Lequio, acorralado por la bomba de Sonia Moldes

Lequio, acorralado por la bomba de Sonia Moldes: Es falso que tuviera cámaras en casa

Lequio, acorralado. Los escándalos sexuales del pasado empiezan ya a pasarle factura. Lo último fue lo de Sonia Moldes.

Lequio, acorralado por la bomba de Sonia Moldes: Es falso que tuviera cámaras en casa. Alessandro Lequio se ha visto obligado a atajar los últimos rumores sobre sus conquistas sexuales. O al menos, a intentarlo, con todos los flancos ocupados por presuntas infidelidades.

La última, relativa a las declaraciones de la antaño famosa Sonia Moldes, que desveló en Sálvame Deluxe que Lequio grababa sus encuentros sexuales después de que Olvido Hormigos diera inicio a la polémica.

«Es rotundamente falso, por su propio relato se ve claramente que es mentira. Nadie que descubre una cámara sigue frecuentando a la persona que intenta grabarle. Se sube los pantalones y se va de esa casa», explicó en El Programa de AR, donde habitualmente colabora.

Lequio respondía así a las declaraciones de Moldes, que el pasado viernes hizo un Deluxe donde ahondó en su lejano affaire con el aristócrata. Que, por su parte, lo niega rotundamente:

«En este mismo programa he contado algo de lo que no estoy orgulloso que le hice yo a Mar Flores, y ya está contado y reconocido», dijo para tratar de contener sus escándalos sexuales, remitiéndose a sus famosas fotografías con la modelo en Interviú.

«Yo he estado con mucha más gente y pueden describir mi carácter y mi personalidad, que no tiene nada que ver con lo que están pintando. Cada uno que saque sus propias conclusiones», ha explicado, visiblemente afectado.

Detrás de todo está la manera en que esto puede afectar a su matrimonio con María Palacios, su mujer, que acaba de ser madre de su primera hija con Lequio, de nombre Ginevra.

La relación está empezando a resentirse, a tenor de lo continuado del escándalo. «María y yo estamos mal por lo que está sucediendo, pero no quita que estemos bien como pareja», ha explicado en el programa.

Y, sincero al respecto de sus hábitos del pasado, ha confesado que «he sido un putero reconocido, exputero, en el siglo pasado… pero ya. Lo he sido pero no tengo que estar pagando ese puterío toda mi vida».

Dice haber conquistado la fidelidad: «Yo soy una persona fiel, lo que no soy es falso. Cuando no estoy bien con una persona cojo y me voy, lo he demostrado a lo largo de mi vida».

La presión, no obstante, es evidente, tanto para ellos como para su entorno. «Nuestro entorno lo está viviendo tranquilamente, la familia de María igual que ella, harta pero apoyándola al 100%», ha dicho Lequio, antes de aclarar -tajante- que sus hijos le «adoran» y le «apoyan».

Ft: libertaddigital