
Expertos descubren cómo debes descansar para recuperarte mejor
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Los expertos descubren cómo debes descansar para recuperarte mejor
Llega el fin de semana, te lo pasas entero en el sofá viendo la nueva temporada de Stranger Things, pero el lunes todavía te sientes cansado. Si has estado dos días tumbado descansando, ¿por qué pasa esto? Un nuevo estudio científico sugiere que hemos estado descansando mal siempre y propone una solución radical.
Las redes sociales nos bombardean con consejos de salud que nos animan a hacer más deporte, cocinar más sano y tener más hobbies. Sin embargo, la mayoría de nosotros apenas tiene energía para llegar al final del día, por lo que añadir tareas a la lista, aunque sean saludables, resulta contraproducente. Y aquí empieza el cansancio crónico.
Ante esta oleada de cansancio generalizado, un grupo de investigadores ha averiguado que es mejor hacer menos, pero hacerlo bien. Los científicos lo han bautizado como «Deep Rest» o descanso profundo, un estado fisiológico específico en el que la mayoría de nosotros pasamos muy poco tiempo, pero que podría ser la clave para reducir el riesgo de enfermedades, frenar el envejecimiento celular y recuperar la vitalidad perdida.
Diferencia entre parar y reparar
A principios de 2024, la psicóloga Alexandra Crosswell, de la Universidad de California en San Francisco (UCSF), propuso junto a su equipo este nuevo concepto. Aunque el término pueda recordar al popular «Non-Sleep Deep Rest» que promueve el famoso neurocientífico de Stanford, Andrew Huberman, Crosswell matiza que no son lo mismo.
Según explica la investigadora, mientras que lo de Huberman es una práctica o técnica concreta, el descanso profundo que ellos proponen es un estado psicofisiológico completo. Es el momento exacto en el que el sistema nervioso, endocrino e inmunitario se alinean para enviar al cerebro la señal de que está a salvo y puede descansar.
Porque aquí está uno de los principales problemas de nuestros días, y es que podemos estar sentados viendo la televisión, aparentemente descansando, pero nuestro cerebro sigue procesando preocupaciones, correos del trabajo o leyendo noticias, por lo que no descansamos de verdad. Biológicamente, seguimos en alerta.
El verdadero descanso profundo es lo opuesto al estrés, y es el único momento en el que el cuerpo deja de luchar o huir y redirige sus recursos al mantenimiento y la reparación de tejidos. Sin ese interruptor apagado, el cuerpo no se regenera, simplemente resiste.
El estrés se lleva tu energía
Para entender por qué estamos tan cansados, hay que comprender cómo consume energía el cerebro. Tradicionalmente se hablaba de homeostasis (recuperar el equilibrio), pero expertas neurocientíficas como Lisa Feldman Barrett y Karen Quigley, de la Northeastern University, avisan de que el proceso es más complejo y se llama alostasis y es la capacidad del cerebro para predecir lo que tu cuerpo necesitará en el futuro.
Si tu cerebro anticipa un problema, como puede ser una importante reunión que tienes al día siguiente o un pago que debes hacer, prepara al cuerpo antes de que ocurra, liberando hormonas y glucosa. El problema es que, en el mundo actual, estamos expuestos constantemente a amenazas que atentan contra la salud mental. Según los estudios citados, una breve racha de estrés psicológico puede aumentar el gasto energético del cuerpo hasta un 67 % por encima de la tasa metabólica en reposo. Y para más inri, las células expuestas crónicamente a hormonas del estrés en laboratorio envejecen más rápido y mueren antes.
Cuando estamos en este estado de alerta constante, el cuerpo recorta en funciones que considera secundarias en ese momento, como la digestión, la reproducción y la reparación celular. Por eso, el estrés crónico, además de hacernos sentir cansados, hará que nos envejezcamos y seamos más propensos a enfermar.


