¡Retornaron a Venezuela!
Con maletas, cobijas y mochilas un grupo formado por 90venezolanos se apostó en las afueras de la Embajada de Venezuela, en Quito. Estaban ansiosos por regresar a su casa, después de meses de haber estado lejos de amigos y familiares.
La falta de oportunidades y el haber sido blancos de actos xenófobos los obligó a tomar la decisión de regresar. Su retorno se da como parte del plan Vuelta a la Patria, auspiciado por el gobierno de NicolásMaduro, que ya se implementó en Perú y Brasil; desde el 5 de septiembre se lo hizo en Ecuador, explica Pedro Sassone, encargado de negocios de la embajada venezolana.
José Hernández, de 20 años, salió hace un año de su natal Bolívar -estado en Venezuela- en busca de cumplir su sueño: ser músico. Sin embargo, aquella ilusión se truncó cuando fue víctima de la delincuencia, robaron sus instrumentos, pero eso no fue lo que más le dolió. Las palabras despectivas y frases como “regresate a tu país” o “no te queremos acá” le estremecía la piel cada que las escuchaba.
“No nos fue bien como pensábamos”, dice Jailer Anselmi, en los tres meses que estuvo en la capital junto a Diana Rojas, su esposa, y sus tres pequeños hijos no pudieron conseguir el dinero necesario para ahorrar y ayudar a quienes se quedaron. Vivían con lo justo para pagar el arriendo y los gastos de alimentación. Su oficio es la zapatería, pero en incontables ocasiones sus clientes le quedaron mal. Hacía el trabajo, pero no recibía remuneración.
Ordenados por ciudades, los extranjeros formaron filas para poco a poco subir a los buses que los llevarían a Tababela. Para las 16:00 del miércoles embarcarían un avión, de una aerolínea estatal, que los llevaría hasta Caracas, capital de Venezuela. Una vez allí cada uno sería trasladado a sus pueblos natales, en donde recibirían ayuda para atención en salud, educación y alimentación, acota Sassone.
La intención es implementar el programa en el resto del continente, después de Ecuador se lo hará en Argentina. Aseguró que a quienes se inscriben en el plan se les hace un estudio de su situación, posteriormente se selecciona a los grupos prioritarios y los retornan al país llanero, en donde reconoció existe una crisiseconómica, pero que se estudia la creación de un plan de reactivación.
“Hubo gente mala, pero también buena”, así describe Josmeir Cárdenas, quien vivió cuatro meses en Quito. En las calles vendió caramelos, también trabajó en un restaurante limpiando baños, pero el poco dinero que recaudaba no le alcanzaba. Con lágrimas en su rostro recuerda que soportó malostratos o que ciudadanos le negaran el saludo solo por ser de una nacionalidad distinta, manifiesta.
Con abrazos, cánticos y un “viva Venezuela”, los llaneros tomaron sus cosas y decidieron regresar al país que los vio nacer.
EL DATO: En la Embajada de Venezuela en Quito los llaneros pueden inscribirse en el programa de retorno y recibir información.






