La verdad sobre los ’arrimones’ en el bus

Asimismo, como hay motivos para que existan los acercamientos sexuales en los transportes públicos, la también psicóloga clínica, María de Lourdes Coronel, explica que hay razones por las que las mujeres se dejan ’arrimar’. “Hay ciertas mujeres que se dejan arrimar por complejo y vergüenza. Complejo porque muchas veces desean sentir el roce del miembro del hombre y se hacen las que no les gusta. Otras se dejan ’cuerpear’ por vergüenza al que dirán de los demás pasajeros. Y en última instancia, están las que les gusta por deporte”, describe.

La experta aclara que las féminas por lo general sienten repudio ante está situación, pero son muchas las que lo disfrutan. “Cuando era estudiante muchas veces me rozaron en el bus. La primera vez fue fatal pero después ya lo vi normal porque me gustaba. Muchas de nosotras tenemos varios fetiches o deseos eróticos donde es normal dejarse rozar por el hombre.”, confiesa la psicóloga, quien además acierta, que en la actualidad muchas mujeres usan esto para delinquir.

No obstante, la Dra. manifiesta que las jóvenes son muy accesibles para hablar sobre estos temas. “En mis años como psicóloga he visto muchos casos de acoso sexual por este delito y las chicas presentan traumas mentales, pero estas mismas mujeres asisten a fiestas de reguetón, donde la fricción entre el hombre y ellas produce un froteurismo”, expresa Coronel.

“Al igual que los chicos disfrutan, las mujeres sienten el mismo placer. Siempre nosotras somos lo vulnerable o el objeto del acoso, porque en síntesis, la sociedad machista ha inculcado esto durante años. Las mujeres también podemos acosar sexualmente y más que los hombres”, sentencia la experta.

¿Qué pasa cuando las mujeres denuncian el acoso?

Para el abogado Ricardo Vera, la denuncia casi nunca se efectúa porque en el proceso no hay pruebas que describan que hubo un delito de acoso sexual. “Lo primero que hacen las jóvenes valientes es decirles al guardia, en el caso de Metrovía, que aprehendan al acosador. Ellos son llevadas a la Fiscalía para que se abra un proceso pero al no existir evidencias, todo se margina”, explica.

De tal manera, dice Vera, que la única forma para que la denuncia pueda ser tramitada es que el hombre haya eyaculado sobre ella para poder presentar una prueba fehaciente y acusarlo como acosador.

Según el Código Orgánico Integral Penal (COIP), en su artículo 170 reza que “la persona que, en contra de la voluntad de otra, ejecute sobre ella o la obligue a ejecutar sobre sí misma u otra persona, un acto de naturaleza sexual, sin que exista penetración o acceso carnal, será sancionada con pena privativa de libertad de tres a cinco años”. .