Diego Milito regresó en junio a Racing Club con una sola ambición, colaborar para que el equipo de sus amores volviera a gritar campeón luego de 13 años de espera, y lo consiguió liderando a una plantilla que ayer logró el objetivo.
En los últimos minutos del encuentro definitorio ante Godoy Cruz, las más de 60.000 personas que colmaron el estadio Presidente Perón, además de animarse a gritar Dale campeón, le brindaron una ovación al ídolo que volvió a los 35 años para cumplir con esa ilusión que atesoró desde que dejó el fútbol argentino hace diez años.