancias por segundo. No sé, honestamente, qué tipo de magia negra han hecho los ingenieros de Huawei, pero solo se puede definir con una palabra: ¡WOW!

Son los únicos auriculares que al 60-70% de volumen han conseguido anular por completo el teclado mecánico que estoy usando para escribir esto, las tres impresoras 3D que hay funcionando a apenas dos metros de mí y hasta el ruido del motor de un avión. Tienen la mejor cancelación de ruido activa que he probado en unos auriculares TWS hasta la fecha, y eso no es decir poco viniendo de los FreeBuds Pro 4 y acostumbrado a usar unos JBL Tour One M3 de diadema.

El rendimiento en llamadas también es bueno, ofreciendo una excelente captura y aislamiento de voz incluso en entornos ruidosos (véase el infierno conocido como Estación de Madrid Puerta de Atocha-Almudena Grandes). No he tenido ocasión de poner a prueba la cancelación de ruido de vientos de hasta diez metros por segundo, lamentablemente (o afortunadamente, según se vea).

La batería ha mejorado ligeramente, aunque es poco apreciable. Antes teníamos unas cinco horas y media de autonomía con la ANC activada y ahora nos acercamos un poco más a las seis. No obstante, esto dependerá del uso que hagamos, el volumen, el tipo de conexión (no es lo mismo AAC que LDAC), las llamadas, etc. Con el estuche los podemos cargar un mínimo de dos veces en alrededor de una hora.