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Esto es lo que están ahorrando las personas que tienen un coche eléctrico

Esto es lo que están ahorrando las personas que tienen un coche eléctrico en 2026 a la subida de los combustibles. Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página para poder ayudarte. También puedes participar en el WhatsApp Ecuador.

Esto es lo que están ahorrando las personas que tienen un coche eléctrico en 2026 frente a la subida de los combustibles.

Con la última subida del precio de los combustibles, muchas personas se preguntarán si realmente ahora merece la pena adquirir un coche eléctrico, o si la diferencia de gasto sigue siendo poca en comparación con el precio de los vehículos de este tipo en 2026.

Pues la verdad es que dependerá mucho del modelo elegido, pero con el coste actual del diésel y gasolina, la diferencia de precio cada 100 km recorridos comienza a ser alta, y puede que no hayas calculado bien lo que te ahorrarías con un vehículo eléctrico.

 

¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico?

Para calcularlo, tomemos un ejemplo sencillo: un coche eléctrico con una batería de 60 kWh. Su consumo promedio es de unos 15 kWh por cada 100 km.

Si el precio de la electricidad residencial en España ronda los 0,25 €/kWh, entonces cargar 15 kWh costaría:

  • 15 kWh × 0,25 €/kWh = 3,75 € por 100 km

En comparación, un coche de gasolina que consume 6 litros cada 100 km, con un precio medio de 1,65 €/litro, costaría:

  • 6 L × 1,65 €/L = 9,9o € por 100 km

Mientras que un diésel que consume 5,5 litros cada 100 km, con un precio de 1,75 €/litro, supondría:

  • 5,5 L × 1,75 €/L = 9,62 € por 100 km

Esto significa que, por cada 100 km, un coche eléctrico apenas gasta 4 euros, mientras que el diésel o la gasolina rondan los 10 euros, o lo que es lo mismo, una diferencia de unos 60 euros cada 1.000 km (lo que equivaldría a un depósito de unos 60 litros de un coche diésel).

Además, hay que hablar de otros puntos donde tener un eléctrico podría salirnos más barato, como en los recambios (ya que no tienen tantas piezas ni filtros que sustituir), o la posibilidad de entrar a zonas de bajas emisiones o no pagar la zona azul en ciertas ciudades, lo que puede ser una buena cantidad a finales de año. Por tanto, aunque sigan siendo más caros, entre unas cosas y otras, un eléctrico podría estar rentabilizado en menos de 5 años, pese a que sus baterías también se degradan, y hay que tenerlo en cuenta.

En resumen, con los precios actuales de combustible y electricidad, pasarse a un coche eléctrico empieza a ser no solo una opción ecológica, sino también económica. Cada kilómetro recorrido representa un ahorro importante que, con el tiempo, puede compensar la inversión inicial. Aunque habrá que ver si la guerra de Irán dura mucho, y mantiene estos precios, o se acaba pronto, y volvemos a ver un combustible más económico, que, pese a que siga siendo menos rentable que la electricidad, se equipare un poco, y nos haga dudar de nuevo cuál de ellos elegir.

Además del ahorro en combustible, los coches eléctricos tienen ventajas que a simple vista no siempre se notan en los de gasolina o diésel. Son más silenciosos, cómodos de conducir y con mucha más tecnología que los de combustión, ya que casi todo funciona con electricidad, y vemos pantallas más grandes, luces LED más personalizables, etc. La red de cargadores también está creciendo rápido, y ahora hay estaciones que permiten recargar gran parte de la batería en menos de media hora, lo que hace que los viajes largos sean mucho más llevaderos (y uno de los puntos en contra de estos coches que veíamos hace años).

Además, suelen mantener mejor su valor con el tiempo, mientras que los coches de combustión podrían perderlo más rápido por las restricciones medioambientales que seguimos viendo año tras año en diferentes ciudades del país o por el coste de muchos recambios cuando son viejos. Al final, son cada vez más prácticos, aunque todo depende de tus gustos y necesidades.