Las celebraciones de Año Nuevo suelen dejar secuelas en el cuerpo. Muchas personas experimentan inflamación, retención de líquidos y malestar digestivo.
Y si bien la mayoría recurre en estas fechas a dietas detox o rutinas de ejercicio extenuante para “depurar” el cuerpo, los especialistas coinciden en que el organismo puede recuperarse sin recurrir a medidas extremas.







