Cómo abrir una LLC en Estados Unidos sin ser residente

Cómo abrir una LLC en Estados Unidos sin ser residente

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Cada vez más personas están abriendo una empresa en Estados Unidos sin vivir allí. Y no, no hablo solo de nómadas digitales que pueden trabajar con su portátil desde cualquier lugar del mundo, ni tampoco de youtubers que facturan en dólares. Hablo de agencias pequeñas, consultores, personas que venden online, desarrolladores, creadores de software… incluso negocios tradicionales que simplemente quieren cobrar mejor o trabajar con clientes internacionales sin complicarse la vida.

La palabra “LLC” aparece en muchas conversaciones, pero pocas veces se explica con claridad qué implica de verdad. Se mezcla con ideas de pagar menos impuestos, de no tributar en ningún lado o de soluciones que parecen demasiado simples para lo que realmente es montar una estructura empresarial en otro país. Y cuando algo parece demasiado simple, normalmente es porque falta contexto.

Abrir una LLC en Estados Unidos siendo extranjero es posible. Es legal. Y no es especialmente complicado si sigues los pasos correctos. Pero tampoco es un movimiento que deba hacerse por impulso. Hay trámites, hay obligaciones anuales y, sobre todo, hay que entender cómo encaja con tu situación personal y fiscal

Porque una cosa es tener una empresa registrada en Estados Unidos y otra muy distinta es dejar de ser residente fiscal en tu país. Y ahí es donde muchas personas se confunden.

Antes de hablar de Delaware, Wyoming o del famoso EIN, palabras que te irán sonando si estás buscando información de este tipo, conviene hacerse una pregunta sencilla: ¿para qué quieres realmente una LLC? ¿Para operar en dólares? ¿Para dar una imagen más internacional a tu negocio? ¿Para trabajar con plataformas que funcionan mejor con empresa estadounidense? ¿O porque has leído en varios sitios que parece una buena idea?

La respuesta cambia completamente el enfoque.

Si lo que buscas es ordenar tu actividad, separar tu patrimonio personal del negocio y tener una estructura reconocida internacionalmente, puede tener sentido. Si lo que buscas es reducir impuestos sin revisar tu residencia fiscal o tu modelo de negocio, es probable que no estés mirando el cuadro completo.

Vamos a verlo con calma. Y con los pasos claros para que, si decides hacerlo, lo hagas sabiendo exactamente qué implica abrir una LLC en Estados Unidos.

Qué es exactamente una LLC

Una LLC, que significa Limited Liability Company, es simplemente una forma legal de crear una empresa en Estados Unidos donde tu responsabilidad personal queda separada del negocio.

Traducido: si la empresa tiene problemas, en principio no responde tu patrimonio personal. No es muy distinto al concepto de sociedad limitada en muchos países, aunque el funcionamiento fiscal es diferente.

La gran diferencia es que en Estados Unidos la LLC es bastante flexible. Puede tener un solo propietario. Puede no tener empleados. Puede estar gestionada desde fuera del país. Y, en muchos casos, no paga impuestos a nivel federal si no genera ingresos dentro de EE. UU., sino que “traslada” la tributación al propietario según su situación fiscal.

Pero aquí viene el matiz importante: que la LLC no pague impuesto federal en ciertos casos no significa que tú no tengas que declarar esos ingresos en tu país de residencia.

La LLC es una estructura. La fiscalidad depende de dónde vives y cómo operas.

 

¿Por qué tanta gente la está utilizando?

Hay varias razones prácticas.

Primero, porque operar en dólares facilita mucho las cosas si trabajas con clientes estadounidenses o plataformas internacionales. En muchos casos, tener una empresa registrada en EE. UU. elimina fricciones al facturar, cobrar o abrir cuentas.

Segundo, porque da una imagen empresarial más sólida cuando trabajas con mercados internacionales. No es lo mismo enviar una factura como autónomo en tu país que hacerlo como empresa estadounidense si tu mercado principal está allí.

