Cómo deben enfrentar las mujeres los efectos de la menopausia

Una ingesta de calcio y vitamina E adecuada durante la segunda y tercera década de la vida, una actividad física continua y chequeos médicos de rutina pueden preparar a la mujer para asumir con menos estragos la menopausia, una etapa fisiológica que marca el final de la vida reproductiva.

La edad en la que se presentan los primeros síntomas son entre los 48 años y 52 años. Aunque algunos galenos señalan como menopausia precoz cuando se inicia a los 40 o menos de 45 años.

Cuáles son los síntomas de menopausia

Médicos consultados coinciden en que los síntomas varían en cada mujer, pero los más comunes son:

  • Bochornos
  • Cambios en el estado de ánimo
  • Resequedad vaginal
  • Alteración del sueño
  • Debilidad de los huesos
  • Falta de deseo sexual
  • Depresión

Roberto Cedeño German, líder del área de endocrinología del hospital Abel Gilbert Pontón, explica que la primera etapa es la de transición o de climaterio cuando empiezan las alteraciones del ciclo menstrual y puede durar más o menos unos tres años.

Comienza la ausencia de un ciclo menstrual, luego dos e inclusive hasta 60 días. Además, se terminan de desarrollar todos los síntomas como los cambios en el estado de ánimo, disminución del libido o el deseo sexual, entre otros.

Las mujeres van a llegar por todas estas etapas, nosotros lo que tenemos que hacer como médico especialista es tratar de orientar en la sintomatología y tratar ciertos síntomas que se puedan presentar».

Roberto Cedeño, endocrinólogo del hospital Abel Gilbert Pontón

Cuando hay un cese de la menstruación por lo menos de un año completamente se desarrolla la menopausia y empieza otro periodo que se llama estado posmenopáusico que puede durar 4 años, la etapa más temprana, señala Cedeño.

Riesgo de osteoporosis y alteraciones cardiovasculares

Según el especialista, en esta etapa de la posmenopausia la mujer tiene un mayor riesgo de desarrollar enfermedades como osteoporosis, alteraciones cardiovasculares y depende de cómo estos síntomas se vayan manifestando el médico puede decidir si inicia o no una terapia de reemplazo hormonal.

Agrega que hay que tomar en cuenta que muchas de estas terapias de reemplazo hormonal puede provocar fenómenos tromboembólicos, es decir problemas de coagulación cuando se usa una dosis muy alta de estrógenos, por lo que se debe determinar si con estos tratamientos se va a mejorar la calidad de vida en relación al riesgo de usar el medicamento.

Cedeño señala que en que hay que educar a la paciente en los síntomas que se vayan presentando. «Que no es normal que hayan cambios en los libidos, que tengan inestabilidad emocional, que cambien de conducta, que no puedan dormir, que tenga mucho calor, sudoración, incontinencia urinaria (…), esos síntomas hay que alertarlos para ver si se inicia o no un tratamiento específico», comenta.

Vivir con la reserva de calcio

Por ello, indica que para evitar muchos de los síntomas, en esta etapa, la mujer debe estar preparada. «El estrógeno antes de la menopausia se encargó de la reserva de calcio (…), si hizo una buena ingesta de lácteos durante la segunda y tercera década de la vida posiblemente llegue a una buena reserva de calcio en los huesos durante la etapa menopáusica en que ya no se tiene ese efecto protector estrogénico».

Una medida de prevención sería una ingesta de calcio y vitamina E adecuada, actividad física para fortalecer músculos y mejorar la parte cardiovascular y el sueño.

Jorge Aguilar, jefe de ginecología del hospital Luis Vernaza, señala que también hay pacientes que están en la menopausia y ni siquiera la han sentido. Insiste que se le debe dar tratamiento a la mujer que presenta los síntomas y si las manifestaciones no son tan fuertes se maneja con un tratamiento fitosoya que ayuda a aminorar los sofocos, el nerviosismo, el insomnio. (I)