Google Pixel 10a análisis

Google Pixel 10a análisis

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La vuelta del Pixel barato y pequeñín me generó sentimientos contradictorios. Que Google renueve su catálogo es bueno, que mantenga los siete años de garantías es mejor. Tras ver el diseño aprecié al instante la ausencia de jorobas, punto arriba del marcador. Pero… ¿Conseguiría el Pixel 10a sacudirse de encima lo de ser prácticamente calcado en hardware al Google Pixel 9a?

Probar cada nuevo Pixel es uno de mis momentos preferidos de la temporada. El Pixel 10a no iba a ser una excepción, incluso pese al déjà vu de la hoja de especificaciones: Google sabe bien cómo dirigirse a la gama media, lo he comprobado año tras año. Con unos momentos a solas con el recién llegado ya supe que será una de mis recomendaciones a ciegas.

 

Ficha técnica del Google Pixel 10a

Google Pixel 10a
dimensiones y peso153,9 x 73 x 9 mm

183 gramos

pantallapOLED de 6,3 pulgadas (Actua Display)

Resolución FullHD+ (2.424 x 1.080 píxeles)

422 ppp

Formato 20:9

Tasa de refresco: 60-120 Hz

Brillo máximo: 2.000 nits

Brillo pico: 3.000 nits

Gorilla Glass 7i

HDR

procesadorGoogle Tensor G4

Coprocesador Titan M2

memoria ram8 GB
almacenamiento interno128/256 GB
cámara traseraPrincipal: 48 MP, f/1.7, FOV 82º, Super Res Zoom x8

Gran angular: 13 MP, f/2.2, FOV 120º

OIs+EIS

Vídeo 4K@60 FPS

cámara delantera13 MP f/2.2, FOV 96,1º

Vídeo 4K@30 FPS

batería5.100 mAh

Carga rápida 30 W

Carga inalámbrica Qi (10 W)

sistema operativoAndroid 16

7 años de actualizaciones Android y de seguridad

conectividADUSB tipo C 3.2

Dual SIM (nanoSIM+eSIM)

WiFi 6E

5G

Bluetooth 6

NFC

GPS

OTROSGoogle AI

Resistencia IP68

Lector de huellas óptico bajo la pantalla

2x micrófonos

PRECIODesde 549 euros

Diseño: pequeño, metálico y sin jorobas

Si bien Google no ha hecho demasiados cambios en lo que respecta al hardware, sí se aprecia una evolución por fuera: el Pixel 10a abandona toda protuberancia en el área de cámaras posterior. El resultado es un móvil completamente liso y que logra algo que no veía desde hace mucho tiempo: que el teléfono no cojee al estar sobre una superficie plana. Mejor que el Pixel 9a.

Es un móvil compacto, suficientemente pequeñín para los estándares actuales donde las pantallas son gigantescas. Yo lo agradezco, me siento mucho más cómodo con una pantalla contenida. Esta presenta unos marcos algo generosos, eso sí.

El cuerpo es robusto y está fabricado en aluminio. La trasera baja la sensación de calidad, es la percepción que tuve desde el primer momento: no termina de encajarme el plástico. Da la sensación de que se hunde al apretar, no es el mejor acabado. A cambio, mantiene la carga inalámbrica y la protección IP68.

Botones suficientemente accesibles en la zona derecha, botones intercambiados con el de encendido arriba y lector de huellas bajo la pantalla. Es un móvil que invita a llevarse en el bolsillo, me parece uno de los más cómodos que he probado este año.

 

Pantalla: un panel a la altura

No es la mejor pantalla que ha montado Google. Aun así, está a la altura de lo que merece un Pixel 10a: aparte de la comentada contención en tamaño, el panel se ve a la perfección en todas las condiciones. Buena nitidez, resolución más que suficiente para distinguir el contenido y una densidad de píxeles que sube hasta los 422 ppp. Nada mal.

Parte de serie con una saturación ajustada. No es una pantalla demasiado vibrante, responde perfectamente al tacto y la tasa de refresco sube hasta los 120 Hz. Solo hay dos modos: o 60 o 120 Hz, el Google Pixel 10a va saltando entre uno y otro al aplicar el ajuste de fluidez desde la configuración de pantalla.

