Organizaciones demandan al Estado por caso «Norma»

Quito –

Dos organizaciones locales, fundación Desafío y Surkuna, demandaron al Estado ecuatoriano ante el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas, en Ginebra, Suiza.

Según Mayra Tirire, abogada del Centro de Apoyo y Protección a los Derechos Humanos (Surkuna Ecuador), se trata de la presentación de la estrategia «el golpe regional», mediante el cual Ecuador, Guatemala y Nicaragua presentaron casos vinculados a abuso sexual.

En Ecuador se lo realizó en los exteriores de la Asamblea Nacional bajo el eslogan «Son Niñas No Madres». En bancas que simularon ser de instituciones educativas se colocaron rótulos con casos de presunta violencia sexual.

Tirire explicó que para Ecuador se presentó el caso conocido como «Norma», una niña de 13 años que fue víctima de violación de parte de su padre, del cual quedó embarazada. Sucedió en la provincia de Pichincha.

Aseguró que no pudo acceder a un aborto a pesar de que su salud y su vida estaban en riesgo. Además de lo que llamó «vulneración de sus derechos» no obtuvo justicia dentro de las instancias legales ya que el proceso aún se mantiene en investigación previa. En tanto su agresor, murió.

Según la abogada, como este hay unos 2.000 casos de niñas que son forzadas a la maternidad. En varios de ellos no hay acceso a la justicia.

Al Estado ecuatoriano le piden: reconocer los derechos vulnerados de «Norma» y de su hijo, reparación integral, establezca políticas públicas adecuadas para el acceso al aborto cuando la causa sea salud, despenalizar el aborto en casos de violación, establecer políticas públicas en materia de educación sexual y se garantice un sistema de protección adecuado a favor de la niñez y de la adolescencia.

Un año podría tardar que el caso sea admitido en el Comité de Derechos Humanos. Si supera esa etapa, podría haber una resolución en 3 ó 4 años.

De acuerdo a datos difundidos por los organizadores, en Ecuador la tasa de nacimientos de niñas de 10 a 14 años se incrementó de 2.5 por 1.000 nacimientos en 2013 a 8 por cada 1.000 nacimientos en 2016. (I)