Dentro de la familia de las legumbres más consumidas a nivel global, los guisantes ocupan un lugar privilegiado. A pesar de su diminuta apariencia, estos alimentos concentran un excepcional valor nutricional y una versatilidad en la cocina que facilita su consumo habitual dentro de la dieta. De acuerdo con datos técnicos de nutrición, este alimento es una fuente fundamental de proteínas, vitaminas y minerales esenciales para el organismo.
Una ración promedio de guisantes aporta una cantidad de proteína similar a la que proporciona un huevo entero, aunque se debe considerar que su calidad biológica es distinta. Al ser una proteína vegetal, su perfil de aminoácidos es menos completo que el de origen animal, por lo cual se recomienda combinarlos con cereales para potenciar su aprovechamiento nutricional.
Otro aspecto destacado es su bajo contenido lipídico, ya que apenas aportan menos de un gramo de grasa por ración. Al no contener colesterol, se establecen como una alternativa ideal para quienes priorizan el cuidado de la salud cardiovascular y para aquellos que optan por regímenes alimenticios basados en plantas.
Riqueza en minerales: fósforo y potasio
En el ámbito de los minerales, los guisantes son especialmente reconocidos por sus niveles de fósforo y potasio. El fósforo es un componente vital que favorece el mantenimiento de los huesos y dientes en condiciones óptimas. Por otro lado, el potasio resulta determinante para el correcto desempeño del sistema muscular y el sistema nervioso, además de contribuir activamente a la regulación de la presión arterial.
En lo que respecta a su aporte vitamínico, su composición es sumamente completa. Son una fuente natural de tiamina (vitamina B1), niacina (vitamina B3), folatos y vitamina C. Es importante subrayar que, debido a la sensibilidad de la vitamina C al calor, una parte de esta puede perderse si los tiempos de cocción son excesivos o si se utiliza demasiada agua en el proceso.
El consumo de una sola porción de guisantes logra cubrir el 38% de la ingesta recomendada de tiamina y el 23% de niacina diaria. La tiamina es crucial para el metabolismo energético y el sistema nervioso, mientras que la niacina es una aliada para disminuir el cansancio y combatir la fatiga cotidiana.
Vitamina B9 y su importancia en el embarazo
Uno de los nutrientes estrella en los guisantes es el folato, comúnmente conocido como vitamina B9 o ácido fólico. Estos elementos son pilares en el proceso de división celular y en la formación de nuevas células sanguíneas. Durante el periodo de gestación, su rol es indispensable, ya que favorecen el crecimiento adecuado de los tejidos maternos.
Debido a esto, la inclusión de alimentos con altas concentraciones de folatos es una recomendación habitual para mujeres embarazadas o en etapa de planificación familiar. En este escenario, los guisantes se presentan como un complemento nutritivo valioso, siempre dentro de un plan alimenticio supervisado por profesionales de la salud.
Contraindicaciones y recomendaciones de consumo
Generalmente, los guisantes son bien asimilados por la mayoría de las personas. No obstante, al igual que sucede con otras legumbres, pueden presentar efectos flatulentos en individuos con sensibilidad digestiva, debido a su aporte de fibra y ciertos carbohidratos fermentables. Para mejorar su digestión, se sugieren las siguientes medidas:
- Asegurar una cocción adecuada del producto.
- Realizar una introducción progresiva en la alimentación habitual.
- Consultar con un médico en caso de padecer patologías gástricas específicas.
Finalmente, cualquier persona que presente necesidades dietéticas especiales debe acudir a un especialista sanitario antes de implementar cambios significativos en su consumo diario de alimentos.



