Santo Domingo dispone de contenedores para guardar muertos por el COVID-19

Si en la ciudad de Santo Domingo las autoridades hablan de preservar la vida ante la pandemia del COVID-19, también se toman las precauciones en caso de que la muerte acabe con los pacientes que padecen el virus, muchos comienzan incluso a ser derivados a otras provincias ante la falta de espacio para poderlos atender en casas de salud de la capital de Santo Domingo de los Tsáchilas.

Wilson Erazo, alcalde de Santo Domingo, señaló el lunes anterior, en la sesión del cabildo, que llegaron dos contenedores para ubicar a fallecidos en caso de que se saturen aún más los cementerios.

“Por eso han llegado esos dos furgones, que es triste pero debo de informarles, mire la situación que vivió Guayaquil. Tenemos que prevenir, aspiramos a que no podamos usarlos, no lleguemos a usarlos, pero tenemos que estar prevenidos. Estamos hablando en cómo solucionar el espacio en los cementerios, en el área que nos asignaron ya está llena”, declaró Erazo en dicha sesión.

Julio ha sido el mes en el que los casos se han incrementado en toda la provincia y en sus dos cantones como son Santo Domingo y La Concordia.

Según la estadística del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional, hasta el pasado 30 de junio en toda la provincia se habían confirmado 1997 casos de COVID-19 y 118 fallecidos. La cifra de contagios se elevó rápidamente en julio y hasta ayer se registraron 3322 casos y el número de decesos se ubicó en 225 víctimas de la pandemia.

El número de pacientes que son trasladados a otras provincias también se mantiene diariamente, confirmó José Hernández, quien hasta el lunes fue coordinador zonal 4 del Ministerio de Salud Pública (MSP), sección ministerial que dirige a esta provincia y a Manabí. Según Hernández, de entre tres y cinco pacientes son trasladados desde Santo Domingo de los Tsáchilas a hospitales de otras provincias.

“Santo Domingo estamos al ciento por ciento colapsado en el hospital Gustavo Domínguez”, señaló el exfuncionario que renunció el lunes.

Belén Arroyo, gerenta del hospital Gustavo Domínguez, declaró la semana pasada en radio Macarena que durante la pandemia esta casa de salud ha atendido a más de 1300 personas con síntomas respiratorios relacionados con el virus.

Este hospital ha proporcionado tres espacios para tratar a pacientes con coronavirus: Emergencia, Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y área de medicina. En esta última ya han ubicado 30 ventiladores para atender casos relacionados con la pandemia y cuando la capacidad resolutiva está al tope se deriva a los pacientes hasta Guayaquil.

El alcalde Erazo planteó al Concejo municipal la instalación de comités de salud en barrios y ciudadelas de un cantón que se aproxima al medio millón de habitantes y que además para apoyar esta propuesta se prevé contratar más personal del sector de la salud.

“Si tomamos nosotros a diez personas y les hacemos la muestra, a seis les sale positivo (para COVID-19). Esa es la grave situación, algunos no la entienden”, dijo Erazo, quien también hizo un llamado al ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, para que se ponga atención al cantón y a la provincia.

Lo que también preocupa a las autoridades es que algunas personas estarían utilizando dióxido de cloro como alternativa para una supuesta cura de la pandemia. José Hernández lo reconoció y señaló que ya hubo un pronunciamiento al respecto por parte del MSP.

“No hay un patrón que indique que el uso de dióxido de cloro esté comprobado que sirva para detener o sea la cura para el COVID-19”, agregó él.

Marcelo Armijos, coordinador zonal 4 de la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa), refirió que están haciendo controles ante las denuncias de que el dióxido de cloro se estaría distribuyendo sin que el producto tenga registro sanitario y mucho menos que se conozca sobre su efectividad.

El 1 de agosto se realizará una teletón para recabar fondos que se destinarán a las brigadas médicas que promueve el Patronato de Amparo Social de Santo Domingo. (I)