Tercero, porque permite separar el negocio de tu persona física. Esto, más allá de impuestos, es orden. Y cuando un negocio empieza a crecer, el orden importa.

Y cuarto, porque Estados Unidos permite hacerlo sin necesidad de vivir allí. No necesitas residencia. No necesitas visado. No necesitas mudarte.

Eso sí, necesitas entender bien lo que estás haciendo.

 

Sin LLC vs Con LLC

Para entender mejor por qué tanta gente está utilizando esta estructura, a veces ayuda verlo de forma simple:

Sin LLCCon LLC
Facturas como persona físicaFacturas como empresa
Cobros internacionales más lentos o con fricciónOperativa en dólares más directa
Mezcla entre dinero personal y del negocioSeparación clara de responsabilidades
Imagen localImagen más internacional

Imagina a alguien que trabaja como consultor digital y factura 90.000 dólares al año a clientes en EE. UU. Sin estructura, cobra como autónomo en su país y asume todos los pagos internacionales como persona física.

Con una LLC, puede facturar como empresa estadounidense, operar en dólares y separar su actividad profesional de su patrimonio personal.

No es que cambie su trabajo. Cambia la estructura desde la que lo hace.

 

¿En qué estado conviene abir la LLC?

Aquí es donde comienzan a entrar más dudas aún y muchos se pierden leyendo comparativas infinitas.

Los estados más habituales para no residentes suelen ser:

  • Delaware
  • Wyoming
  • Florida
  • Texas

Cada uno tiene sus particularidades en costes, tasas anuales y obligaciones. A grandes rasgos:

Delaware es muy popular por tradición empresarial y por la seguridad jurídica que ofrece. Es el estado preferido por grandes compañías y startups tecnológicas porque su sistema legal está muy enfocado al mundo corporativo. Ahora bien, para un profesional independiente o un negocio pequeño, muchas veces es más reputación que necesidad real.

Wyoming suele atraer a perfiles más prácticos. Tiene costes anuales bajos, menos carga administrativa y un mantenimiento sencillo. Para alguien que busca una estructura funcional sin demasiada complejidad, suele ser una opción razonable.

Texas y Florida entran en juego cuando el modelo de negocio tiene una relación más directa con esos estados o cuando se valora su entorno económico. Ambos no tienen impuesto estatal sobre la renta personal, pero eso no significa automáticamente que todo sea más barato o más simple. Aquí el encaje depende más de cómo operas que del titular fiscal.

No existe un estado perfecto para todo el mundo. Existe el que encaja mejor con tu actividad, tu volumen de ingresos y tu planificación fiscal global.

Paso a paso sencillo para abrir una LLC siendo extranjero

Vamos a lo práctico

1. Elegir el estado

Decide dónde registrar la empresa. Cada estado tiene su web oficial del Secretary of State donde están publicadas las tasas y requisitos. Ahí empieza todo.

2. Contratar un Registered Agent

Es obligatorio tener un agente registrado. Es la persona o empresa con dirección física en ese estado que recibe notificaciones oficiales en tu nombre.

Sin esto, no puedes registrar la LLC.

3. Presentar los Articles of Organization

Es el documento que formaliza la creación de la empresa. Se presenta ante el estado elegido y suele incluir datos básicos de la compañía y del agente registrado.

Una vez aprobado, tu LLC existe legalmente.

4. Solicitar el EIN

El EIN es el número fiscal de la empresa, emitido por el Internal Revenue Service (IRS).

Aunque no tengas número de seguridad social estadounidense, puedes solicitarlo como extranjero. Es imprescindible para abrir cuenta bancaria y operar con normalidad.

5. Abrir una cuenta bancaria empresarial

Aquí dependerá mucho de cómo quieras operar. Algunos bancos tradicionales exigen presencia física. Muchas personas optan por soluciones fintech o bancos digitales que permiten gestionar todo a distancia.