La pantalla se ve fluida, sin que haya apreciado ralentización o saltos en las animaciones (lo configuré con la tasa de refresco máxima). En exteriores y bajo la luz del sol no entraña problema para distinguir el contenido. En situación de completa penumbra sí echo de menos un brillo más reducido.

El lector de huellas óptico que se sitúa bajo la pantalla es el habitual en la gama media de la marca. Puede fallar, la lectura no siempre es la más precisa. De hecho, he intentado asegurarme de que ponía el dedo en el centro del escáner y bien orientado, porque a menudo tuve que intentarlo varias veces. O se bloqueaba la huella y pasaba a pedir contraseña, algo habitual. Por suerte, Google incluye desbloqueo facial con la cámara selfie. Es un método de autenticación menos seguro.

 

Potencia: una mala decisión que penaliza el rendimiento máximo

Google solía mantener el procesador más reciente con el lanzamiento de cada Pixel a. Hasta ahora: el nuevo móvil llega al mercado con el Tensor G4, mismo SoC que toda la familia Google Pixel 9. Esto no implica que el 10a sea poco potente o pierda excesivo rendimiento, la experiencia se mantiene a un gran nivel. El problema es que no actualizar el chip subraya la escasa evolución del teléfono.

No me he encontrado con problemas de rendimiento, temperatura, fluidez ni sensaciones negativas utilizando el Google Pixel 10a a diario: el Tensor G4 está muy optimizado al entorno del teléfono. Incluso en juegos de alta carga gráfica saca pecho: sin ser lo más potente del mercado, se basta y se sobra para ejecutar títulos como Genshin Impact a calidad máxima.

Las apps fluyen veloces y el salto en la multitarea es rápido. Mantiene el corazón de gama alta a nivel de prestaciones básicas, esta es una de las claves de los Pixel a.

En comparación con la competencia dentro del mismo precio, los números hablan por sí solos.

Google Pixel 10agoogle pixel 9aHONOr magic8 liteREDMI NOTE 15 PRO+REALME 15 PROHONOR 400POCO X7 PRO
PROCESADORGoogle Tensor G4Google Tensor G4Snapdragon 6 Gen 4Qualcomm Snapdragon 7s Gen 4Qualcomm Snapdragon 7 Gen 4Qualcomm Snapdragon 7 Gen 3MediaTek Dimensity 8400 Ultra
RAM8 GB8 GB8 GB12 GB12 GB8 GB12 GB
GEEKBENCH 6.0 (SINGLE/MULTI)1.729 / 4.3951.701 / 4.4241.092 / 3.0871.259 / 3.2011.204 / 3.4851.137 / 3.3191.581 / 6.166
3D MARK (WILD LIFE UNLIMITED)9.7249.5593.7524.2976.5345.52912.172
PCMARK WORK 3.014.98813.00014.04814.00414.33413.53314.022

Batería: solvente y con una asignatura por cumplir

No es una batería exagerada para lo que estamos viendo actualmente en la telefonía móvil: 5.100 mAh son holgados, aunque podrían ser más con una apuesta por el silicio-carbono. Google es una de las pocas marcas que no está apostando por la alta densidad. Y es una lástima. Porque el consumo del Pixel 10a suele quedar bastante contenido a nivel de sistema.

No es un teléfono que devore batería en circunstancias normales. En reposo suele consumir un 1-2 % cada hora, con un uso moderado no suele subir del 10 %. Al apretarle las tuercas la cosa cambia, ya que el gasto energético puede dispararse por encima del 20 % cada hora. Esto sobre juegos que demanden gráficos de alta calidad.

En circunstancias habituales, el Google Pixel 10a me ha durado unos dos días con más de ocho horas de pantalla por carga. El uso ha sido el de ver contenido multimedia, navegación, redes sociales y juegos esporádicos, tanto bajo WiFi como en 5G. La temperatura máxima que alcanzó el teléfono fue de 44ºC durante la carga.

Hablando de carga. ¿Cuál es la potencia máxima que admite el Pixel 10a? En la ficha técnica marca 30 W, yo obtuve 29 W sostenidos desde el inicio de la carga hasta que la batería alcanzó el 40 %. A partir de ahí la potencia fue descendiendo para garantizar la seguridad de los componentes.

