¡Desde caca de cocodrilo hasta condones de oveja contra el embarazo!

En la actualidad, existen varios métodos anticonceptivos que permiten disfrutar del sexo sin riesgo a un embarazo, pero ¿alguna vez te has preguntado cómo se cuidaban las personas antes de estos productos?

Además de recurrir a la abstinencia para no tener un embarazo, en el pasado utilizaban métodos “naturales”, sin ningún sustento científico que probara su eficacia. Te mostramos los más interesantes, aunque algunos de ellos puede que te sorprendan.

1. Excremento de cocodrilo

Las mujeres, en el antiguo Egipto, recurrían a un método muy peculiar: heces de cocodrilo. Antes de tener relaciones sexuales se insertaban dentro de la vagina una mezcla del excremento y leche ácida.

Según BBC, la sustancia permitía crear una barrera ácida para que impidiera el paso del esperma. Asimismo, las mujeres podían combinar las heces con miel y bicarbonato de soda para evitar el embarazo.

2. Pesario de bloque

Este accesorio era utilizado a finales del siglo XVIII y principios del XIX en Europa. Según BBC, el pesario de bloque tenía la función de evitar que los embriones -ya fertilizados- se implantaran en el útero y comenzaran a desarrollarse.

Para utilizarlo, las mujeres debían colocarse el dispositivo en el cuello del útero hasta cuatro meses después de haber tenido relaciones. Algunos de los aparatos estaban hechos de goma, metal o hueso; pero con cualquiera de estos materiales, ellas corrían el riesgo de adquirir infecciones, cita el diario británico.

Además de ser incómodos y poco higiénicos, quienes utilizaban el pesario de bloque no lo soportaban y sus cuerpos expulsaban el objeto.

3. Condones de oveja y pescado

Durante la Revolución Inglesa los hombres utilizaban condones hechos con intestinos de pescado y oveja para protegerlos de enfermedades de transmisión sexual. Quienes usaban este productos eran, en su mayoría, los soldados de esa época.

Los preservativos, según cita BBC, debían ser remojados en agua por varias horas antes de su utilización para que el producto sea más flexible y fácil de colocar.

Al terminar el acto sexual, los hombres podían usar nuevamente los preservativos. Sin embargo, debían lavarlos, dejarlos secar y guardarlos para una próxima vez.

4. Testículos de comadreja

A diferencia de los otros productos, los testículos de comadreja no eran insertados en partes del cuerpo, más bien eran amuletos para evitar el embarazo. Durante la Edad Media, la guía médica femenina ‘La Trotula’ recomendaba cortar los testículos de los animales vivos y envolverlos en piel de ganso.

5. Tomar mercurio

En China, una de las recetas médicas recomendaba freír el mercurio con aceite, afirma BBC. La sustancia debía ser ingerida por las mujeres con el estómago vacío.

A pesar de que su consumo sí pudo evitar el embarazo en algunas ocasiones, esta mezcla igualmente era peligrosa. Según el medio británico, la receta provocaba esterilidad y, en muchos casos, la muerte.

6. Saltar, pero hacia atrás

Después de mantener relaciones sexuales, el ginecólogo griego Soranus recomendaba a las mujeres saltar sietes veces y estornudar inmediatamente para impedir el embarazo. Según BBC, la idea era que la fuerza con la que se realizaban las acciones provocaría la expulsión del semen del cuerpo de la mujer.