Jessica lucha porque su corazón ya esté fuerte

Cuenca –

Jessica vive en la parroquia San Joaquín. Su papá, Gerardo Alvarado, es reciclador; su mamá, María Calle, vende chuzos en una esquina de la Feria Libre.

Tras múltiples chequeos en el 2018, Jessica fue intervenida con un cateterismo en su corazón. En la cirugía, los médicos notaron que el catéter influía en que su presión pulmonar subiera más. Lo retiraron, más tarde el diagnóstico final fue “conducto arterioso persistente más hipertensión pulmonar sistémica severa irreversible”.

Ello impide que Jessica lleve una vida normal. Se agita fácilmente. Si toma una escoba o tiende la cama, su piel se torna morada. No pudo seguir la universidad o ejercer un trabajo. Sí ayuda en las tardes con los deberes a Justin, su hermano menor. “Es una profesora buenísima”, dice el risueño niño.

Si es sábado, acompaña a sus papás a vender ropa usada, pero su condición la limita a pasar sentada, observando.

Con su trabajo costean medicina, comida y renta. Y aunque reciben ayuda del Ministerio de Salud, hay una pastilla que no consta en el cuadro básico y la familia debe comprarla por su cuenta. Ello implica que cada tres meses necesiten $ 200.

El año pasado, Jessica subió un video a YouTube en el que solicitaba ayuda para su doble operación. Lo eliminó al poco tiempo. La campaña se reactivó este mes. En la cuenta @JessMariAl, en Twitter, se empezó a pedir dinero. “Sé que es muy abrupto pedir dinero, pero es que tengo miedo de morir y dejar a mi mamá sola. Mi papá nos dejó cuando yo tenía 3 años. Ella es recicladora y también tiene una enfermedad. Me da pena pedir dinero, pero en serio necesito de su ayuda”. También se subieron fotografías de los certificados médicos.

Aunque los documentos son reales, Jessica afirma que no es su cuenta y señala que alguien se estaría aprovechando de su situación para recibir dinero a través de transferencias por pay pal, un método de pago del que ella ignora la operación.

“Me duele porque yo estoy sufriendo y otra persona se hace pasar por mí y se beneficia. No tienen que ser las personas así”, reclama la joven.

Jessica comenta que se conforta al leer el libro Lo del Cajas es cierto.

Aquella publicación narra la aparición de la Virgen María en el Parque Nacional Cajas, en 1990. Una de las partes que más la alienta, comenta Jessica, es el capítulo en que la autora escribe sobre el derrame cerebral que sufrió su hija. Aunque los médicos le decían que quedaría en estado vegetal, finalmente despertó tras largas jornadas de oración y tratamientos. “Es una enfermedad diferente, pero algo similar a mi caso”, menciona la joven.

Gerardo asegura que la familia está unida para dar fuerzas a su hija, pero admite que a veces él se deprime. María recuerda que Jessica evidenció molestias en la escuela, pero en clínicas y hospitales nunca le dijeron que su niña tenía una arteria abierta en el corazón. Refiere que hubo el diagnóstico de hipertensión pulmonar y la prescripción de que debía tomar medicamentos de por vida.

La familia asegura no hacer caso a la falsa cuenta de Twitter que pide dinero en su nombre. Indicaron que para alguna colaboración se comuniquen al teléfono 098-196-1614 y que la cuenta de ahorros del Banco del Austro 0600330861 está a nombre de Jessica Alvarado Calle.

Al cerrar la puerta de su casa, al despedir al periodista visitante, María alcanza a decir: “Quiero verle viva a mija, no quiero que se empeore”.

Hospital

Óscar Chango, gerente del hospital Vicente Corral Moscoso, indica que en el caso de Jéssica, lo primero que se debe controlar es la hipertensión pulmonar. Refirió que pronto un equipo de Cardiología del hospital del Seguro Social tomará su caso para tratar de darle una mejor calidad de vida, sin descartar una transferencia internacional. Chango es claro al decir que la probabilidad de éxito en un doble trasplante “es bastante incierta”. (I)