Los tiempos que registré fueron los siguientes:

  • 5 minutos de carga: 8 % de batería.
  • 10 minutos de carga: 18 % de batería.
  • 20 minutos de carga: 37 % de batería.
  • 30 minutos de carga: 54 % de batería.
  • 50 minutos de carga: 82 % de batería.
  • Total: 1 hora y 15 minutos.

Software: limpio y con una de las mejores garantías en Android

Poco puedo explicar en este punto que no sepamos ya: el Google Pixel 10a es uno de los móviles elegidos para ascender al Olimpo de Android. Actualizaciones garantizadas desde el minuto uno, con una extensión de soporte que aguanta los siete años de actualizaciones Android, siete años de mejoras de seguridad y un extra que a los frikis de la tecnología nos encanta: entrada a las versiones beta. Actualmente, Android 17.

El software del teléfono está en línea de lo que Google quiere de Android, empezando por Material 3 Expressive. El diseño de todos los elementos es limpio, pulido, con menús redondeados y animaciones que fluyen tan suaves como una cascada de chocolate caliente. Google incluye algunos detalles únicos en el teléfono, como la app de diario, el contestador de Google Assistant, la opción de qué está sonando y muchos otros aspectos relacionados con la IA.

Gemini se encuentra como en casa, claro. De hecho, es su casa: la inteligencia artificial de Google salta al mantener apretado el botón de encendido y en muchas otras tareas, como el intérprete de voz para las llamadas. Además, hay otro punto importante: el Pixel 10a viene con Gemini Nano, el modelo local. Esto implica que puede funcionar sin conexión a Internet para traducir en tiempo real u ofrecer respuestas contextualizadas en las notificaciones.

El Google Pixel 10a permite algo de personalización con los fondos y el tono de color para los menús, ofrece varios modos de ahorro de energía y no demasiado más. Creo que Google es algo escaso a nivel de software con el que diferenciarse, pero, a cambio, es muchísimo más limpio. Toda una ventaja: el Google Pixel 10a no tiene más bloatware que las apps de Google.

 

Cámara: la sorpresa es que sigue dando la talla

Google no ha variado la combinación de hardware fotográfico con respecto al modelo anterior. Es más, permanece la combinación de cámaras que ya introdujo con el Google Pixel 9a: sensor principal de 48 megapíxeles y un gran angular de 13 megapíxeles que completa la pareja. Es una combinación todoterreno que echa en falta el telefoto. Que Google «emula» con un recorte y zoom digital.

En lo que respecta a los números puros y duros, estos quedan tal y como siguen:

  • Cámara principal. Sensor de 48 megapíxeles con un tamaño de 1/2 pulgadas, anchura de 0,8 µm para cada píxel, apertura f/1.7 con distancia focal de 4,53 mm (equivalente a 25 mm), autoenfoque PDAF Dual Pixel, estabilización de imagen OIS/EIS y ángulo de visión de 82º.
  • Cámara gran angular. Sensor de 13 megapíxeles con un tamaño de 1/3,1 pulgadas, anchura de 1,12 µm para cada píxel, apertura f/2.2 con distancia focal de 1,85 mm, ángulo de visión de 120º con corrección de lente.
  • Cámara frontal. Sensor de 13 megapíxeles con un tamaño de 1/3,1 pulgadas, apertura f/2.2 con distancia focal de 2,74 mm (equivalente a 20 mm) y ángulo de visión de 96,1º.

Lo que sí cambia con respecto al año anterior es el área de objetivos. No hay reborde, la doble cámara queda bajo una capa de cristal que, a su vez, no está al nivel del cuerpo. Esto hace que las lentes no se rocen con las superficies al dejar apoyado el teléfono. Y mejora el problema de los destellos: no me han aparecido «flares» en las imágenes.

Google mantiene el tratamiento de su procesado, algo agresivo con las tomas en exteriores. Contiene bien la saturación y se empeña en conservar la naturalidad de los tonos, balance de blancos e iluminación. He apreciado cierta tendencia general a la subexposición.