Sin cuenta, la LLC es solo papel.

6. Cumplir con las obligaciones anuales

Este es el punto que más se pasa por alto.

Dependiendo del estado, tendrás que presentar un informe anual y pagar una tasa de mantenimiento. Además, puede haber obligaciones informativas ante el IRS, incluso si no tienes empleados.

No es complejo, pero sí requiere disciplina.

¿Cuánto cuesta realmente?

Depende del estado y de si lo haces por tu cuenta o mediante un servicio que gestione los trámites.

En términos generales:

  • Registro estatal: entre 100 y 300 dólares.
  • Registered Agent: entre 50 y 150 dólares al año.
  • EIN: gratuito si lo tramitas directamente con el IRS.
  • Tasas anuales: varían según el estado.

No es una estructura cara. Lo que puede salir caro es no entender las obligaciones o mezclar mal tu fiscalidad personal con la empresarial.

¿Merece la pena?

Depende del momento en el que estés.

Si tienes ingresos estables, trabajas con clientes internacionales y quieres dar un paso más profesional, puede ser una buena herramienta.

Si todavía estás validando tu idea o facturas de forma puntual, quizá no sea necesario complicarse.

La clave no está en abrir una LLC porque esté de moda, sino porque encaje con tu realidad.

Cómo se compara esto con montar una empresa en España

Aquí es donde muchas personas empiezan a entender por qué la LLC genera tanto interés.

Si en España quieres separar tu actividad profesional de tu patrimonio personal, lo habitual es crear una sociedad limitada. Eso implica notaría, registro mercantil, capital social inicial, contabilidad más formal y una estructura que, aunque sólida, puede resultar más pesada desde el principio.

Una LLC en Estados Unidos, en comparación, suele tener un proceso de registro más ágil, menos formalidad inicial y costes de mantenimiento relativamente bajos para pequeños negocios online o actividades internacionales.

Pero eso no significa que sea automáticamente mejor.

La diferencia real no está solo en el coste

El sistema estadounidense está muy acostumbrado a pequeñas empresas digitales y estructuras ligeras que operan globalmente. El sistema español está más enfocado a actividad local y a una regulación más completa desde el inicio.

Y hay algo que no se puede ignorar: si eres residente fiscal en España, abrir una LLC no elimina tus obligaciones fiscales aquí. La empresa puede estar registrada en EE. UU., pero tu residencia fiscal sigue determinando dónde tributas como persona física.

Por eso la pregunta correcta no es:

¿Es mejor una LLC que una sociedad limitada española?

La pregunta correcta es:

¿Encaja una LLC con cómo y dónde funciona mi negocio?

Entonces, ¿cuándo tiene sentido realmente?

Tiene sentido cuando:

  • Tu mercado principal no está en España.
  • La mayoría de tus clientes están fuera.
  • Cobras en dólares de forma habitual.
  • Trabajas con plataformas internacionales que funcionan mejor con empresa estadounidense.
  • Tu actividad es digital y no depende de presencia física local.

En estos casos, la LLC puede aportar coherencia entre dónde generas ingresos y cómo estás estructurado.

En cambio, puede no tener sentido cuando:

  • Tu mercado es principalmente español.
  • Tus clientes están aquí.
  • Tu actividad requiere presencia física local.
  • Estás empezando y todavía no tienes ingresos estables.

En ese escenario, añadir una estructura internacional puede significar más complejidad que ventaja.

Si tu negocio ya es estable, tiene ingresos previsibles y opera internacionalmente, estructurar puede ser una decisión estratégica.

Si todavía estás validando ideas o tus ingresos son irregulares, lo más inteligente suele ser simplificar primero y complicar después.

Una LLC no es una mejora automática. Es una herramienta.

Y como cualquier herramienta, funciona bien cuando encaja con el trabajo que tienes entre manos.

Ahí es donde cobra sentido.