En las tomas con altos contrastes entre las zonas iluminadas y oscuras, el procesado en varios pasos de Google logra un HDR de buena calidad; sin quemar la luz ni dejar oscuras las zonas de sombra (aunque puede subexponer ligeramente dichas áreas). El contraste está muy contenido a nivel general y hay veces que lava ligeramente las tomas.

La cámara principal de día es muy solvente. Obtiene buenas fotos como norma general y es rápida en el disparo y en el guardado. Sí se demora unos segundos el procesado marca Pixel: la incertidumbre de ver cómo queda finalmente la foto es un clásico. El móvil contenta a quien busque una imagen lista para compartir: no abusa de los realces de color, el objetivo es armonizar la imagen con un marcado estilo de estudio. A veces el Pixel 10a se pasa, como todos sus hermanos.

La foto anterior está tomada a las cinco de la tarde con una iluminación abundante. El procesado mantiene un nivel de detalle muy bueno sin forzar el sharpening. Se aprecia el HDR sutil con cierta subexposición general. Las áreas más brillantes tienen la iluminación adecuada. La composición general de la imagen mantiene el estilo de estudio que impera en el procesado marca Google.

La cámara en automático se empeña en mantener la velocidad de obturación e ISO lo más bajas posible. Dejar al margen el ruido es la misión número uno del procesado, por lo que a menudo la toma ya parte con una exposición demasiado ajustada. Esto puede corregirse con el ajuste manual de exposición.

La cámara gran angular mantiene las mismas debilidades que ya tenía la del Pixel 9a. Es inconsistente, pierde detalle incluso en el primer plano y las imágenes pueden quedar subexpuestas incluso en exteriores. El procesado suele corregir suficientemente bien la deformación óptica de los extremos. Además, el móvil incluye modo macro automático apoyado en la cámara gran angular.

El Google Pixel 10a carece de objetivo dedicado al telefoto. Para mí es una gran carencia que puedo excusar en esta gama media, aunque el móvil tiene competidores aún más baratos que sí incluyen zoom óptico (el Nothing Phone (3a) Pro del año pasado, por ejemplo). Entre tener un gran angular y un telefoto siempre optaré por el segundo, me parece un objetivo mucho más práctico.

No tiene zoom óptico, pero sí zoom digital hasta 8x. A 2x hace recorte del sensor completo, aquí las fotos salen bastante bien. A 4x aún pueden aprovecharse, pero más allá el móvil suele sacar un pegote, incluso con buena luz. Para muestra, las palomas de la foto anterior: no estaban tan lejos de mi zona de disparo. Puse el selector de zoom al máximo, los 8x.

El comportamiento de noche es bastante bueno, sobre todo con la cámara principal. Google sabe rescatar luz de las zonas más oscuras, al menos mientras exista cierta iluminación en la escena. Las tomas suelen tener suficiente detalle en el primer plano, mantienen la temperatura de color y poseen el tratamiento de estudio que Google aplica con el procesado. He sacado unas fotos nocturnas que no están nada mal para ser un móvil de 550 euros.

En el apartado del modo retrato el Google Pixel no necesita demasiada presentación: el recorte, bokeh y tratamiento del tono de la piel son de notable calidad. Incluso en un situación difícil, como un atardecer a contraluz.

La cámara frontal pierde detalle en los autorretratos, aunque sin perder nitidez ni fidelidad. El recorte y bokeh siguen siendo muy buenos, cortesía del procesado marca Pixel. Acostumbra a impostar el estilo de estudio para lograr unos retratos que da gusto lucir y compartir.

La aplicación de cámara es algo reducida con respecto a otros Android, incluso con respecto a los Pixel Pro. Las funciones básicas están presentes, igual que el procesado. El modo retrato, los distintos tipos de grabación de vídeo y la superestabilización. También está presente la función «inclúyeme»: gracias a Gemini, es posible salir en la foto incluso aunque seas tú quien la haga. El Pixel 10a combina dos fotos para que todos aparezcan en la toma.

Para ver todas las fotos y vídeos en su formato original basta con acceder a este álbum de Google Fotos. He subido ahí todo el contenido sin retocar.